Sede central del Grupo Graña y Montero, en Surquillo.  Los accionistas exigen explicaciones.
Sede central del Grupo Graña y Montero, en Surquillo. Los accionistas exigen explicaciones.
Edición 2475: Jueves, 16 de Febrero de 2017

Se Van a Sacar los Ojos

El escándalo Odebrecht arrastra a Graña y Montero. Junta General de Accionistas se realizará el próximo 28.

Sede central del Grupo Graña y Montero, en Surquillo.  Los accionistas exigen explicaciones.
Sede central del Grupo Graña y Montero, en Surquillo. Los accionistas exigen explicaciones.

Parafraseando a Manuel Gonzales Prada, donde se pone el dedo salta Graña y Montero.

GyM es o fue socia de Odebrecht en el Gasoducto Sur Peruano, en los tramos II y III de la carretera Interocéanica Sur (IIRSA), en la Línea 1 del Metro de Lima y en la irrigación Chavimochic III. Es decir, está embarrada en el  escándalo Odebrecht hasta el guardafango.

Por si fuera poco, es también la empresa de supervisión del contrato de concesión del aeropuerto de Chinchero, Cusco, pero ese es otro cantar.

José Graña, el día de la suscripción del contrato de las IIRSA en Palacio, agosto 2005.
José Graña, el día de la suscripción del contrato de las IIRSA en Palacio, agosto 2005.
Leer también: Migraña y Montero

Para el próximo martes 28 ha sido convocada la Junta General de Accionistas del Grupo, en Lima. Será la más tensa en mucho tiempo. La tormenta coincide con la renovación del Directorio para el periodo 2017 – 2020.  

El primer punto en agenda  será la posición de la empresa frente a los actos de corrupción de Odebrecht.

El segundo tema será explicar el impacto financiero de la salida del Gasoducto Sur Peruano de su cartera de proyectos.

Preside la Junta, José Graña.  El vicepresidente es Carlos Montero.  Los otros directores son Mario Alvarado Pflucker, Hernando Graña Acuña y Pedro Errazurriz.  También lo son Federico Cúneo, Mark Hoffmann y Hugo Santa María, en representación de las cuatro AFP (Fondo de Pensiones Privado).

La tensión se puede rasgar con un cuchillo.

Leer entrevista con el Gerente de GyM: Mario Alvarado Pflucker 

“Como accionistas tenemos el derecho y la obligación de pedir información que asegure que estos problemas no se van a volver a repetir”, afirmó Renzo Castellanos, vicepresidente de inversiones de AFP Integra.

Las AFP tienen el 12,8% de las acciones de GyM.  

GyM es la única constructora peruana que lista en la Bolsa de Valores de Lima y en la de Nueva York. 

De hecho, el 40% de las acciones corresponden a ADS (inversionistas de bonos),  32,2% a accionistas internos y 15% a otros.

En un mes, la acción de GyM ha pasado a cotizarse de S/ 4.60 a S/  3.20, según el cierre del martes: una caída de 30.5%.

Alistan maletas para venir a Lima, representantes de los inversionistas norteamericanos.

“Creemos que GyM se ha manejado de forma idónea, pero opinamos que algunos de sus controles no han sido suficientemente estrictos”, declaró Castellanos de AFP Integra a  Gestión.

La terminación del contrato de concesión del Gasoducto Sur Peruano  (GSP)  el 24 de enero pasado, ha sido un duro golpe a sus balances.

La empresa confía que recuperará US$ 402 millones, equivalente al 95% de la inversión de la empresa en el proyecto, lo cual incluye aportes, la fianza y un crédito puente.

GyM ha previsto un plan de venta de activos estratégicos por US$ 300 millones, en caso de que el Estado no cumpla con la devolución del Valor Contable Neto del GSP en un año.

Carretera Interoceánica rumbo a Lava Jato.
Carretera Interoceánica rumbo a Lava Jato.

Por cierto, en la Junta General de Accionistas se presentarán los Estados Financieros auditados del ejercicio 2016. En 2015, GyM facturó US$ 2,295 millones y reportó US$ 88 millones en utilidades. Pero las últimas semanas han sido de pesadilla.

Existe una honda preocupación sobre el futuro  de la número 1 peruana en construcción e ingeniería.
GyM  tiene en ejecución 185 proyectos a nivel nacional; si bien sólo 12 son estatales.  Pero su cartera de proyectos de obras públicas y APP con Odebrecht se está desfondando.

El GSP ha sido la primera víctima. El proyecto de irrigación Chavimochic III ya hace agua.  En Hechos de Importancia de la SMV, la empresa reiteró que “el Grupo Graña y Montero no autoriza, recomienda ni efectúa ni ha efectuado pagos irregulares de ningún tipo”, el lunes 13.

Aún así, GyM confrontará casi con certeza una investigación penal sobre su participación en los actos de corrupción en la IIRSA y el Metro de Lima.

Pero antes su Directorio deberá dar cara a la desazón, y hasta ira, de sus propios accionistas.

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