Malecón del río Rímac aseguraría las defensas riberenas que tanta faltan hacen en época de huaicos.
Malecón del río Rímac aseguraría las defensas riberenas que tanta faltan hacen en época de huaicos.
Edición 2474: Jueves, 9 de Febrero de 2017

Lima: Una Urgente Apuesta Municipal

Malecón del río Rímac aseguraría las defensas riberenas que tanta faltan hacen en época de huaicos.
Malecón del río Rímac aseguraría las defensas riberenas que tanta faltan hacen en época de huaicos.

Faltan menos de dos años para el cambio de autoridades municipales y regionales. De las regiones, salvo excepciones, poco notable a la vista. Con los gobiernos locales sin embargo, podría haber una agenda mínima de acciones ejecutables en el marco de una visión urbana que  mejore la vida del ciudadano de a pie.

Para el Plan Regional de Desarrollo Concertado al 2025, la capital tiene un déficit de inversión de aproximadamente US$ 50 mil millones incluyendo vivienda, servicios, áreas verdes, agua y desagüe, movilidad y recreación. De esto hay poco en camino; quizás las vías Costa Verde – Callao y Ramiro Prialé – Chosica y la Línea 2 del Metro. Sin embargo es posible apuntar ahora a pequeños proyectos de alto impacto social  y efecto multiplicador que podrían dar un mensaje de esperanza: espacios publicos.

Mencionaré algunos ya en ese camino: a). La iluminación de la playa La Pampilla y la pasarela en la Costa Verde que permite surfear de noche y recibe más visitas de publico que tablistas, fascinados con la visión nocturna del mar. Futuro escenario para las novias de Lima. b). Se eliminaron los estacionamientos de la calle Diagonal y el pasaje Olaya en Miraflores y han sido reemplazados por espacio público de bancas y palmeras. Lleno de gente. c). Hay más ciclovías en más distritos con uso creciente. Falta integrarlas. d). Desaparecieron los kioskos de la playa El Silencio y hoy  se disfruta de un espacio generoso. e). Ojalá haya acciones inmediatas del Grupo de Trabajo  creado por el Ministerio de Cultura para rescatar el Centro Histórico.

En momentos que las denuncias por corrupción amenazan inundar todo el tejido social de desencanto y frustración, cómo le vendría de bien al ciudadano común y corriente que en la ciudad aparecieran señales de que su bienestar sí importa: espacio publico es democracia urbana.

Por ejemplo,  en Lima – Sur ,  se podrían convertir en parques los terrenos de servidumbre de las torres de alta tensión que hoy son botaderos y que suman 200 hectáreas. Casi como la Costa Verde.

Una encuesta publicada en El Comercio este 23 de enero sobre las playas de Lima daba cuenta que el primer reclamo de la población son baños. Así de simple.

Entonces, ¿por qué no instalar en la Costa Verde módulos de servicio con baños, salvataje, estación de bicicletas, plazas públicas arboladas, snacks? Le otorgaría una inesperada dignidad a las playas. Y una ciclovía que integre a la cual se accedería  desde cada distrito ribereño.

En los cerros de Lima - Este promover cinturones verdes  que prevendrían riesgos, regados con aguas servidas tratadas y un programa de plazuelas y vías adoquinadas para circuitos de mototaxis que conduzcan al usuario a los paraderos de los Corredores.

Y por qué no, convertir las márgenes abandonadas de los ríos Chillón, Rimác y Lurín en pequeños parques zonales con defensas ribereñas ante desastres naturales.
El rescate del espacio público como lugar de encuentro e identidad es una tendencia sin reversa en el mundo. ¿Qué esperamos?

¿Cuánto costaría ejecutar estos proyectos?  Entre 50 y 100 millones de soles en cada una de las Limas (Norte, Este, Sur y Centro), cifra infima,  que el ciudadano agradecerá , pero si no se empieza hoy, ya, imposible terminarlas el proximo año.

(*) Arquitecto urbanista.