Marcelo Odebrecht fue condenado a diecinueve años de cárcel. En 2016, reveló pago de coimas por 29 millones de dólares en el Perú.
Marcelo Odebrecht fue condenado a diecinueve años de cárcel. En 2016, reveló pago de coimas por 29 millones de dólares en el Perú.
Edición 2470: Jueves, 12 de Enero de 2017

Lazos de Familia

Escribe: César Prado | Deconstrucción de un imperio. Auge y caída de los Odebrecht, la familia brasileña que ha puesto de cabeza a América Latina.

Marcelo Odebrecht fue condenado a diecinueve años de cárcel. En 2016, reveló pago de coimas por 29 millones de dólares en el Perú.
Marcelo Odebrecht fue condenado a diecinueve años de cárcel. En 2016, reveló pago de coimas por 29 millones de dólares en el Perú.

Situada al nordeste de Brasil, la exuberante región de Bahía fue el punto de partida para la empresa que hoy es investigada por la entrega de sobornos en diez países de América Latina. De ahí provienen, además de los Odebrecht, su representante en el Perú por más de quince años, Jorge Barata, su predecesor en el cargo Marco Vasconcelos Cruz,  el operador de las cuentas en Suiza Fernando Migliaccio, el publicista João Santana y la cajera María Lucía Tavares. En la actualidad, todos ellos acogidos a la delación premiada en Brasil y los  Estados Unidos.

Fundador Norberto Odebrecht exportó un modelo de negocio desde su natal Bahía al mundo. Murió en 2014.
Fundador Norberto Odebrecht exportó un modelo de negocio desde su natal Bahía al mundo. Murió en 2014.
¿Cómo logró la familia  Odebrecht  construir un imperio con ingresos de 40 mil millones de dólares al año? Para 1940, Norberto Odebrechet Pernambuco se convirtió en el heredero  de la empresa constructora fundada por su padre Emilio Odebrecht, un descendiente de alemanes afincados en la provincia vecina de  Santa Catarina desde mediados del S.XIX. Allí, el fundador de la compañía trabajó como albañil, herrero y carpintero, según propio testimonio, en medio de los empleados de la empresa, en su mayoría negros del sertón brasileño.

Al concluir la carrera de Ingeniería Civil en el Instituto Politécnico de Bahía, Norberto vio la oportunidad de expandir sus negocios por toda la región. Por ello, en 1944, decidió fundar la compañía que lleva su nombre. Compañía Norberto Odebrecht creció durante el gobierno del dictador Getulio Vargas. Este fue quien le encargó la construcción del oleoducto Catu-Candeias en su natal Bahía el mismo año 1953 en que se creó la empresa estatal de petróleos brasileña, más conocida por sus siglas PETROBRAS.
Así, para 1973, Odebrecht ya tenía nada menos que 500 obras en su haber. Apenas un anuncio de la bonanza posterior.  

 Odebrecht celebra incursión en Perú.
Odebrecht celebra incursión en Perú.
Pero fue en 1979, bajo la presidencia del demócrata João Figueiredo, que la compañía dio el salto a la internacionalización con su ingreso al Perú. Como muestra de una renovada relación entre gobiernos, el presidente Francisco Morales Bermúdez viajó a la capital de ese país en octubre para suscribir el Acta de Brasilia. Este configuraba un primer intento de acercamiento de los países del Pacto Andino con esa nación. En aquella cita se aprobó además el crédito brasileño por $ 98 millones para la construcción de la hidroeléctrica de Charcani V, en Arequipa.

Semanas después, el presidente de Electroperú de aquella época, el ingeniero Azi Wolfenzon, recibía a Norberto Odebrecht en Lima para iniciar la ejecución del primer proyecto de Odebrecht fuera del Brasil. Una hidroeléctrica que, aprovechando las aguas del río Chili, produciría 135 megavatios desde las faldas del Misti.

La expansión empresarial de Odebrecht con el respaldo de fondos estatales brasileños, por otro lado, es una figura que perduraría hasta los tiempos de Lula Da Silva, a quien Marcelo Odebrecht dice haber entregado dos millones de dólares en efectivo en el 2012.

Fujimori y Boloña aparecen junto a Marco Vasconcelos, hoy preso por sobornos en República Dominicana.
Fujimori y Boloña aparecen junto a Marco Vasconcelos, hoy preso por sobornos en República Dominicana.
Pese  a que la construcción de la hidroeléctrica de Charcani V sufrió retrasos –se inauguró ocho años después– en 1988, el gobierno de Alan García volvió a confiar en los brasileños para la construcción de las Etapas I y II del proyecto especial de irrigación Chavimochic (La Libertad).

Para el inicio de la década del noventa, el proyecto se había quedado estancado. Con las arcas vacías, era preciso conseguir financiamiento extranjero para comenzar las obras. El Banco do Brasil ofrecía un crédito de $ 71 millones, pero a cambio el Perú debía optar por el consorcio Chimú, compuesto por la filial peruana de Odebrecht y Graña y Montero.

El gobierno de Fujimori, entonces, recibió críticas por el favorecimiento a los brasileños. La Cámara Peruana de la Construcción y el congresista de oposición Edmundo Murrugarra denunciaron estos hechos en la prensa, pero de poco sirvieron sus quejas. Así y todo, Fujimori y su ministro de Economía de entonces Carlos Boloña Behr aparecen junto a Marco Vasconcellos Cruz, responsable de Odebrecht en nuestro país, en la inauguracion de la primera etapa del proyecto Chavimochic.

Presidentes Joao Figuereido y Francisco Morales Bermúdez suscriben el Acta de Brasilia en 1979.
Presidentes Joao Figuereido y Francisco Morales Bermúdez suscriben el Acta de Brasilia en 1979.

En la actualidad, por cierto, Vasconcelos se encuentra preso en Brasil acusado de encabezar una maquinaria de sobornos en República Dominicana. En la década que Fujimori ocupó el gobierno, Odebrechet se adjudicó  otras veintinueve obras en el país a un costo total de 449’874, 662 soles. Tras el frenazo de la crisis económica de 1998, que amenazó con estrangular a las constructoras brasileñas con presencia en el Perú (ver recuadro), el salto en las las inversiones de Odebrecht fue cuántico.

En longitud, los 1,700 km de las tres carreteras IIRSA que obtuvo Odebrecht equivalen al 70% del total contratado entre 1979 y el 2006. En monto, la proporción fue mayor. Por ser carreteras de selva, la concesión que se otorgó no tenía estudios de ingeniería ni presupuestos sustentados, pero sus obras eran de vida o muerte para las grandes constructoras. Para lograr que se contratarán sin expediente técnico  (los estudios y el presupuesto final los prepararían los propios constructores) y que les fueran adjudicadas sin objeciones, Odebrecht y sus socios extendieron sus tentáculos.

Marcelo Bahía Odebrecht, cabeza del grupo, y Jorge Barata, el representante de la empresa en el Perú, se ocuparon personalmente de conseguir contratos y concesiones durante los gobiernos de Alejandro Toledo, Alan García y Ollanta Humala. Así, entre el 2001 y el  2016, la compañía logró 35’195,087,397.3 de soles por obras que van desde la Carretera Interoceánica hasta el Gasoducto Sur Peruano.

Por todas ellas, hasta ahora los brasileños apenas han admitido 29 millones de dólares en sobornos. Pero, como ha ocurrido siempre en su caso, las dimensiones aplicadas a los Odebrecht siempre se quedan chicas.
 


Interoceánica Salvavidas. De emplear a cerca de 7,000 personas en 1999, la sucursal de Odebrecht en el Perú tuvo que contraerse en los siguientes años hasta tocar fondo en el 2004, cuando el número de empleados de la empresa se redujo a menos de 500. La concesión de la carretera Interoceánica lograda un año después durante el gobierno de Alejandro Toledo les salvó la vida. Muestra de ello es la notable recuperación que se tradujo en un ritmo de contrataciones de personal que tuvo su pico en el 2007. (Fuente: https://files.acrobat.com/a/preview/dd2e9195-b17e-480a-9d9d-9e3ae34e99f6)

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