Pedro Pérez Miranda. \'Peter Ferrari\' fue detenido en Puno acusado por el delito de lavado de activos.
Pedro Pérez Miranda. 'Peter Ferrari' fue detenido en Puno acusado por el delito de lavado de activos.
Edición 2469: Viernes, 6 de Enero de 2017

Dorada Píldora

Pedro Pérez Miranda. \'Peter Ferrari\' fue detenido en Puno acusado por el delito de lavado de activos.
Pedro Pérez Miranda. 'Peter Ferrari' fue detenido en Puno acusado por el delito de lavado de activos.

NOTA PUBLICADA EN LA EDICIÓN IMPRESA DE CARETAS DEL 24 de junio, 1999. 

El carnaval desplegado para la captura en Puno de Peter Ferrari (Pedro Pérez Miranda, propietario de Perú Metal Corporation S.A.C) por parte del SIN y la Dinandro por el delito de lavado de dinero, sumado al desfile de vedettes por el Poder Judicial, ha traído a la memoria de la captura del narcotraficante Demetrio Chávez, alias Vaticano.

En realidad, mucho ruido y pocas nueces que han tenido –cómo no – resonante acogida en titulares de la prensa amarilla.

Peter Ferrari fue acusado inicialmente por exportar oro falseado (niquel bañado en oro) a Estados Unidos para beneficiarse con la devolución de impuestos (saldo a favor). Su empresa fue sorprendida  in fraganti simulando una exportación de 20,000 onzas troy de oro ficticio a Miami para las empresas norteamericanas World Wide Trading INC y  J&B Sunrise INC (CARETAS 1566). Lo que llama la atención es que el caso Ferrari y sus 20,000 onzas troy falseadas apenas representan el 2.4% de toda la exportación fraudulenta de oro que asciende a alrededor de 833.000 onzas troy (25,000 kilos) (ver gráfico).

La SUNAT acusó a Peter Ferrari por haber simulado la exportación de oro para apropiarse ilegalmente  de S/.2’134.569 (US$667,000) de impuestos devueltos.

En realidad, esta suma representaría a penas, el 15% de un fabuloso botín de US$ 45 millones de impuestos esquilmados a la SUNAT: si se toma en cuenta el 18% del IGV del valor de lo exportado ficticiamente entre agosto de 1998 y febrero de 1999 es nada menos que US$ 250 millones.

Pero la SUNAT aún no da a conocer los nombres de los peces gordos involucrados en esta gigantesca estafa. Falta saber pues quiénes fueron realmente los que se llevaron la parte del león con la complicidad de Aduanas y de otros organismos. El SIN y la Policía Nacional tiene la palabra. Se sabe, en todo caso, que uno de los compradores de Ferrari, Inversiones Trinidad y sus clientes aún permanecen en la penumbra. Falta conocer también los nombres de las empresas que utilizaron la modalidad del “reembarque”, es decir que ingresaron al país oro legítimo de contrabando para luego al exportar estos lingotes beneficiarse con la devolución del 18% por un IGV que nunca pagaron.