37 connotados vecinos fueron estafados.
37 connotados vecinos fueron estafados.
Edición 2464: Jueves, 24 de Noviembre de 2016

Adiós Paracas

 37 connotados vecinos fueron estafados.
37 connotados vecinos fueron estafados.

El 2 de noviembre la SUNAT denunció a la inmobiliaria Shamrock ante la Fiscalía Provincial Penal Especializada en Delitos Tributarios de Lima. El ente recaudador detectó una solicitud de devolución de IGV de S/ 2.4 millones con documentación falsa por parte de la empresa. La falsedad de los documentos que justificaban la devolución fue confirmada por el Mincetur y Proinversión.

La historia termina donde comenzó. Fue Proinversión la que en marzo del 2011 le adjudicó a Shamrock la buena pro del Lote D de la zona El Chaco-La Puntillaº, en Paracas, para desarrollar un proyecto inmobiliario de alto vuelo.

Casi 5 años después, los terrenos siguen casi igual y la demanda de la SUNAT no es el peor problema de Shamrock. El gobierno ha decidido ejecutar el contrato y devolver el terreno al Mincetur. El nuevo presidente de Proinversión, Álvaro Quijandría, tiene entre sus manos la papa caliente. La decisión podría hacerse oficial en los próximos días, justo en la coyuntura de esa gran pausa empresarial que significa la CADE de Paracas. Los lotes vecinos son los que sirvieron para construir los hoteles Aranwa y San Agustín, que abrieron sus puertas en los últimos años.

El contrato incluye una cláusula de resolución que contempla un avance mínimo de obras. El cronograma era de 36 meses para culminar todo el proyecto.

El gancho del Shamrock Paracas Lagoon –además de piscinas y áreas verdes y comerciales- era una gigantesca laguna artificial de agua salada. Pero lo único salado fue el destino del proyecto de US$ 70 millones.

Álvaro Quijandría de Proinversión.
Álvaro Quijandría de Proinversión.
Fueron 37 los compradores de casas que entonces se pusieron en venta por hasta US$ 800 mil cada una. Las propiedades debían comenzar a entregarse en el verano de 2013. Pero no pasó nada.

El propietario de Shamrock, Carlos Chumán –peruano que había desarrollado su negocio en Estados Unidos y Centroamérica- adujo que tenía problemas con trabas burocráticas y financiamiento. En diciembre de 2014 le dijo a la revista Semana Económica que ya contaba el concurso de fondos de inversión del exterior.

Pero al mismo tiempo, Shamrock tenía en desarrollo el proyecto del Rancho Townhouses, de 116 departamentos, ubicado en lo que fue la tradicional pollería miraflorina. El BBVA estaba embarcado ahí, pero retiró sus espaldas financieras cuando un tercer proyecto de Shamrock en El Polo, Monterrico, no tuvo los resultados esperados en ventas. De US$ 19 millones proyectados, solo obtuvieron US$ 10 millones.

Los retrasos del Rancho prometían un colapso, pero Graña y Montero, que había sido contratada como constructora, salió al frente y en agosto del año pasado compró casi el 80% del proyecto vía su subsidiaria Viva GYM S.A., por US$ 49.8 millones. Shamrock debía a Graña US$8 millones y otros US$ 2.2 millones al Banco Interamericano de Finanzas.

El caso del Rancho llamó además la atención porque saltó a la vista que los padres del ex ministro de Economía Luis Castilla habían sido accionistas minoritarios de Shamrock Perú, pero vendieron en 2007 su participación a Chuman y su esposa Rosa María Ramírez, tras concluido un primer proyecto de departamentos en La Aurora. Rocío Castilla, hermana del ex ministro, trabajó hasta el 2012 en la empresa.

Esta vez, a diferencia de lo que ocurrió con el Rancho, no hay un socio con capacidad para asumir el proyecto, por lo que es incierto el destino del dinero de los 37 compradores. Hace buen tiempo que no tienen noticias del tema y solo el foso de la falsa laguna queda como el recuerdo de un sueño frente a la Bahía de Paracas.   

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