Putin tiene en Trump un émulo inesperado. Japonés Shinzo Abe se reúne con presidente electo de EE.UU. en escala previa a Lima.
Putin tiene en Trump un émulo inesperado. Japonés Shinzo Abe se reúne con presidente electo de EE.UU. en escala previa a Lima.
Edición 2463: Miércoles, 16 de Noviembre de 2016

Foro Bajo Amenaza

Aislacionismo y nacionalismos irrumpen en espacio APEC. Trump no asiste, pero será un fantasma durante la jornada.

Putin tiene en Trump un émulo inesperado. Japonés Shinzo Abe se reúne con presidente electo de EE.UU. en escala previa a Lima.
Putin tiene en Trump un émulo inesperado. Japonés Shinzo Abe se reúne con presidente electo de EE.UU. en escala previa a Lima.

Hasta hace unos días, el encuentro entre Barack Obama y Vladimir Putin era considerado un plato fuerte del foro de Cooperación Asia Pacífico (APEC) que se realiza esta semana en Lima. Las tensiones entre los presidentes de Estados Unidos y Rusia daban para seguir de cerca cada uno de sus gestos.

Pero la sorprendente vuelta de tuerca de las elecciones gringas ha puesto como sucesor de Obama a quien podría ser considerado como un seguidor de las corrientes aislacionistas y nacionalistas profesadas por el exagente de la KGB.    

Por ejemplo, Donald Trump acaba de reiterar sus planes para construir un muro en la frontera con México. El presidente de ese país, Felipe Peña Nieto, es uno de los asistentes al APEC y el anfitrión, Pedro Pablo Kuczynski, ya anunció que “nos opondremos por todas las vías” a su posible construcción.

El muro no fue solamente una de las ideas más ofensivas de una campaña plagada de ellas. También es un mensaje contra todo lo que simboliza APEC.  

Obama en su último viaje como jefe de Estado. Política de contención a China sería desarmada.
Obama en su último viaje como jefe de Estado. Política de contención a China sería desarmada.
La plataforma proteccionista, antiglobalización y antiimigración caló lo suficiente como para darle la victoria a Trump. Ante la contundente realidad, los mercados han apostado porque el inevitable curso del sistema lo obligue a moderar su discurso en el poder. Luego del desplome inicial de las bolsas, reina una calma chicha entre los agentes económicos.   

CONVERSACIÓN EN NUEVA YORK
Aunque será un gran fantasma durante todo el encuentro, Trump no llega de ninguna manera a APEC. Pero el chino Xi Jinping, que cumplirá con una visita de Estado en el Perú, ya lo felicitó  por teléfono el lunes 14. Y quien el jueves 17 hará una escala en Nueva York antes de llegar a Lima, y tendrá un encuentro presencial con el presidente electo estadounidense, es el primer ministro japonés Shinzo Abe.  De hecho traerá noticias a San Borja.

Japón es uno de los países que tienen auténticas razones para preocuparse con un Trump de inquilino en la Casa Blanca. Las tropas gringas tienen una importante presencia en el archipiélago. El gobierno estadounidense invierte allí aproximadamente US$ 5,500 millones anuales, mientras que Japón aporta unos US$ 4 mil millones. Ese emplazamiento militar ayuda a mantener un equilibrio siempre vulnerable por las tensiones con China y Corea del Norte. Por cierto, Corea del Sur es el segundo depositario asiático de ayuda militar estadounidense. Y durante la campaña, Trump prometió retirar esa presencia si es que ambos países no asumían todos los gastos.
 

¿HASTA LA VISTA, TPP?
El otro tema en agenda es el destino del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), que la cámara de Japón aprobó el jueves 3, cinco días antes de las elecciones que han dejado al globo en pindingas.
Trump calificó de ‘desastre’ el acuerdo de libre comercio negociado entre Chile, Australia, Brunei, Canadá, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Estados Unidos y Vietnam. Todos miembros de APEC que suman el 40% del comercio global. China no está entre los signatarios e impulsa su propia zona de libre comercio (ver nota anterior).

Después de electo, Trump insistió en construcción de muro en la frontera entre México y Estados Unidos.
Después de electo, Trump insistió en construcción de muro en la frontera entre México y Estados Unidos.


Si hay una brecha entre la radical plataforma de campaña de Trump y las políticas que aplicará durante su gobierno, lo más seguro es que no exista en el caso del TPP.

A los pocos días de la elección, varios parlamentarios republicanos confirmaron a la prensa que el Legislativo no votará el TPP en los dos meses que le quedan de gestión a Barack Obama, con lo que desaparecen las posibilidades de implementarlo tal y como está negociado.
 
La elección de Trump va contra la esencia misma del foro APEC. Planteó retirarse de la Organización Mundial de Comercio y el Nafta, que abolió los aranceles entre su país, Canadá y México. Ha despotricado permanentemente contra los tratados de libre comercio y, en el caso de China y México prometió imponer aranceles a las importaciones no petroleras de 45% y 35%, respectivamente. Medidas de ese calibre motivarían retaliaciones y pueden terminar desatando una auténtica guerra comercial.

¿Hasta dónde puede llegar la onda expansiva en el caso del Perú?

Peña Nieto y el impacto mexicano.
Peña Nieto y el impacto mexicano.

TIERRA INCIERTA
En el gobierno se muestran optimistas ante las verdaderas posibilidades que tenga Trump de deshacer el Tratado de Libre Comercio. Confían en la capacidad disuasiva que pueda tener el Congreso estadounidense y, en todo caso, en la prioridad que Trump le ha dado a China y México. El país es una pieza pequeña de un ajedrez mucho más grande y, además, en 2015 la balanza comercial entre Estados Unidos y Perú es favorable a los primeros por casi 4.5% del total de los intercambios. A ello se suma que el país se haya vuelto menos vulnerable con la diversificación de sus destinos exportadores.   
De todos modos, la incertidumbre va más allá. El papel de Estados Unidos en el espacio comercial de APEC fue determinante para imponer estándares de comercio y negociar en condiciones serias. Su probable repliegue hacia dentro en la era Trump abre serias interrogantes en el juego geopolítico de la región Asia-Pacífico y el papel de China en particular. Contrario a lo previsto por los profetas del libre comercio, la apertura de su economía no condujo a la democratización política, con un partido único que tolera igual de mal las expresiones de disidencia. En ese sentido, el TPP fue en parte un esfuerzo estadounidense para contener a Beijing. A pesar de la retórica, hay quienes creen que las relaciones chino-estadounidenses pueden normalizarse al desaparecer la presión por avanzar en esa dirección. Trump es un hombre de negocios que habla con el lenguaje del capital, no de la democracia. En lo que a APEC respecta, su elección desengancha por completo la conversación.

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