Walter Chávez (50) fotografió a niños jugando en el río en Cachicoto, camino a Camote Monzón.
Walter Chávez (50) fotografió a niños jugando en el río en Cachicoto, camino a Camote Monzón.
Edición 2461: Jueves, 3 de Noviembre de 2016

Monzón Retratado

Los habitantes del Monzón fotografiaron la vida cotidiana del otrora feudo cocalero y paraíso olvidado.

Walter Chávez (50) fotografió a niños jugando en el río en Cachicoto, camino a Camote Monzón.
Walter Chávez (50) fotografió a niños jugando en el río en Cachicoto, camino a Camote Monzón.

De Tingo María hasta el poblado de Monzón son dos horas de polvoriento recorrido. Allí encontramos al fotógrafo Andrés Longui, que había tomado la plaza de armas con una muestra de 70 fotografías que montó en todos sus rincones. Longui dirige la Asociación de Fotografía Popular Ojos Propios que sumergió por seis días a 80 pobladores –niños, jóvenes y adultos– a un mundo desconocido para ellos: la captura de las historias visuales de Monzón. Cerca de 15 mil fotografías registradas. “Si algo tiene esta muestra –dice Longui- es que sus historias visuales están inpregnadas de optimismo y coraje”.

Felicitas Minaya (62) tomó la foto que tituló “Ronda”. 
Felicitas Minaya (62) tomó la foto que tituló “Ronda”. 
 EL TEMIDO VALLE DEL MONZÓN
El valle de Monzón fue temido desde siempre. Fue un territorio que permaneció fuera del Estado. “Más dormíamos en el monte, cada vez que llegaba Sendero nos acusaban de soplones, y los del ejército nos creían senderistas”, rememora don Cipriano Zela, presidente de la Junta Vecinal Comunal del caserío de Shianca. Monzón convivió también, y por décadas, con la coca ilegal y el narcotráfico. Con la exclusion social y económica. Con la pobreza extrema.

En síntesis, la historia de Monzón fue un infierno por mucho tiempo. Quizá por ello que Carmen Masías, presidenta ejecutiva de Devida, dedicó sus primeras palabras de retorno al valle –ahora en su segunda gestión- a reconocer esta situación: “Yo sé que ustedes han sufrido mucho, pero hay que voltear la página sin dejar de recordar lo que nunca debe repetirse”. 

Longhi y Masías con los participantes del taller de fotografía. 
Longhi y Masías con los participantes del taller de fotografía. 
 NUEVO ESCENARIO EN MONZÓN
La historia del valle de Monzón comienza a cambiar en el año 2012, cuando Devida ingresa al valle, precisamente durante la primera gestión de Masías, con un programa de desarrollo alternativo. Carmen Rojas, presidenta de la junta vecinal comunal del caserío de Agua Blanca piensa que “recién han pasado tres años en el cambio. Hoy día tenemos apoyo, pero no es suficiente”. 

Instantánea policial.
Instantánea policial.
 Los tres años que refiere la dirigenta Rojas produjeron avances importantes. Se instalaron más de 2,000 hectáreas de cacao y café. La población se organizó y hoy existen más de 55 juntas vecinales comunales. Los agricultores  han comercializado a través de comités de productores 140 toneladas de cacao y café por más de un millón de soles. Y han accedido a créditos por 4 millones de soles.

Víctor Pajuelo, actual alcalde del distrito de Monzón, derrotó en los comicios de octubre de 2014 a los candidatos pro cocaleros. “Monzón está cambiando, pero falta mucho. Requerimos más apoyo del sector Agricultura y en el tema de saneamiento básico falta atender al 80% de la población”.Terence Miller, jefe de la Oficina de Desarrollo Alternativo de USAID, que apoyó a Devida desde el inicio estima que “el cambio es a largo plazo, y es un cambio cultural que significa para la gente una esperanza de tener un ingreso suficiente para su familia”. Carmen Masías reflexiona sobre los logros y grandes retos por delante y expresa con firmeza: “Monzón va para adelante, ya no hay vuelta atrás”.

Masías de Devida, mochila ligera.
Masías de Devida, mochila ligera.

MIRADA DESDE DENTRO
Los monzoninos y flamantes fotógrafos dan vueltas a la plaza y ya quieren que todo termine. Cada cual abraza su foto y quiere llevársela consigo; en última instancia, es parte de su historia. “Eso es, cada historia familiar suma hacia una historia colectiva”, reflexiona Longui. Y agrega: “Se están generando códigos de optimismo. Pero hay que cuidar ello, porque es parte de un futuro en construcción”.

Tiene razón, todos deberíamos mirar con mayor asertividad cómo hacer para que el proceso en el valle de Monzón se consolide rápidamente. Ya los monzoninos nos pusieron con Ojos Propios las imágenes con las que viven y sueñan. Nos toca a todos empujar para ello sea, finalmente, parte de su cotidianeidad (J.J. Vega Miranda) 

Retratos y autorretratos de Longhi con el protagonista de ¨Cumpleaños” fotografiado por César Rocano.
Retratos y autorretratos de Longhi con el protagonista de ¨Cumpleaños” fotografiado por César Rocano.

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