El Primer Ministro insiste en que cualquier tipo de negociación es importante escuchar a todas las partes.
El Primer Ministro insiste en que cualquier tipo de negociación es importante escuchar a todas las partes.
Edición 2598: Jueves, 11 de Julio de 2019

Salvador Zen

Escribe: Enrique Chávez |El primer ministro que apuesta con todo por escuchar.

El Primer Ministro insiste en que cualquier tipo de negociación es importante escuchar a todas las partes.
El Primer Ministro insiste en que cualquier tipo de negociación es importante escuchar a todas las partes.

En medio de la ansiedad política nacional, el primer ministro invoca al diálogo como un mantra que le impida resbalar al país y a su gestión.

El miércoles 10 tuve la oportunidad de entrevistar a Salvador del Solar en Cara a Cara, el programa que conduzco en TV Perú.

Para variar, la coyuntura es tensa: el gobierno le otorgó la licencia de construcción al proyecto minero Tía María y las respuestas en contra fueron inmediatas. Desde la del gobernador regional de Arequipa, que llamó “traidor” al presidente Martín Vizcarra y lo emplazó a viajar de inmediato a Islay para conocer la posición de la población, hasta la de la izquierda parlamentaria, qué pasó de ser su aliada en el impulso de la reforma política a pedir la interpelación del ministro del MEM Francisco Ísmodes e incluso la vacancia presidencial, como en el caso del congresista Humberto Morales. Además de la propia reacción sobre el terreno, con las organizaciones que convocan a paros y movilizaciones.

Del Solar no mostró sus cartas sobre la estrategia del gobierno para sacar adelante el proyecto, si esque las hubiera. Más bien, insistió una y otra vez en escuchar a todas las partes. Explicó que hasta ahora no ha ido a Islay porque los alcaldes de la zona fueron explícitos en rechazar cualquier diálogo. Negó que se pretenda imponer el proyecto y cada vez que pudo volvió a su centro de equilibrio: es el momento de escuchar a todos. A los agricultores comprensiblemente desconfiados de la actividad minera, a los actores políticos más radicales y a la empresa que tiene mucho trabajo por delante.

Su postura frente al tema raya en el budismo político. Pero se extiende a otros conflictos sociales actuales como el del sabotaje recurrente del Oleoducto en el oriente del país y el del proyecto en Las Bambas. Del Solar muestra optimismo con los resultados que se puedan conseguir en esa línea, en contraposición a las voces que reclaman la mano dura y el restablecimiento a rajatabla del principio de autoridad. Más allá del conflicto en sí, argumenta, se muestran como oportunidades para resolver problemas de fondo con una larga historia.

La aproximación tiene un trasfondo estrictamente político, que es el de ganarle terreno a la polarización. En un momento fuera de cámaras mencionó la advertencia formulada por Steve Levitsky en el libro Cuando Mueren las Democracias, sobre el peligro de los políticos que pierden la cualidad del forbearance -puede traducirse como autodominio o más llanamente paciencia- y comienzan a jugar la política al máximo, con el uso a discreción de las herramientas más extremas de las que disponen, por legales que sean, para avasallar al adversario. ¿No es ese el tablero de juego en el que se ha desplegado la política peruana de los últimos años?

En ese orden de ideas, me dijo, el centro gana terreno de manera concéntrica, no con la pelea en los márgenes tomados por los polarizadores. Sentarse a escuchar es una obligación.

Con cuatro meses al frente de la PCM, Del Solar ha ganado experiencia sobre el terreno en un país poco estructurado y con el conflicto siempre a la vuelta de la esquina. Sabe que siempre es un peligro caer en la ingenuidad, pero apuesta por escuchar como la forma de aproximarse a las partes para pasar al diálogo. Ojalá le vaya bien en este Perú que con tanta facilidad se convierte en toro bravo.