De Soto el martes 18 con dirigentes de Las Bambas Gregorio Ochoa Choquenaira e Isidro Pusacalla Huillca.
De Soto el martes 18 con dirigentes de Las Bambas Gregorio Ochoa Choquenaira e Isidro Pusacalla Huillca.
Edición 2595: Jueves, 20 de Junio de 2019

De Soto y los Bambinos

Lleva propuesta para sacar terrenos a la bolsa a convención en Arequipa. En Las Bambas advierten de nuevos entrampamientos.

De Soto el martes 18 con dirigentes de Las Bambas Gregorio Ochoa Choquenaira e Isidro Pusacalla Huillca.
De Soto el martes 18 con dirigentes de Las Bambas Gregorio Ochoa Choquenaira e Isidro Pusacalla Huillca.

Hoy jueves de 17 de junio se reúnen en Arequipa los representantes de miles de pequeños mineros arequipeños en la primera convención internacional y VIII congreso de la pequeña minería artesanal organizada y convocada por la Federación de Mineros Artesanales de Arequipa (FEMAR). Asistirán sus colegas de Puno, las Bambas y otros lugares del Perú.

El orador central será el economista Hernando de Soto, que en abril último presentó en CARETAS 2584 su propuesta para sacar los terrenos de los mineros a la cancha bursátil internacional y terminar –o reducir drásticamente- los conflictos mineros.

Según sus cálculos, en el Perú hay US$800 mil millones en proyectos mineros bloqueados. La cifra mundial es casi incalculable: US$150 trillones, 5 veces el PBI combinado de China y Estados Unidos.
Ejemplos al canto: el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto Tía María vence en agosto y la luz verde al proyecto no se observa en el horizonte a pesar del tire y afloje.

“Es imposible darles el subsuelo a todos los que son propietarios de la superficie en territorio minero”, aclara. “El objetivo es securitizar sus activos en las bolsas y mercados mundiales para que sus derechos generen capital y puedan relacionarse y protegerse del mundo global de manera rentable y sin violencia”.

Ministro de Energía y Minas Francisco Ísmodes. Tía María contra el reloj.
Ministro de Energía y Minas Francisco Ísmodes. Tía María contra el reloj.
El símil es el de una tapa de gaseosa. Por ahí se abre la entrada a la riqueza y el mercado tendría que reaccionar de acuerdo al proyecto.

Gregorio Ochoa Choquenaira es autoridad de la asamblea comunal y teniente gobernador de la comunidad Huancuire, con aproximadamente 180 familias, que es el “segundo tajo” de los tres que explotará el proyecto Las Bambas y debería comenzar a operar el próximo año. Sostiene que el 70% del total está concesionado está en su comunidad. “Hemos hecho una transferencia de tierras en el 2013 cuando era la suiza Xstrata Cooper. Nos ofrecieron una suma de dinero y una serie de proyectos interesantes: estadio, colegio, mini hospital, saneamiento básico y toda la ejecución de obras. Primero fue un ofrecimiento bonito pero pecamos de inocentes”. Las condiciones, señala, cambiaron para mal al momento de la fusión con Glencore y terminaron de desarmarse con la venta a MMG Las Bambas.

“Ese acuerdo diplomático se rompió poquito a poco”, remata. Viven en colindancia a la operación. “El ruido no te deja dormir por las noches. La contaminación ya llegó a los bofedales”. La queja por el cambio del mineroducto a la carretera vuelve a ponerse sobre la mesa. El lío de Las Bambas amenaza con nunca acabar.

“No teníamos conocimiento del valor real de nuestra propiedad”, dice sin revelar el monto. “En las mesas de coodinación nunca estuvo el Estado. Caímos inocentemente. Por eso la propuesta de Hernando nos parece muy interesante”.

De Soto tercia y advierte: “no estamos haciendo una propuesta para sustituir nada en este caso. Aquí hablamos de ideas y también ocurre que ellos no han negociado todo su territorio”.
“No nos oponemos al proyecto”, insiste el comunero. “Queremos que se encamine y cumplan con sus compromisos”.   

Isidro Pusacalla Huillca añade que a Xstrata se le vendió 1900 hectáreas, que en registros públicos aparece indebidamente como 2030, y la comunidad tiene 4500. No revelan el monto pagado, pues hoy hay un proceso judicial en marcha. También, reconoce, “hubo problemas de dinero dentro de la comunidad”.

Con sus socios, el exsenador y banquero de inversión, Phil Gramm, y Wendy Lee Gramm.
Con sus socios, el exsenador y banquero de inversión, Phil Gramm, y Wendy Lee Gramm.

Es la historia que se repite. “Antes podíamos hacer agricultura, ganadería. Ahora entraron los carros, los micros, la vida es mucho más cara”.

De Soto sostiene que “durante el último medio siglo una característica de los países en desarrollo es que los pobres han heredado la mayor parte de la superficie de la tierra mientras que las industrias extractivas han adquirido de los gobiernos los derechos exclusivos sobre los minerales”. Para acceder a las riquezas resultaba relativamente sencillo comprar servidumbres de paso y respaldarse en la Fuerza Pública. Hoy, en cambio, las que llama “Autoridades que gobiernan Registros Locales Desconectados de la Globalización” (ARLD) -- han cobrado enorme poder local y bloquean la extracción.

La securitización propuesta por De Soto, en resumen, convierte a la población en socia de la mina. Su propiedad se valoriza –o pierde valor- según el éxito del proyecto. Y, añade, no se necesita expedir ninguna legislación adicional. Su socio en la aventura es Phil Gramm, senador gringo por 24 años que pasó de demócrata a republicano y presidió el comité bancario nacional y las leyes de seguros. Trabajó los recortes de impuestos de Reagan y la reducción del gasto federal.

Gramm fue vicepresidente del Banco de Inversiones UBS (2002-2012) y actualmente lo es de Lone Star Funds, fondo de inversión de US$59 mil millones.

Capitalismo puro. “Capitalizar la pequeña minería es Capitalizar al Perú”, responde. Y está convencido: “en el momento en que los propietarios de la superficie sean conscientes que pueden hacer lo de antes en igualdad de condiciones que las empresas extractivas, y cuando todos los incentivos generados por los certificados de securites entren en acción; las empresas extractivas recuperarán los minerales del subsuelo, los consumidores que requieren insumos minerales para su desarrollo podrán obtenerlos, los gobiernos obtendrán sus ingresos por tributos y regalías, los mineros informales tendrán direcciones e identidad legal, y aquellos que dañan nuestro medio ambiente podrán ser física y legalmente identificados”.