Plan de reestructuración será presentado en dos meses en Brasil.
Plan de reestructuración será presentado en dos meses en Brasil.
Edición 2595: Jueves, 20 de Junio de 2019

Plan de Supervivencia

Gigantesco concurso de acreedores y aprobación de colaboración eficaz en el Perú marcan punto de inflexión en Odebrecht.

Plan de reestructuración será presentado en dos meses en Brasil.
Plan de reestructuración será presentado en dos meses en Brasil.

Semana de cal y arena para Odebrecht.

De Brasil llegó la noticia del proceso de recuperación judicial del holding, aprobado el lunes 17. Un error de comprensión y traducción multiplicado en los medios dio a entender que la constructora se había acogido a la ley de bancarrota. Pero en realidad se trataba del equivalente peruano al concurso de acreedores en Indecopi. La única diferencia es que en Brasil ese trámite todavía es judicial.    

Dos días después se anunciaba en Lima la homologación por parte del Poder Judicial peruano del acuerdo de colaboración eficaz con la empresa, que negoció su actual presidente en el país, Mauricio Cruz. A partir de este momento, la constructora se encuentra lista para volver a contratar con el Estado.

Luciano Guidolin y Mauricio Cruz, CEO del grupo y cabeza en el Perú, respectivamente. Cada uno comanda dramático proceso.
Luciano Guidolin y Mauricio Cruz, CEO del grupo y cabeza en el Perú, respectivamente. Cada uno comanda dramático proceso.

CAIXA NEGRA
El actual CEO del grupo, Luciano Guidolin (46), firmó dos comunicados apenas el Poder Judicial brasileño le dio luz verde en Sao Paulo a la recuperación judicial: uno interno para los empleados y otro externo.

Odebrecht tiene cientos de acreedores y, principalmente como consecuencia del escándalo Lava Jato, vio su planilla reducirse de más de 180 mil trabajadores a los 48 mil de la actualidad.

La gran mayoría de acreedores estaban dispuestos a negociar plazos para cobrar una deuda total de R$ 51 mil millones, unos US$ 13,200 millones. Pero el problema estalló con la Caixa Económica Federal, el banco público más grande de América Latina. Desde enero, con el nuevo gobierno de Jair Bolsonaro, su presidente es Pedro Guimarães.

Uno de los brazos más importantes del holding es OPI (Inversiones e Infraestructura), bajo el cual se encuentra una gran cantidad de empresas, como la mayoría de las que manejan sus concesiones en el Perú. En dos de ellas los concedentes dejaron de pagarle a Odebrecht por el escándalo de corrupción. Uno es el Arena Corinthians, sede del club de fútbol paulista, y el otro la sede de gobierno de Minas Gerais. En ambos casos los proyectos se encontraban financiados por la Caixa y garantizados contra el holding. Ojo, no contra la Constructora Norberto Odebrecht, que es la empresa original fundada en 1944.

Guimarães decidió ejecutar la garantía, según lo trascendido, porque temió asumir responsabilidades administrativas y penales como funcionario público. La deuda en cuestión es de unos US$ 30 millones, pero la Caixa maneja un total aproximado de US$ 1000 millones de la deuda de Odebrecht. En ese punto la empresa decidió acogerse a la recuperación judicial como figura preventiva para protegerse de los ataques de otros acreedores y evitar pérdidas gigantescas de valor.

En julio Odebrecht proyecta firmar adenda para destrabar Chavimochic y terminar   construcción de la presa, con lo que buscan proyecto emblemático.
En julio Odebrecht proyecta firmar adenda para destrabar Chavimochic y terminar   construcción de la presa, con lo que buscan proyecto emblemático.

El juez João de Oliveira Rodrigues evaluó el documento de 40 páginas y designó a la firma transnacional Alvarez & Marsal, con experiencia en procesos como los de Lehman Brothers, como interventora. La compañía tiene 60 días para presentar un plan de reestructuración que deberá ser aprobado por los acreedores, entre los que destacan seis bancos y un fondo de inversión. Usualmente, la figura legal permite renegociar las deudas con plazos de 10 años o más, y descuentos de entre 30%y 60%.

En su comunicado externo, Guidolin informó sobre importantes capitalizaciones de los últimos años en sus sectores de ingeniería y construcción (OEC, US$ 250 millones en 2018), agroindustria (Atvos, US$ 1550 millones), petróleo y gas (Ocyan, US$ 530 millones), inmobiliario (OR, US$ 129 millones) e industria naval (Enseada, US$ 230 millones).

Además de las ventas de sus activos en Brasil (EMBRAPORT, Via Rio, Via 4, Ótima, Galeao, LOGUM, CRB, Supervia), añadió que “concluyó en Perú las enajenaciones de Chaglla y del control de Rutas de Lima y continúa en tratativas para la enajenación de sus demás activos de infraestructura en Latinoamérica”.

En su comunicado interno, Guidolin reiteró a los empleados que la recuperación judicial “no tiene impacto en las empresas operativas de nuestro grupo” y que “tanto estas empresas como el propio holding Odebrecht S.A. continuarán desempeñando sus actividades normalmente”.

Tony Alvarez y Bryan Marsal, interventores. Derecha, Pedro Guimarães de la Caixa.
Tony Alvarez y Bryan Marsal, interventores. Derecha, Pedro Guimarães de la Caixa.

A diferencia de Graña y Montero en el Perú, Odebrecht no ha cambiado su estructura accionarial. El relevo del liderazgo generacional se ha dado en la propia cantera de la empresa, como en los casos de Guidolin y Cruz. Pero los miembros de la familia han salido de los directorios y solo Mónica Odebrecht es parte de la junta ejecutiva como consejera especial del CEO. En la junta de directores se contrataron integrantes independientes.

También detalló que “implantamos nuestro sistema de conformidad –compliance- buscando referencias internacionales de mejores prácticas y estamos perfeccionándolo con la mejora de procesos internos y el uso de herramientas necesarias para asegurar nuestro compromiso con la actuación ética, íntegra y transparente y el cumplimiento de todas las obligaciones de los acuerdos de indulgencia firmados en Brasil y en el exterior”.  

OBJETIVO CHAVIMOCHIC
¿Cuál es la situación en el Perú?

La venta de la hidroeléctrica de Chaglla a un consorcio chino en abril se realizó por US$ 1400 millones. De allí la Sunat se cobró la deuda tributaria pendiente de S/ 434 millones. También la primera cuota de la reparación civil de S/ 610 millones que deberá ser cancelada en un período de 15 años.

Otras concesiones con posibilidades de venta en el Perú son las de la Carretera Interoceánica (IIRSA 1 y 2) y Olmos. El Gasoducto Sur Andino es otro cantar, con la obra colapsada, una demanda en la Ciadi de su socio Enagás y US$ 1000 millones de inversiones “enterradas”.

El objetivo inmediato es destrabar la tercera etapa de Chavimochic. Se espera que el mes que viene se firme una adenda, lo que acaba de ser confirmado por el gobernador regional de La Libertad, Manuel Llempén, por la que Odebrecht renunciará a la concesión de 20 años y la construcción del canal Madre, desde Moche hasta las Pampas de Uricape. El objetivo es centrar todo el esfuerzo en culminar la presa y de, ahí, entrar a proyectos privados en los rubros de minería, puertos e hidroeléctricas, donde Odebrecht ha sido la empresa con mejor récord de las Américas. Chaglla abastece el 6% de energía eléctrica del país y en Brasil ha construido cuatro hidroeléctricas más grandes.

Las carreteras y las licitaciones con el Estado son otro cantar. Según las fuentes consultadas, los sistemas de contratación pública no han cambiado y son vehículos de corrupción, desde las bases hasta la conformación de comités y los métodos de valorizaciones y pagos.

Un observador apunta que constructoras estadounidenses como Fluor, de larga trayectoria en el país, nunca entraron a las licitaciones públicas y optaron por especializarse en el rubro minero. La corrupción rampante ha sido disuasivo suficiente. Con Odebrecht la descripción es la de un adicto a la corrupción en proceso de desintoxicación. ¿Sufrirán la empresa y el país del síndrome de abstinencia? 


Foro Characato

El sábado 15 se celebró en la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa el foro Caso Lava Jato y la Reforma del Poder Judicial, con intervenciones del juez Richard Concepción Carhuancho, los fiscales Rafael Vela y José Domingo Pérez y los periodistas Gustavo Gorriti y Graciela Villasis. Vela defendió la figura de la prisión preventiva y la necesidad contemporánea de la “licencia social para la investigación” contra los casos de corrupción. “Ser parte de la comunidad arequipeña ha marcado mi carácter”, declaró Pérez. A su turno, y en respuesta a un patético piquete de acento fujimorista, Gorriti exclamó que “no nos van a amedrentar. En Arequipa nadie se chupa”.


Los Forenses de GyM

Graña y Montero continúa con su reorganización. La semana pasada anunció la división de su patrimonio y la transferencia de la totalidad de acciones de GyM Ferrovias, por poco más de S/ 50 millones, a la subsidiaria Inversiones en Transportes SAC. Así, buscan apalancar financiamiento sin afectar las acciones ni a los acreedores. Esto se suma al cambio casi completo del directorio y el aumento de capital que redujo considerablemente la participación de la familia original en la empresa (CARETAS 2593, 2594).

El dato es importante para entender al alcance de las investigaciones jurídicas “forenses” que desembocaron en la actual condición de la constructora como aspirante a colaboradora eficaz. El primer proceso lo realizó en 2017 la firma de abogados estadounidense Simpson Thacher & Bartlett LLP, mientras los Graña todavía eran parte del directorio, centrada en los seis puntos “de contacto” que tuvieron con Odebrecht: las dos IIRSA, los tramos 1 y 2 de la Línea 1 del Metro de Lima, Chavimochic y el Gasoducto Sur Andino. No encontraron nada relevante, aunque el Estudio Hernández, que inició una nueva investigación el año pasado, ha vuelto a revisar toda la documentación del período y retrocedió hasta el 2005 para analizar el papel de GyM en el llamado Club de la Construcción. Así, encontró un pago no justificado de S/ 12.5 millones en el tramo 2 de la carretera Quinua-San Francisco (2011), una obra de 476.7 millones. Allí fue en consorcio con ICCGSA y EVI. Ha sido el único soborno encontrado hasta el momento.