Karina Beteta en inauguración de muestra pictórica de Arabia Saudita, el martes 18. Ese mismo día llamó “dama de compañía” al presidente del Congreso, Daniel Salaverry.
Karina Beteta en inauguración de muestra pictórica de Arabia Saudita, el martes 18. Ese mismo día llamó “dama de compañía” al presidente del Congreso, Daniel Salaverry.
Edición 2595: Jueves, 20 de Junio de 2019

Paritario, Seco y Volteado

Vuelven las pugnas de callejón en Pasos Perdidos. Elecciones primarias, paridad y alternancia en debate.

Karina Beteta en inauguración de muestra pictórica de Arabia Saudita, el martes 18. Ese mismo día llamó “dama de compañía” al presidente del Congreso, Daniel Salaverry.
Karina Beteta en inauguración de muestra pictórica de Arabia Saudita, el martes 18. Ese mismo día llamó “dama de compañía” al presidente del Congreso, Daniel Salaverry.

Karina Beteta llamó “dama de compañía” a Daniel Salaverry. También lo tildó de “paje de compañía” –combinación infrecuente– y “Felpudini de la política”. Con esa salva respondió el martes 18 a la crítica de “lastre” con la que el presidente del Congreso calificó vía tuit la actuación de la cúpula de Fuerza Popular.

Daniel Salaverry.
Daniel Salaverry.
Beteta prometió “llevarle fruta” a Salaverry si la Fiscalía actúa con objetividad en el caso de los informes falsos por el que la Comisión de Ética recomendó suspenderlo por 120 días. O sea, si termina en la cárcel.

Hay que recordar que Beteta denunció en marzo haber sido insultada por Salaverry unos meses atrás, cuando este no quiso agendar un proyecto de ley de Agrobanco. Según Beteta, él le respondió “vete a la mierda” y “no me jodas”. Él lo negó. Ahora ella lo compara, en sentido estricto, con una prostituta.
A este ritmo de insultos habrá que explicarle a algunos padres y madres de la patria –para ser políticamente correctos– que el debate sobre la paridad no tiene nada que ver con malparid@s.  

PARIDAD RELATIVA
Sí, el Congreso peruano se encuentra lejos de la paridad. Son 36 parlamentarias y 94 parlamentarios. Pero hasta en Flora Tristán tendrán que reconocer que algunas de ellas se hacen notar tanto como la pequeña bancada aprista.

Todo es relativo, observarán los escépticos. En el Congreso, Beteta asistió el mismo martes a una muestra pictórica de Arabia Saudita, país con 20% de congresistas mujeres –igual que Estados Unidos– y una de las peores brechas de género del mundo. Y es más relativo porque el Perú tiene menos o similar número de congresistas que países con la mitad o tercera parte de habitantes, como Ecuador y Bolivia. No queremos ni uno solo más, con lo que se reduce un principio básico de representatividad, pero sí que sean mitad y mitad.     

Los países con parlamentos más paritarios son Ruanda, Bolivia y Cuba. Difícilmente los mejores ejemplos democráticos. Los países reconocidos por el World Economic Forum como los de mayor igualdad de Género –Islandia, Finlandia, Noruega y Suecia– tienen una presencia femenina en sus legislativos en el orden del 40%.

¿Sería ese porcentaje de cuota aceptable para el presidente Martín Vizcarra? Entrevistado por Nicolás Lúcar, advirtió que si el Congreso pervierte la “esencia” de los proyectos de ley “tomamos como denegada la confianza, asumimos eso, y en consecuencia tendremos que actuar como está establecido en la Constitución”. Es decir, procederán a la disolución del Legislativo.

Vizcarra volvió a la carga.
Vizcarra volvió a la carga.

Ya es una dinámica predecible. Vizcarra le pega al Congreso –o así es interpretado, como ocurrió al ponerlo contra las cuerdas con la cuestión de confianza– y repunta en las encuestas: 13 puntos para Datum (de 45% a 58%), 8 para Ipsos (50%). El cierre del Congreso parecía despertar más expectativa que los proyectos de reforma política. Y Vizcarra juega con esa posibilidad, a sabiendas que a estas alturas es cada vez más remota y perniciosa.

Alternancia y paridad –que están en uno de los seis proyectos de ley que el Ejecutivo sometió a la cuestión de confianza obtenida hace dos semanas– parecen contraponerse a las elecciones primarias de los partidos, abiertas y universales –en otro de los PL–. En este último, los ciudadanos votan por el partido de su escogencia y para llevar su lista al Congreso casa uno debe tener al menos 280 mil votos. El orden de las listas parlamentarias se conforma según los votos, pero con el criterio de alternancia y paridad. Así que el voto popular es reordenado por la cuota.

REPASO DE POSICIONES
El presidente de la Comisión de Alto Nivel para la Reforma Política, Fernando Tuesta, explicó a CARETAS la importancia de cada uno de los proyectos como parte del cambio en las gestiones políticas pero, tras las reuniones de esta semana con la Comisión de Constitución, su conclusión es que existe un “serio desconocimiento de las propuestas”, lo que genera que algunas bancadas reaccionen ante las ideas erradas que tienen sobre ellas.

Tuesta comentó a CARETAS que las ideas erradas se dan con todo el paquete de propuestas, pero “sobre todo todo con lo que tiene que ver con las elecciones internas”.

Fernando Tuesta asistió a Constitución con el ministro Vicente Zeballos el martes 18. Grupo lo preside Rosa Bartra.
Fernando Tuesta asistió a Constitución con el ministro Vicente Zeballos el martes 18. Grupo lo preside Rosa Bartra.

Gino Costa, de la Bancada Liberal, consideró que la propuesta es mejor que el actual sistema que ha llevado a falsificar firmas. Añadió que “las primerias le van a dar un reconocimiento ciudadano a los partidos, les dará fuerza institucional”. Similar opinión tiene de la paridad y alternancia. “Es necesario un esfuerzo deliberado para promover la más activa participación de la mujer”, explicó.

Richard Arce de Nuevo Perú coincidió en que la de las primarias son una propuesta “muy importante y determinante. Se pide 14 mil militantes inscritos en el país, es una tarea muy interesante para ver la capacidad de organización, de convocatoria, de participación efectiva y de existencia de una organización política”. Igual de entusiasmo muestra con las propuestas sobre la participación de mujeres: “el tema es preponderante, más aún si es una bandera que nosotros enarbolamos”.

Carlos Tubino de Fuerza Popular aclaró que su posición es personal. Se mostró de acuerdo con la paridad pero no con la alternancia. “Las que más opuestas están a la paridad y alternancia son las mujeres que están profesionalmente preparadas”, acotó. Su bancada definirá en buena medida el resultado de las votaciones.  

Apristas han sido críticos con primarias abiertas.
Apristas han sido críticos con primarias abiertas.

De ahí las posiciones se bifurcan. Marco Arana respondió sobre la paridad y alternancia que “para nosotros no debería debatirse su procedencia sino qué medios se van a poner en práctica para que eso ocurra y en qué plazos”. Critica, en cambio, que la propuesta de primarias “confunde partidos políticos con clubes electorales o asociaciones electorales. El hecho mismo de que se hable de afiliados y no militantes es indicación de ello. Factores identitarios e ideológicos no aparecen como importantes de la decisión política”.

Juan Sheput, exintegrante de Concertación Parlamentaria, considera que “a la paridad se debe llegar de manera gradual y no con un criterio equitativo de 50 y 50, porque eso distorsiona y va en contra total de nuestra realidad del país. Prefiero niveles de exigencia basados en la trayectoria y no un criterio tan proclive al error como la paridad”. Menciona la posibilidad de una cuota de 30% y otras para grupos vulnerables. Insiste en la revisión bicameral. Sobre las elecciones abiertas, apunta que la posibilidad ya existe en la ley vigente y que bastaba con eliminar las otras dos: por delegados y elecciones cerradas de militantes”. No se aborda, para él, a la madre del cordero, que es el estatuto partidario.

La propuesta de primari as abiertas ha sido criticada, de otro lado, por políticos que representan a partidos históricos, como el aprista Jorge del Castillo y el acciopopulista Víctor Andrés García Belaunde, quienes alertan de la posibilidad de alteraciones y sabotajes electorales. En el primer caso, han tenido sus internas con la elección de delegados. En el segundo, con la modalidad de un militante, un voto.