Una instancia gubernamental planificaría urbanismo protegiendo áreas verdes.
Una instancia gubernamental planificaría urbanismo protegiendo áreas verdes.
Edición 2594: Jueves, 13 de Junio de 2019

¿Confianza Para la Reforma Urbana?

Escribe: Jorge Ruiz de Somocurcio | Solo el 10% de las ciudades mayores e intermedias del país tienen un plan de desarrollo urbano.

Una instancia gubernamental planificaría urbanismo protegiendo áreas verdes.
Una instancia gubernamental planificaría urbanismo protegiendo áreas verdes.

Finalmente el incendio no llegó a la pradera. La mayoría parlamentaria fumó la pipa de la paz otorgándole una desconfiable confianza al Ejecutivo para la Reforma Política.

La pregunta del millón es, sin embargo, ¿qué pasa con las demás reformas de otros temas que están en crisis permanente, tales como la salud, la educación, el transporte, la seguridad ciudadana, los servicios básicos, la vivienda?

Todos los temas-problema mencionados están consolidando inexorablemente modos de vida excluyentes en nuestras ciudades sin solución a la vista, pues estas se encuentran en un proceso creciente de incompetencia, informalidad, corrupción, en fin, todo lo opuesto a un desarrollo sostenible, contagiando al país de una imagen engañosa de relativo crecimiento económico en medio de indicadores negativos de calidad de vida. Si no, solo como ejemplo, veamos lo que ocurre en Lima; la tercera metrópoli más congestionada del mundo.

En este momento la inversión pública, gobierno central, municipios y regiones únicamente han ejecutado el 19% del 41% en que debería estar. Las provisiones del crecimiento del PBI han caído del 4% al 2.9%. No hay políticas regionales o municipales de vivienda mientras crece el déficit de 1’500.000 unidades. Solo el 10% de las ciudades mayores e intermedias tienen un plan de desarrollo urbano; las demás van a la deriva. El territorio es pasto de traficantes de cuello blanco y los otros, especuladores y pseudo comunidades campesinas. El actual modelo de gobernabilidad en manos de los municipios tal y como está es inviable. No va más. O va al despeñadero.

Así llegan nuestras ciudades al Bicentenario y así llega el país. Se requiere urgente una reforma urbana que piense en el país a partir del territorio y las ciudades.

Para empezar, crear una instancia gubernamental como existe en Brasil, Chile o Colombia al más alto nivel que vea el sistema de ciudades. Dicha instancia daría las pautas o, en su defecto promovería los planes de desarrollo de las ciudades más importantes para los próximos 10 o 20 años.

Dichos planes deben comprender una propuesta de ordenamiento territorial, crear suelo social, áreas intangibles, expansión urbana, zonas históricas, trasporte y vialidad, prevención de desastres y medio ambiente a la manera de una imagen, objetivo que el alcalde no podrá modificar a su antojo. Al contrario, sería su carta de navegación y gobernará para hacer realidad esa visión validada socialmente.

No tendrá la discrecionalidad, por ejemplo, de sembrar cemento en media campiña arequipeña considerada área de amortiguamiento, como está ocurriendo ahora, o hacer un by-pass donde le venga en gana o botar la basura donde le sea negocio.

Los planes deben tener continuidad de una gestión a otra, y ser reajustados de acuerdo con las demandas de ciudad sostenible. En fin, creo que se necesita un amplio debate de cómo llegan las ciudades al Bicentenario y pensar en los nuevos paradigmas para que todas contribuyan a hacer un mejor país. Paradójicamente, hoy tenemos los mejores instrumentos para hacer buen urbanismo pero hacemos las peores ciudades.

Este es un desafío al más alto nivel, que el presidente Vizcarra podría hacer suyo como uno de los legados de su paso por el gobierno del país. ¿Será posible?

(*) Arquitecto y urbanista