“Nadie nos creyó. Fue una denuncia a todo un sistema político corrupto. Y mira todo lo que pasó: un presidente tuvo que salir. Cuánto   se pudo haber evitado”, dice la excandidata a la segunda vicepresidencia en la plancha de Julio Guzmán sobre la tacha del 2016.
“Nadie nos creyó. Fue una denuncia a todo un sistema político corrupto. Y mira todo lo que pasó: un presidente tuvo que salir. Cuánto se pudo haber evitado”, dice la excandidata a la segunda vicepresidencia en la plancha de Julio Guzmán sobre la tacha del 2016.
Edición 2572: Jueves, 10 de Enero de 2019

Ex Zarina Opina

Por: Carlos Cabanillas | Carolina Lizárraga, exjueza anticorrupción, reflexiona sobre la pugna entre fiscales, el CNM, el caso Lava Jato, Alan García y la judicialización de la política.

“Nadie nos creyó. Fue una denuncia a todo un sistema político corrupto. Y mira todo lo que pasó: un presidente tuvo que salir. Cuánto   se pudo haber evitado”, dice la excandidata a la segunda vicepresidencia en la plancha de Julio Guzmán sobre la tacha del 2016.
“Nadie nos creyó. Fue una denuncia a todo un sistema político corrupto. Y mira todo lo que pasó: un presidente tuvo que salir. Cuánto se pudo haber evitado”, dice la excandidata a la segunda vicepresidencia en la plancha de Julio Guzmán sobre la tacha del 2016.

La Junta de Fiscales Supremos que presionó a Pedro Chávarry para renunciar también debería ser investigada”, exige la ex Zarina anticorrupción Carolina Lizárraga Houghton. “Todos esos fiscales fueron nombrados por el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM)”, argumenta. A pesar del microclima judicial, ella se mantiene optimista. “Esta es una gran oportunidad para limpiar la justicia en el Perú”, dice, ya en modo precandidata.

–¿Cómo conoció al fiscal Rafael Vela, coordinador del Equipo Especial Lava Jato?
–A Rafael Vela lo conocí hace muchos años cuando nos preparamos en un curso de la Academia de la Magistratura para ser magistrados. Yo ingresé en esa oportunidad y él ingresó unos meses después. Fuimos magistrados en el Sistema Nacional Anticorrupción y luego con el Nuevo Código Procesal Penal. Nos veíamos todos los días porque cada uno era juez de un Juzgado Anticorrupción. Soy testigo de la seriedad de su trabajo y de su buen desempeño porque hemos trabajado juntos muchos años. No solo es una persona honrada sino también muy instruida. Él conoce cómo funciona el proceso, tanto desde el Ministerio Público como desde el Poder Judicial.  

–¿Cómo califica las presiones que recibió y que tal vez aún recibe?
–Es muy preocupante. El fiscal Vela es una persona muy ecuánime y lo he visto bastante alterado con el tema. Las investigaciones han avanzado mucho. Sé que les ha costado mucho trabajo, no solamente en los últimos meses sino en los últimos años. Conseguir los acuerdos con Brasil, los viajes, las conversaciones con los funcionarios de allá… La falta de apoyo es terrible porque se pudo caer toda la investigación.

–¿Y al exfiscal Chávarry también lo conoció?
–No, no tuve la oportunidad de conocer al exfiscal Pedro Chávarry. Pienso que se vio presionado y no tuvo otra salida más que renunciar. Debería haber una reestructuración de cómo funciona el Ministerio Público a nivel de los supremos. Allí funciona mucho el principio de jerarquía por el decreto 052.

–Chávarry hablaba despectivamente de su “subalterno”…
–Eso debería ser modificado. Y si somos gobierno, lo vamos a cambiar. Un fiscal supremo no tendría por qué solicitar información sobre las investigaciones. En el Ministerio Público debería haber independencia, no jerarquía. En el Poder Judicial, en cambio, las sentencias y resoluciones son revisadas por una instancia superior, pero no es que un vocal supremo me va a mandar a mí a hacer algo.

José Pérez y Sergio Moro: ley y política.
José Pérez y Sergio Moro: ley y política.

–Ya en el 2009 usted denunció la corrupción en el CNM.
–Tuve un problema con el CNM. Estaba en el primer lugar y me bajaron al último puesto en la entrevista. Y había murmuraciones de que algunas personas que habían tenido mejor suerte que yo era porque tenían relaciones con los consejeros. Nada que yo pueda validar. Pero sí se escuchaba mucho eso en el Poder Judicial: de que a través de favores sexuales se logran ascensos.

–Casos como el del audio del expresidente de la Corte Superior del Callao, Walter Ríos.
–Desgraciadamente no creo que sea solo en el Poder Judicial sino en todas las instituciones a nivel nacional. Se habla mucho de que las mujeres solamente consiguen asensos por medio de intercambios sexuales con el hombre que es más poderoso, algo que es terrible.

–¿Cómo profesionalizar el CNM? Está el ejemplo de la Academia Diplomática.
–¿Por qué funciona bien la Academia Diplomática? Por las personas que escogen a los diplomáticos. Ahora va a haber una junta que va a elegir a los consejeros y ellos, a su vez, van a escoger a los futuros jueces. Si se escogieran a las personas indicadas no habría este problema. Esos consejeros deben ser personas que ya tienen un prestigio ganado y que están finalizando una carrera exitosa. Esas personas se encuentran, por ejemplo, en la Academia de Derecho que está en el Colegio de Abogados. Son poquísimos miembros elegidos por tener una carrera profesional moralmente intachable.

Lizárraga dirigió la Oficina Nacional Anticorrupción durante gobierno de García.
Lizárraga dirigió la Oficina Nacional Anticorrupción durante gobierno de García.

–¿Cómo funcionaría la Junta Nacional de Justicia?
–Ahora se ha decidido que solamente elijan los abogados. Pero yo no creo que se requiera solamente de abogados porque en la elección de un juez debe intervenir toda la sociedad para que se verifique que haya legitimidad. Como era antes. Mientras de más campos sean las personas, habrá más legitimidad. También se ha dicho que los consejeros deben de tener 45 años. Desde mi punto de vista deberían ser personas mayores, porque si son de 45 años en cinco años van a tener 50 y a esa edad van a regresar a su estudio de abogados. No quiero adelantar opinión porque hay personas maravillosas que deben conformar esa junta, pero ha habido casos así anteriormente. Han nombrado jueces a su favor y después han regresado a su estudio de abogados. Y luego han recibido favores.

–Debería ser la culminación de una carrera exitosa.
–Sí. Y el tema de los exámenes y la meritocracia está muy bien. Sin embargo, hay personas que están en el final de su carrera y tienen cuatro maestrías, pero no están al día con sus conocimientos. A ellos ya no se les tiene que probar que son inteligentes o que tienen los conocimientos porque ya lo han demostrado a lo largo de su vida. Entonces, una persona que ya tiene ganado el prestigio, ¿por qué va a querer arriesgarse a dar un examen en el quizá no saque una buena nota? No debería ser solo un examen porque se van a alejar los mejores profesionales. Se van a asustar.

“Soy testigo de la seriedad de Rafael Vela. Es una persona honesta e instruida”.
“Soy testigo de la seriedad de Rafael Vela. Es una persona honesta e instruida”.

–¿La prisión preventiva es una medida excesiva?
–Sucede en todos lados. Los funcionarios tienen que ser muy serios y no deben dejarse llevar. El pueblo enaltece a los funcionarios y la prensa empuja mucho en esto. Entonces al funcionario le da miedo contradecir. Un juez debe darse solo a la razón, a la norma y al bienestar social. Yo personalmente, cuando era jueza, trataba de no mirar los periódicos a la hora de tomar una decisión. Es muy peligroso. Uno tiene que ver cuál es realmente el fundamento. Es mejor mantenerse de manera no contaminada, no haciendo caso a temas mediáticos.

–¿Quién será el Sergio Moro peruano: Concepción, Pérez o usted? Recordemos que Fernando Olivera empezó como asistente del entonces fiscal de la Nación, Gonzalo Ortiz de Zevallos.
–Yo nunca pensé hacer política. Fui magistrada y con mucha pena tuve que renunciar al Poder Judicial por un tema de la salud de mis hijos. Me desvinculé totalmente del PJ. Tanto, que ingresé a estudiar otra carrera (psicología) en la Universidad Católica, ahí fue donde me encontró Julio Guzmán. Nunca utilicé el PJ como un trampolín para saltar a la política. Para mí sí fue todo un cambio de estructura mental. Cuando una persona ha tenido una aspiración política es difícil entrar al PJ, porque podría parecer que respondería a algún otro interés que no es el de la administración de justicia.

“Debió comunicarse más”, dice sobre referéndum. “Pero al menos fue un cambio”.
“Debió comunicarse más”, dice sobre referéndum. “Pero al menos fue un cambio”.

–El juez Concepción fue antes candidato a regidor provincial en Junín.
–Desconozco. Pero cuando una persona ya ha tenido una filiación política es difícil entrar al Poder Judicial.

–¿No sería correcto?
–No puedo decir que no, pero sí sería un gran problema para mí. Trabajaría de la manera más imparcial posible pero ¿qué es lo que dirían las personas? Siempre podría quedar alguna duda.

–¿Hay indicios de que el expresidente Alan García esté implicado en el caso de las coimas de Odebrecht?
–Eso lo tendrá que determinar la justicia peruana.

–¿Alberto Fujimori, su exvecino en La Molina, debe volver a prisión?
–Una junta médica seria tiene que determinar su real estado de salud.

–¿El presidente Martín Vizcarra podría reelegirse?
–Esa es una gran discusión que requiere más estudio. La he pensado pero prefiero no dar mi opinión. En el derecho siempre hay distintas interpretaciones.

–La ONPE concluyó la verificación de firmas del Partido Morado. Estarían a punto de obtener la inscripción.
–Ahora vamos a visitar las provincias que faltan, aunque ya hemos ido a casi todas. Empezaremos con Ica y Arequipa en febrero.

–¿Odebrecht le dio US$ 400 mil a Julio Guzmán? La denuncia fue soltada al puro estilo de las fake news.
–Es una noticia totalmente falsa. Querían meter a todos en el mismo saco. Nosotros en el 2011 ni siquiera existíamos y luego no hemos recibido nada. Me consta porque he estado ahí. No tenemos ninguna contribución ni relación con Odebrecht. Y para el 2021 vamos a ser el único partido que va a mostrar la relación pública de sus contribuyentes.