Hasta aquí. Villanueva y Vizcarra durante GORE del lunes 17.
Hasta aquí. Villanueva y Vizcarra durante GORE del lunes 17.
Edición 2570: Jueves, 20 de Diciembre de 2018

Para el Coche

La carta de la cuestión de confianza que guarda el Ejecutivo en caso los fiscales sean removidos.

Hasta aquí. Villanueva y Vizcarra durante GORE del lunes 17.
Hasta aquí. Villanueva y Vizcarra durante GORE del lunes 17.

Aunque la holgada victoria del referéndum pueda haber hecho pensar lo contrario, la Cuestión de Confianza no es una figura que haya desaparecido en el imaginario del  presidente Martín Vizcarra.

El presidente sustenta su popularidad –o su legitimación, según se vea– en una imagen de combate a la corrupción y la voluntad de haberle ajustado las riendas a un Congreso de mayoría fujimorista que defraudó las expectativas de la población. De eso se ha dado cuenta hasta el presidente del Legislativo, Daniel Salaverry, quien se ha puesto del lado del Ejecutivo en contra de los designios mayoritarios de su propia bancada.

Si Chávarry remueve a los fiscales José Domingo Pérez y Rafael Vela, la presión fujimorista para lograr el cometido sería mucho más que una sospecha.

Leer: Chavarry quiere saber más

Una fuerte posibilidad que se baraja en el gobierno ante ese escenario es la presentación de una nueva denuncia constitucional contra Chávarry por tráfico de influencias y obstrucción a la justicia. El favorecimiento que le haría al fujimorismo sería muy evidente.

La cuestión de confianza, cuyos alcances han sido claramente restituidos por el Tribunal Constitucional en su fallo reciente, no la puede presentar el premier César Villanueva para que efectivamente el fiscal de la Nación sea removido del cargo. Pero sí para que la denuncia se tramite en el Pleno.
Allí las cartas se pondrían sobre la mesa.

El martes 18, Vizcarra declaró que “cambiar, hostigar a los fiscales que están trabajando no es un mensaje correcto sobre la lucha anticorrupción”. Advirtió que “es fundamental la continuidad del Equipo Especial Lava Jato” y que “el Ministerio Público daría un mal mensaje a la ciudadanía sobre la confiabilidad de las instituciones”.

El pasado 13 de diciembre, Vizcarra invitó a Palacio de Gobierno a los titulares del Poder Judicial, el Congreso y el Tribunal Constitucional para conversar sobre la implementación de la Junta Nacional de la Justicia, cuyo proyecto de ley orgánica fue presentado al Parlamento. Chávarry no fue invitado y luego Vizcarra declaró que se reuniría con él “cuando fuera necesario”.