Edición 2568: Jueves, 6 de Diciembre de 2018

Derrota Fraterna

Anclado en Lima tras negativa de asilo, Alan García guarda silencio pero recibe a militancia. Entretelones de un revés.

El martes 4 rompió el hielo. Alan García tuiteó sobre la “fraterna reunión de análisis y política con los compañeros apristas. Les agradezco a ellos y a todos los militantes su afecto. Viva el APRA”.
La mañana anterior se dio a conocer que el gobierno de Uruguay denegó su pedido de asilo. Y el expresidente volvió a un refugio recurrente en tiempos de crisis: el partido.

No solo los parlamentarios Jorge del Castillo, Mauricio Mulder, Javier Velásquez Quesquén y Elías Rodríguez lo visitaron. También hubo militantes liderados por Miguel Rosas, actual secretario nacional de organización aprista.

Nubes negras. Residencia familiar en Los Rosedales, Miraflores.
Nubes negras. Residencia familiar en Los Rosedales, Miraflores.

En las dos semanas en las que permaneció en la residencia del embajador uruguayo en Pezet, San Isidro, fueron brigadas de jóvenes apristas a acompañarlo desde la calle. Primero ruidosas manifestaciones, literalmente con bombos y platillos. Quizá la agresión que sufrió Luis Alva Castro despertó a los búfalos. El embajador Carlos Barros pidió bajarle al volumen y la segunda semana fueron vigilias silenciosas, lo que se repitió el lunes 3, la primera noche que García volvió a su casa de Miraflores.

Roxanne Cheesman, pareja de García, llegó el lunes con su hijo, Federico Dantón, de 13 años y que hoy ya se acerca al vuelo del padre, con su metro 93. Cuando hace casi dos años y medio el expresidente se marchó a España, comentó informalmente que prefería que su hijo menor no viviera en el país para alejarlo del estigma asociado con su nombre. Pero entonces su impopularidad todavía no llegaba al 89% que Datum le chantó ese mismo lunes 3.    

Compañeros pasaron de las vigilias en la residencia del embajador, a la visita.
Compañeros pasaron de las vigilias en la residencia del embajador, a la visita.

SHOPPING DE EMBAJADAS
Fuentes diplomáticas aseguran que García estuvo de “shopping” antes de solicitar asilo en la embajada de Uruguay.

Contactó a Chile, Colombia y México pero no obtuvo ninguna respuesta positiva.
García ingresó a la embajada de Uruguay el sábado 17 de noviembre por la noche.

A juzgar por las primeras declaraciones del canciller Rodolfo Nin y el embajador Caros Barros, lo lógico es presumir que Uruguay no descartó la opción de asilo de antemano.

Al día siguiente, a las 5 de la tarde, el presidente Vizcarra conversó con su homólogo Vásquez por un lapso de entre 7 y 8 minutos, y le expresó la necesidad de que tome una decisión correctamente informado sobre el otorgamiento del asilo político solicitado por García. Remarcó la división de poderes imperante en el país que, aunque tenga una democracia débil, tiene una democracia al fin y al cabo. Otorgar el asilo equivalía a afirmar lo contrario y, para Vizcarra, se hubiera tratado de una seria afrenta. De hecho, el argumento central de García fue que el gobierno usaba al Ministerio Público como un instrumento de persecución política.  

Miembros de seguridad del Estado custodian la propiedad. Embajador Erasmo Reyna señaló que no insistirían con asilo en   otra embajada, aunque “shopping” en varias antes de la negativa de presidente uruguayo Tabaré Vásquez.
Miembros de seguridad del Estado custodian la propiedad. Embajador Erasmo Reyna señaló que no insistirían con asilo en   otra embajada, aunque “shopping” en varias antes de la negativa de presidente uruguayo Tabaré Vásquez.

Vizcarra le recordó que ambos países son firmantes de la Convención Interamericana Contra la Corrupción de 1966. Además, como declaró él mismo “le hice referencia al presidente que recuerde que en abril se llevó a cabo la cumbre de las Américas y que, reunidos los presidentes de las tres Américas, del Sur, Centro y Norte aquí en el Perú, tratamos el tema de la gobernabilidad y la corrupción en nuestros países”.

Vizcarra le prometió que le enviaría toda la información del caso un par de días después.
Así ocurrió. El martes 20, Relaciones Exteriores entregó a la mano del embajador uruguayo una Nota Diplomática –de carácter reservado– a la que se anexó un informe del Ministerio Público con un resumen del caso García. En total, cerca de un centenar  de folios.

Presidente uruguayo Tabaré Vásquez.
Presidente uruguayo Tabaré Vásquez.
El expediente fue creciendo a medida que los uruguayos reclamaban más información de doctrina y documentación.

El canciller Néstor Popolizio explicó que la Nota Diplomática puntualizó “que el Perú es un gobierno democrático y que los temas que se estaban viendo responden a la acción independiente del Ministerio Público y el Poder Judicial”.

Según el presidente uruguayo recibieron “más de mil hojas, que tuvimos que estudiar, con mucho gusto”. Los abogados de García también remitieron documentación.
En la negativa pesaron las evidencias.

Terminaron por inclinar la balanza las declaraciones de los embajadores de EE.UU., Krishna R. Urs,  y de la Unión Europea, Diego Mellado, en el CADE de Paracas. Ambos ratificaron la existencia de una democracia en el país y la separación de poderes.

Cuando las cosas se empezaron a estancar en Montevideo, AGP se echó a buscar otras alternativas de asilo.

Se puso en contacto con Costa Rica en la segunda ronda, pero le dijeron que no. Así lo confirmó el presidente de ese país, Carlos Alvarado, entrevistado en CNN: “En este caso sobre una primera comunicación se hizo ver que la anuencia no está ahí presente en este momento para avanzar con esa condición, por varias condiciones que hay en el contexto, particularmente los procesos internos judiciales que se llevan en el Perú”.  

Presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, confirmó que también recurrieron a su gobierno.
Presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, confirmó que también recurrieron a su gobierno.
El expediente fue creciendo a medida que los uruguayos reclamaban más información de doctrina y documentación.

ENTRETELONES DEL ASILO

El ex presidente había creído tener las posibilidades a su favor.

El diario uruguayo El Observador publicó el 4 una nota en la que reveló que el excanciller José Antonio García Belaunde se habría comunicado con el expresidente charrúa, Julio María Sanguinetti, previamente a la presentación de García en la residencia de la embajada. Según la nota, Sanguinetti se comunicó de inmediato con el canciller Nin.

Fabián Werner, periodista uruguayo del diario digital “Sudestada”, dijo a CARETAS que el pedido de García “nos tomó por sorpresa debido a que Uruguay no lo tenía como prioridad informativa y tampoco a Odebrecht, debido a que en nuestro país no hubo obras de la empresa”.

Popolizio remarcó separación de poderes.
Popolizio remarcó separación de poderes.
 Pero el medio hermano del expresidente uruguayo, Andrés Sanguinetti, fue un operador de la Banca Privada de Andorra, donde se depositaron coimas como la del Metro de Lima (CARETAS 2567).

“Se debe investigar hasta qué punto Odebrecht utilizó  la plaza financiera uruguaya para lavar dinero y si existen gobernantes uruguayos involucrados en estos actos de corrupción”, dice Werner. Los últimos informes de la OCDE –octubre y diciembre de 2017– incluyen a Uruguay en la lista de paraísos fiscales.  

AMIGOS ONCÓLOGOS
Según una versión manejada por fuentes del gobierno peruano, un personaje central que ayudó a tender puentes con el presidente Vásquez fue Carlos Vallejos. Exministro de Salud del segundo gobierno de García, expresidente del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) y uno de los socios de la exclusiva Clínica Delgado, Vallejos es un reputado oncólogo. Como Tabaré Vásquez, que tuvo su primera gestión como presidente entre 2005 y 2010, y repite el plato desde 2015.
Los vínculos profesionales saltan a la vista.   

En noviembre de 2013, ambos fueron expositores en el Primer Curso Avanzado de Prevención del Cáncer en el hotel Hilton de Miraflores. El evento fue organizado por Oncosalud, que fue fundada por Vallejos. Por esos mismos días, Vásquez fue condecorado por el Congreso, y a la ceremonia también asistió Vallejos.

Consultado, el doctor Vallejos declaró que “desde que dejé el ministerio y la dirección del hospital no tengo comunicación con Alan García y Tabaré es un amigo a quien admiro mucho, pero no lo conocí por ser ministro sino porque es oncólogo”. Con respecto a una comunicación sobre el pedido de asilo añadió que queda “absolutamente descartado de mi parte, es una situación política y estoy apartado ella lo que no me permite dar ninguna opinión al respecto”.

Loading...