Sábado 8 de marzo de 1986. García clausuró el penal El Sexto del brazo de sus padres.
Sábado 8 de marzo de 1986. García clausuró el penal El Sexto del brazo de sus padres.
Edición 2568: Jueves, 6 de Diciembre de 2018

Alan en la Cárcel

Por: Carlos Cabanillas | Conoció a su padre en una mazmorra de El Sexto. Treinta y cinco años después, cerró la prisión llevándolo del brazo.

Sábado 8 de marzo de 1986. García clausuró el penal El Sexto del brazo de sus padres.
Sábado 8 de marzo de 1986. García clausuró el penal El Sexto del brazo de sus padres.

Arequipa, 1954: Carlos García y Nita Pérez con Carlos y Alan.
Arequipa, 1954: Carlos García y Nita Pérez con Carlos y Alan.
Don Carlos García Ronceros, en acto simbólico, cerró los pesados barrotes de fierro del lúgubre cuartucho que habitó durante ocho años”, reza la crónica de CARETAS de la época. Era el 8 de marzo de 1986 y el entonces presidente García clausuraba así la infame cárcel El Sexto. Llevaba del brazo a su madre, Nita Pérez, y a su padre, a quien había conocido 35 años antes en la misma prisión. En su discurso, García invocó a que lo sucedido “no vuelva a repetirse nunca más en el país”. Nunca más un aprista iría preso. Años después, algunos compañeros descarriados demostrarían ser más seguidores de Marx que de Haya, confirmando aquello de que la historia se repite: primero como tragedia, luego como farsa.

¿Por qué García no se quedó a afrontar la supuesta detención preliminar que se le venía? Quizás en aquel episodio esté la respuesta. Porque más allá del elocuente pedido de asilo –a fuga de parte, relevo de prueba, parafrasearían sus perseguidores– el expresidente solo tiene investigaciones preliminares. Y como bien explicó el penalista César Nakazaki, la preventiva solo puede darse con procesos penales. El runrún de que se cocinaba una detención preliminar que luego se convertiría en prisión preventiva de 36 meses y finalmente en quién sabe qué es sugerente, pero difícil de sostener jurídicamente hablando. Y finalmente, pensando a largo plazo y tras de ver los tuits de Keiko Fujimori desde la prisión y la actual gira proselitista del expresidente Ollanta Humala, ¿no le habría convenido a García un tiempo en la sombra preventiva para victimizarse, galvanizar a los fieles de Huamantanga y sacarle lustre al martirologio aprista? ‘Aureolarse’ le decían en tiempos de su padre.

Los acompañó el entonces ministro de Justicia,   Luis Gonzales Posada, y Edmundo Haya de la Torre, exhuésped de la celda 71.
Los acompañó el entonces ministro de Justicia,   Luis Gonzales Posada, y Edmundo Haya de la Torre, exhuésped de la celda 71.

En aquellos años, Carlos García Ronceros pasó varias temporadas en prisión. Su primera detención ocurrió después de las elecciones de 1936. Era editor de La Tribuna clandestina y también secretario nacional de economía del partido. Estuvo un año y medio tras las rejas. Volvió a la cárcel por otro año y medio en 1940, en los inicios del gobierno de Prado. Luego fue deportado a Panamá y, finalmente, a Chile. Tras cuatro años en el exilio, regresó clandestinamente al Perú con Armando Villanueva del Campo. “Desembarcamos en Mollendo, en la quebrada de Catarín, de noche y asustados, y seguimos luego un camino vertical de contrabandistas”, recordó García Ronceros en una entrevista de 1987 (CARETAS 956). El señor “Cervantes”, como se le llamó en la clandestinidad, llegó a Arequipa para la campaña electoral del Frente Democrático Nacional, en el 45. Allí conoció a quien sería su esposa. La última prisión de ‘El Cartujo’ —como lo bautizó ‘el Jefe’— fue el 22 de marzo de 1949, ya en plena dictadura de Odría. Alan García nacería dos meses después, el 23 de mayo. “Nita fue a verme al Sexto un domingo, el día de visita, y me dijo ‘de aquí me voy a la clínica a internarme’ y se fue. A los ocho días regresó con él (Alan) y allí lo conocí”, recordaba García Ronceros en la misma entrevista. Su esposa agregó: “Fue una cosa muy breve lógicamente, porque era una hora de visita y algo más de tres horas de registros, de tal manera que se quedó asombrado cuando le dije ‘aquí está mi hijo’. No hizo sino levantar la tela que lo cubría y me dijo ‘vete, vete, por qué lo traes a un sitio como éste, se va a infectar de tantas cosas’. Así que me fui rápido”.

‘El Cartujo’ con Haya en Arequipa, en 1945.
‘El Cartujo’ con Haya en Arequipa, en 1945.

García Ronceros se pasó casi cinco años en El Sexto, sin juicio ni acusación. “Me decía: señor García”, contó sobre su relación con su hijo. “Me veía como a un extraño, por más que su mamá le había dicho y sobre todo veía a su hermano mayor que me trataba de papá y cariñosamente, pero él no cedió, no venía hacia mí…”, confesó. García Ronceros falleció el 13 de mayo de 1994. Y como se sabe, la dictadura no permitió que su hijo fuera al entierro.

El resto ya se conoce. Y mientras las investigaciones del caso García siguen a todo tren, quizás su relación con la prisión paterna sea materia de otro expediente, esta vez clínico.

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