Piquete de protestantes pro derechos humanos se manifestaron el día del juicio. Abajo, Urresti y el espíritu de cuerpo.
Piquete de protestantes pro derechos humanos se manifestaron el día del juicio. Abajo, Urresti y el espíritu de cuerpo.
Edición 2560: Jueves, 11 de Octubre de 2018

Silencio Cómplice

Corte Suprema absuelve a exministro Daniel Urresti del homicidio del periodista Hugo Bustíos.

Piquete de protestantes pro derechos humanos se manifestaron el día del juicio. Abajo, Urresti y el espíritu de cuerpo.
Piquete de protestantes pro derechos humanos se manifestaron el día del juicio. Abajo, Urresti y el espíritu de cuerpo.

El jueves 4 de octubre pasado, el colegiado B de la Sala Penal Nacional absolvió a Daniel Urresti de los cargos por el asesinato del periodista de CARETAS Hugo Bustíos el 24 de noviembre de 1988.

La sentencia tuvo el voto de la presidenta de la Sala B, Miluska Cano, y los jueces Omar Pimentel y Otto Verapinto.

La lectura de la sentencia duró 1:45 horas mientras se escuchaba a sordina el batir de los tambores del piquete de defensores de los derechos humanos y las arengas con megáfono de la “portátil” pro Urresti enfrentados en la calle.

Leer: Espiritu de Cuerpo

La sala de audiencia estaba llena de bote a bote, al punto que la Fiscalía habilitó un segundo ambiente desde donde se observó la lectura de la sentencia por Tv.

Un grueso de los asistentes eran compañeros de “Promo” de Urresti en la Escuela Militar de Chorrillos, promoción “Teniente Coronel Pedro Ruíz Gallo“, de 1968.

Sharmely Bustíos denunció amargamente la sentencia absolutoria.
Sharmely Bustíos denunció amargamente la sentencia absolutoria.

INQUIETANTE PERSONAJE
Entre los asistentes estuvo presente un inquietante personaje: el comandante EP Víctor La Vera, jefe de Urresti en el Cuartel de Castro Pampa el año del crimen.

El auditorio celebró la absolución de Urresti con aplausos. El cortejo bajó en tropel al primer piso para felicitarlo. La esposa de Urresti,  María del Pilar Pastor, visiblemente aliviada, se estrechó en un prologado abrazo con La Vera.

Ver especial del CASO BUSTÍOS

En 2007, la Corte Suprema sentenció a los oficiales EP Víctor La Vera y Amador Vidal Sanbento a 17 y 15 años de prisión respectivamente por el asesinato del periodista de CARETAS Hugo Bustíos.
Ambos arguyeron hasta el final que el periodista fue asesinado por Sendero Luminoso, pero sus coartadas fueron desbaratadas por el Poder Judicial.

NOMBRES DE GUERRA
El apelativo de guerra del comandante EP La Vera era “Landa Dupont”; el del capitán EP Vidal Sanbento, “Ojos de Gato”.

La Vera  purgó solo cuatro de los 17 años a los que fue condenado,  en la prisión de San Jorge, y puesto en libertad junto con “Ojos de Gato”, por beneficios penitenciarios, en 2011.  En 2014, el escándalo se hizo público cuando La Vera postuló al cargo de especialista en doctrina de seguridad y defensa de la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena) dependiente de la Presidencia del Consejo de Ministros.  

La Vera cree que la sentencia absolutoria de Urresti lo absuelve a él también. El locutor Nicolás Lucar de Radio Exitosa en su entrevista a Urresti al día siguiente de su triunfo judicial exploró entusiastamente esa posibilidad. Olvidan que dicha sentencia fue dictada por la Corte Suprema.  

Ysabel Rodríguez Chipana, vecina de Arapata, en 1988. Bustíos fue asesinado frente a su casa. Der,  careo con Daniel Urresti. Ella sostuvo que el militar la violó sexualmente. La corte desestimó su testimonio puesto que “se evidencia un resentimiento de odio que impide la parcialidad de su declaración”.
Ysabel Rodríguez Chipana, vecina de Arapata, en 1988. Bustíos fue asesinado frente a su casa. Der,  careo con Daniel Urresti. Ella sostuvo que el militar la violó sexualmente. La corte desestimó su testimonio puesto que “se evidencia un resentimiento de odio que impide la parcialidad de su declaración”.

ENCUBRIMIENTO MILITAR
La familia del periodista Bustíos rechazó la sentencia absolutoria y afirmó que la apelará ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

El viernes 19 vence el plazo para que el fiscal Luis Landa sustente la apelación contra el fallo que absolvió al exministro Daniel Urresti.

Urresti es inocente porque los mismos hechos que fueron considerados como agravantes por la Corte Suprema en 2007, para condenar a los dos militares, fueron presentados ahora como atenuantes por la corte.

En 2007, la Corte Suprema listó estos agravantes:

Cuartel de Castro Pampa en Huanta, Ayacucho. En 1988 alojaba a un batallón de 600 efectivos al mando del comandante La Vera.
Cuartel de Castro Pampa en Huanta, Ayacucho. En 1988 alojaba a un batallón de 600 efectivos al mando del comandante La Vera.

“Es necesario mencionar que las actitudes posteriores al crimen, de parte del Ejército, integrantes del Batallón Contrasubversivo del Cuartel de Castropampa, fueron dirigidos a ocultar información”.

“Inmediatamente después de ocurrido el crimen, los primeros en llegar al lugar de los hechos fueron integrantes del Ejército (…) Los efectivos policiales al hacer el reconocimiento del terreno y aplicar los métodos de cuadrante y espiral en busca de indicios, no hallaron pisadas, ni cartuchos que hubiesen permitido la realización de las pericias dirigidas al esclarecimiento de los hechos”.

“De parte de las autoridades del Ejército, no hubo una orden de búsqueda de los responsables del crimen”.

Magistrados  Miluska Cano  Omar Pimentel y Ot to Verapinto durante la lectura de la controvertida sentencia absolutoria de Daniel Urresti.
Magistrados  Miluska Cano  Omar Pimentel y Ot to Verapinto durante la lectura de la controvertida sentencia absolutoria de Daniel Urresti.

“Cuando aparecieron los nombres de Antonio Pacheco Aguado y Segundina Gálvez Porras como posibles testigos del crimen, quienes habrían afirmado que los atacantes fueron militares, se les aprehendió, siendo conducidos a viva fuerza al cuartel que se encontraba al mando del acusado (La Vera).

“El ex Juez del Juzgado Penal de Huanta, Moisés Ochoa Girón, quien ha referido que su domicilio fue objeto de allanamiento por miembros del Ejército, una vez que abrió proceso en el fuero común contra los acusados”.

“De otro lado, ante las reiteradas solicitudes de envió a este órgano jurisdiccional de la información relativa a los nombres y apelativos que en el año 1998 utilizaron los oficiales del Ejército en el Cuartel de Castro Pampa de Huanta, se ha obtenido por respuesta que no cuentan en sus archivos con tal información”.

A lo largo de casi tres años de juicio, el acusado Daniel Urresti tampoco colaboró con la justicia.

En la lectura de la sentencia estuvo el coman  dante EP Víctor La Vera Hernandez, condenado a 17 años de prisión por el crimen del perio  dista, en 2007. Al leerse la sentencia lo celebró con aplausos. Luego se estrechó en un abrazo  con la esposa de Urresti.
En la lectura de la sentencia estuvo el coman  dante EP Víctor La Vera Hernandez, condenado a 17 años de prisión por el crimen del perio  dista, en 2007. Al leerse la sentencia lo celebró con aplausos. Luego se estrechó en un abrazo  con la esposa de Urresti.

URRESTI ERA JEFE DE INTELIGENCIA
El silencio del exministro Urresti, cuyo nombre de guerra era “Arturo”, es elocuente porque era el Oficial de Inteligencia (SO2) del Cuartel de Castro Pampa, con el grado de capitán del Ejército.

Múltiples testimonios coincidieron en señalar que cuatro o seis hombres vestidos de civil descendieron de un camión portatropa minutos antes de la emboscada, se parapetaron a ambos lados de la carretera y dispararon contra Bustíos cuando apareció  la moto que conducía.

La sentencia del 2007 condenó a uno solo de los atacantes, “Ojos de Gato”, identificado por tres testigos del crimen, Alejandro Ortiz, Hilda Aguilar y el propio superviviente del atentado, Eduardo Rojas, también periodista, que fue impactado por tres proyectiles.

La Corte Suprema condenó a La Vera como autor intelectual del crimen.

“El jefe de la Unidad ejerce el mando, toma decisiones y las traduce en órdenes (…) Es el responsable de lo que su Unidad hace o deja de hacer”, sentenció el Poder Judicial en 2007.  
Urresti tampoco encaró el proceso con la verdad.

Treinta años después del crimen falta aún por identificar y condenar a los tres otros militares que asesinaron al periodista de CARETAS.
 
SENTENCIA CONTRADICTORIA
La sentencia de 205 páginas recién fue publicada el martes 9. El texto se orienta a desbaratar los testimonios de Ysabel Rodríguez Chipana, Amador Vidal Sanbento y Edgardo Montoya.    
Rodríguez Chipana es la comunera que acusa a Urresti de haber participado directamente en el crimen, que vio desde su cocina, y por haberla violado en dos ocasiones en los días siguientes para que guarde silencio.

Rodríguez Chipana sostuvo que reconoció a Urresti, que ya era ministro del Interior, cuando visitó Lima con un comité de rondas campesinas.

La contradicción se hace evidente cuando en la página 193 los jueces invalidan su testimonio porque su expresión física durante el careo con Urresti denotó “odio y resentimiento”.

También valoran el testimonio (páginas 188-189) de Clemencia Sulca, hija de la asesinada Primitiva Jorge y miembro de la larga lista de testigos “volteados” en este caso, quien niega que entonces Rodríguez Chipana tuviera su casa en el Pago de Erapata. Concluyen que “no existe certeza en el grado de contundencia” y pasan por alto la declaración de Donata Ruiz quien reconoció sin lugar a dudas en junio de 2015 que esta sí tenía su domicilio ahí.

Tampoco se valoró la foto publicada en CARETAS 2545 que muestra a Rodríguez Chipana, entonces una joven madre de 28 años, entre los testigos del crimen consultados, ocho días después de cometido.

En el caso de Vidal Sanbento es considerado un “testigo referencial y de oídas” (página 196). Fue él, cuando purgaba prisión, quien delató inicialmente a Urresti. A pesar de que en los años 2009, 2011 y 2013 Vidal declaró lo mismo a nivel de instrucción, la sentencia se centra en su dubitativo testimonio en el careo del 2015, cuando el “mal entendido espíritu de cuerpo”, como lo calificó él mismo al momento de denunciar a Urresti, parecía reinstalado.  

Lo mismo ocurre con Edgardo Montoya Contreras (página 183), extécnico en la base de Castropampa, quien declaró en 2009 y 2013 haber visto salir de la base a Urresti la mañana del crimen –lo que este siempre ha negado–. No son valoradas esas declaraciones y sí las declaraciones juradas del 15 de julio y 17 de noviembre de 2015 en las que, como otros, comenzó a sufrir de amnesia. El 24 de julio de ese mismo año, por cierto, el periodista Glatzer Tuesta denunció que en el caso de Montoya se venía un cambiazo a cambio de prebendas.

Si Urresti no jaló el gatillo contra el periodista, su silencio lo hace  cómplice del crimen.  
Tras la sentencia, Urresti se dirigió al local de campaña de Podemos Perú, convencido que tenía la elección del 7 de abril en el bolsillo.

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