Pretendió ejercer presión política.
Pretendió ejercer presión política.
Edición 2555: Jueves, 6 de Septiembre de 2018

Fin de Farsa

Fiscal Luis Landa pide 25 años de cárcel contra Daniel Urresti por asesinato de Hugo Bustíos. Su defensa es descabellada.

Pretendió ejercer presión política.
Pretendió ejercer presión política.

La carrera política de Daniel Urresti ha sido marcada por el más desembozado oportunismo. Posicionarse como cerrado anti fujimorista y anti aprista le ganó simpatías a pesar de no contar con experiencia política previa a su participación en el gobierno de Ollanta Humala. Ahora despotrica contra la corrupción pero es candidato a la alcaldía de Lima por Podemos Perú, el partido del congresista José Luna cuya inscripción irregular fue el primer capítulo del escándalo institucional que hoy vive el Perú.

Landa se tomó dos sesiones.
Landa se tomó dos sesiones.
El domingo 1 declaró que si no gana las elecciones, como lo indican todas las encuestas, hará campaña para que en el referéndum de diciembre se pregunte si debe cerrarse el Congreso. Será, promete, su próxima batalla.

Urresti va de liana en liana porque se dedica a ganar tiempo y amedrentar a los tribunales.  
Su candidatura, como lo fue su trunca opción presidencial en el 2016, fue emprendida mientras enfrenta un juicio por el asesinato del periodista de CARETAS, Hugo Bustíos, el 24 de noviembre de 1988 en Huanta.

El proceso entró en su recta final con la requisitoria del fiscal Luis Landa el lunes 3 y martes 4 en la sede provisional de la Sala Penal Nacional, y en la que calificó a Urresti como coautor del crimen.

Landa pide 25 años de cárcel y el fallo debería conocerse los primeros días de octubre.   

“A mí me ponen una granada y yo les devuelvo una bazuka”, respondió entrevistado por La República el domingo 2 sobre las extorsiones que sufren los alcaldes.

Algo sabrá. Bustíos fue rematado con un artefacto explosivo para hacer creer que fue asesinado por senderistas. El primer juicio concluyó en 2007 tras casi dos décadas de encubrimiento e impunidad. Y la sentencia concluye que “está probado que quienes dispararon contra las víctimas fueron militares vestidos de civil”.

En cambio, Urresti se plegó a la defensa ya rebatida del sentenciado Víctor la Vera Hernández, exjefe de la base de Castropampa. El crimen,  según ellos, lo cometió Sendero. Pero en la sentencia se lee que “las actitudes posteriores al crimen, de parte del Ejército, integrantes del Batallón Contrasubversivo del Cuartel de Castropampa, fueron dirigidas a ocultar información”. Durante su disertación, Landa remarcó que las balas que mataron a Bustíos eran de fabricación militar, como lo registró una foto de CARETAS.      

Bustíos, el temple de un reportero.
Bustíos, el temple de un reportero.

En su requisitoria, el fiscal ubicó a Urresti como parte de la estructura de poder militar de Huanta, ya que era el S2, jefe de inteligencia de la base.

“El Ejército peruano tuvo una labor sacrificada”, explicó Landa, “pero algunos malos miembros cometieron crímenes horrorosos. Estamos frente a un contexto de delito de lesa humanidad, un patrón sistemático de parte de actores estatales contra la población civil”.

Sustentó la coautoría con el testimonio de Ysabel Rodríguez Chipana, la testigo que vio a Urresti disparar contra Bustíos y su colega Eduardo Rojas, emboscados cuando se dirigían a cubrir el asesinato de Primitiva Jorge en el pago de Erapata. También acusó a Urresti de violarla dos veces.

Rodríguez Chipana se ha mantenido firme a pesar de las difamaciones sufridas a lo largo del proceso. Pero Landa también se refirió a la “red de distorsionadores de la verdad”, que incluye a los testigos que cambiaron su versión de manera escandalosa (ver recuadro 'Los Testigos Volteados' más abajo).

Encabezan el grupo Sócrates Grillo Bockos, abogado de La Vera, y Donata Ruiz Palomino, quien fue condenada por difamar a Rodríguez Chipana al acusarla de terrorista.

Landa también aludió al comportamiento del acusado durante el juicio. Las amenazas contra los testigos que lo confrontaron fueron repetidas. Fue el caso de Bernardino Gálvez, que confirmó la versión sobre las torturas en la base de Castropampa proporcionada por Rodríguez. Urresti le dijo a Gálvez que era “hombre muerto” en abril último (CARETAS 2547). “Esa es la persona que se va a sentenciar”, recordó el fiscal. 


Los Testigos Volteados

 Amador Vidal, ‘Ojos de Gato’.
Amador Vidal, ‘Ojos de Gato’.
La culposa feria de los volantines judiciales pagados.

Amador Vidal: Conocido como Ojo de Gato. Sentenciado a 15 años por el crimen. Afirmó que Urresti participó, luego se retractó.

–Edgardo Montoya: Afirmó que el día del crimen Urresti y “Centurión” salieron del cuartel en un vehículo y regresaron a pie. En noviembre de 2015 sostuvo que Urresti no tenía nada que ver y que no sabía si salió a patrullar.

–Eliseo Gavilán: Afirmó en marzo de 2016 que la defensa de Urresti lo ofreció como testigo sin haber estado presente en el asesinato. Refirió que Pascual Sulca lo buscó y le ofreció una “chambita” en Lima por la cual le pagarían 2 mil soles.

–Clemencia y Pascual Sulca Jorge: Hijos de asesinada Primitiva Jorge. Ante la CVR Clemencia había sostenido que los militares mataron a Bustíos. En el juicio oral reconocieron que Sócrates Grillo Bockos les alcanzó declaraciones juradas que firmaron. Clemencia sostuvo que cuando asesinaron a Bustíos vio a Eduardo Rojas herido y le escuchó decir: “los rojos chifaron a Hugo”, expresión no utilizada en la época.

–Cristóbal Gavilán Mendoza: La defensa de Urresti presentó su declaración jurada en la que acusa a Rodríguez Chipana de “terrorista” y asesina de los padres de Donata Ruiz. Luego dijo que declaró “bajo amenaza de muerte” de Ruiz, a quien acusó de usurpar sus tierras. Estuvo preso por tráfico de drogas durante el período de los hechos (1984-1994).

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