“Limpiaron” la zona pero quedó revelador casquillo. Fábrica de Armas y Municiones del Ejército, y año de fabricación.
“Limpiaron” la zona pero quedó revelador casquillo. Fábrica de Armas y Municiones del Ejército, y año de fabricación.
Edición 2548: Jueves, 19 de Julio de 2018

Bala Perdida

Foto de CARETAS captada ocho días después de crimen de Bustíos comprueba que balas asesinas eran de fabricación militar.

“Limpiaron” la zona pero quedó revelador casquillo. Fábrica de Armas y Municiones del Ejército, y año de fabricación.
“Limpiaron” la zona pero quedó revelador casquillo. Fábrica de Armas y Municiones del Ejército, y año de fabricación.

El juicio contra el exministro Daniel Urresti, acusado de participar en el asesinato del periodista de CARETAS Hugo Bustíos en 1988, se encuentra en su recta final.

Bustíos, ultimado por el Ejército.
Bustíos, ultimado por el Ejército.
No solo Urresti es candidato municipal de Podemos Perú por Lima, el partido de José Luna que está en el origen de las denuncias que hoy remueven al Poder Judicial. El riesgo de presiones viene de más de un frente.    

Urresti asumió como suya la versión de Víctor La Vera Hernández, exjefe de la base de Castropampa sentenciado en el 2007 como autor del delito junto a Amador Vidal Sambento, conocido como ‘Ojos de Gato’. La Vera argumentó en su defensa que el asesinato lo cometieron terroristas. Pero en ese entonces, y tras casi dos décadas de impunidad y encubrimiento, la autoría militar del asesinato quedó plenamente acreditada.     

Un punto crucial durante el juicio ha sido el de la munición disparada en el crimen.

Urresti ha ido tan lejos como para montar una insultante “recreación” con un cerdo colgado. El video lo presentó en la audiencia del 6 de junio de 2017. Así pretendió demostrar que no pudieron ser utilizadas armas largas UZI ni FAL –de uso del Ejército– pues cada metralleta dispara 180 cartuchos en solo 12 segundos y a Bustíos, como dijo Urresti “solo le caen tres impactos” (CARETAS 2492).

Urresti presentó grotesca “recreación” para descartar autoría militar.
Urresti presentó grotesca “recreación” para descartar autoría militar.
FOTO EXHUMADA
En portada de la edición 2545 apareció una foto nunca publicada de Ysabel Rodríguez Chipana ocho días después del asesinato, entre los comuneros consultados por el periodista Abilio Arroyo sobre las circunstancias del asesinato. Rodríguez Chipana asegura haber visto a Urresti entre quienes dispararon contra Bustíos e, incluso, haberla violado dos veces para que no revele lo que sabía. Urresti, conocido como ‘Capitán Arturo’, era entonces el jefe de Inteligencia, S2, de la base de Castropampa.

El mismo día en el que fue captada esa imagen, 2 de diciembre de 1988, se tomaron fotos de un casquillo percutado de bala de 9 mm Parabellum, encontrado en un caserón abandonado. En el juicio de La Vera, los testigos confirmaron que los atacantes salieron de allí para acribillar a Bustíos.      

En CARETAS 1035, su director Enrique Zileri Gibson narró que el paraje donde fueron emboscados Bustíos y su colega Eduardo Yeni Rojas –que sobrevivió el ataque– fue limpiado de casquillos apenas ocurrió el asesinato.  

El casquillo traía grabado un dato revelador: FAME 1981. Por la Fábrica de Armas y Municiones del Ejército, y el año de fabricación.

En ese momento, CARETAS hizo examinar por un experto las cámaras de los periodistas, impactadas por las balas. Este concluyó que las balas de ese tipo se utilizaban en las metralletas Star, UZI, MGP y HK, pero también en ciertas armas de mano.    

MAPA DEL CRIMEN
Rodríguez Chipana resumió lo que vio en el tenso careo que protagonizó con Urresti en enero último:
“Se bajaron atrás de la casa de mi hermano, cerca del atentado, y de ahí vinieron corriendo, usted (Urresti) con Centurión se metieron a mi cocinita; dos al frente, en un caserón viejo. Al poco rato viene la moto del señor Hugo. Y usted, disparaste al señor Hugo”. Rodríguez recordó que Bustíos gritó que no disparen porque eran periodistas y alertó a su amigo: “¡Yeni, corre, son militares!”.

Para hacer creer que el asesinato fue obra de senderistas, Vidal Sambento remató a Bustíos bárbaramente con un explosivo.  

El espectro terrorista ha recorrido esta larga historia. Urresti intenta desacreditar el testimonio de Rodríguez Chipana al acusarla de senderista y aduce que fue incluida en la ley de arrepentimiento (ver carta).

Que las balas que mataron a Bustíos fueran de procedencia militar es otro capítulo de una historia que debería acabar pronto, por el bien de la justicia.

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