Al cierre de edición no se llegaba a las 26 firmas requeridas para presentar la vacancia. PPK recibió al GORE-Ejecutivo en Palacio.
Al cierre de edición no se llegaba a las 26 firmas requeridas para presentar la vacancia. PPK recibió al GORE-Ejecutivo en Palacio.
Edición 2529: Jueves, 8 de Marzo de 2018

Keiko y el Dilema de la Vacancia

Al cierre de edición no se llegaba a las 26 firmas requeridas para presentar la vacancia. PPK recibió al GORE-Ejecutivo en Palacio.
Al cierre de edición no se llegaba a las 26 firmas requeridas para presentar la vacancia. PPK recibió al GORE-Ejecutivo en Palacio.

La pelota de la vacancia presidencial vuelve a la cancha de Keiko Fujimori.

Esta semana en el Congreso comenzó de nuevo la recolección de firmas para mandar al presidente Pedro Pablo Kuczynski a su casa. La nueva iniciativa, inicialmente cocinada por las dos bancadas de izquierda, tomó cuerpo con el concurso de otros actores y hoy espera básicamente la decisión de la excandidata presidencial. De la dirección de su pulgar depende la suerte de Kuczynski en el pleno.
Durante la mañana del martes 6 se corrió la voz de que la moción ya tenía las 26 firmas necesarias para su presentación. Pero la noticia tardaba en concretarse y al cierre de edición llegaban a las 22 firmas. Elocuente era la ausencia de parlamentarios de Fuerza Popular. Keiko Fujimori insistió la noche del martes en la renuncia del Presidente –posibilidad negada por él en todos los tonos– y admitió que el proceso de vacancia sería “traumático”. Lo que no dijo en diciembre.

Keiko ofreció declaraciones el martes.
Keiko ofreció declaraciones el martes.

¿Va a vacar o, aunque no lo acepte, va a transar?

Luz Salgado (FP) indicó que iban a esperar a su reunión de bancada el miércoles 7. Víctor Andrés García Belaunde (AP) consideró que en Acción Popular “hemos sido de opinión que hay que firmar después del 16, después de que se le escuche a Kucynski (en la comisión Lava Jato), darle la oportunidad de que haga los descargos”. Marisol Espinoza dijo el martes por la noche que Alianza Para el Progreso “se ha declarado en sesión permanente. No vamos a tomar ninguna decisión por ahora”.
Además de las dos bancadas de izquierda el documento tiene rúbricas sueltas de parlamentarios como Mauricio Mulder (PAP), César Villanueva y Julio Rozas (APP) y la ex fujimorista Yeni Vilcatoma. Se plantea presentar el documento con las firmas completas en la mañana del jueves.

Kenji ya le sacó a su hermana una tercera parte de intención de voto.
Kenji ya le sacó a su hermana una tercera parte de intención de voto.
 

VACANCIA GRIEGA
Mientras se daba este anuncio, Alberto Fujimori salía de un nuevo ingreso de dos días en la Clínica Centenario, por lo que el expresidente describió vía twitter como una “deshidratación aguda, complicada luego con taquicardia”. Fujimori advirtió que “lo mejor sería que prime la mesura y una actitud responsable que genere un clima de tranquilidad y reflexión para bien de todos los peruanos”.
Ó sea, le trinó a su hija que abandone el nuevo intento.

La segunda temporada de esta serie consolida su argumento de tragedia griega. La primera vez, Kuczynski se salvó por 10 votos que trajo Kenji Fujimori –y 10 de Nuevo Perú, hoy en la otra orilla– y dos días después indultó a Alberto. Kuczynski objeta, correctamente, que la gracia concedida a Fujimori padre puso a ese sector de la izquierda abiertamente en su contra y, por ende, la insistencia de Fuerza Popular en sacarlo del cargo pondría a ese partido en contundente oposición al indulto.
La hija estaría de acuerdo en que su padre vuelva preso a Barbadillo.

  Las razones en contra de esa lógica –nuestra posición es la misma, Kuczynski debe ser vacado por corrupto– se contradice con el resultado de diciembre, por el que el Presidente sigue al mando. La izquierda motivó la nueva moción en el indulto. Hoy no se menciona ni por asomo en el texto, pero en realidad es la única y verdadera novedad. A pesar de la complicada situación de Kuczynski, reportajes periodísticos que adornan el mismo conflicto de interés se quedan cortos como nuevos motivos de vacancia.

EL RIESGO DE VOLVER A PERDER
Un segundo factor es el riesgo que su hermano le gane a Keiko la partida a la hora de la votación. El éxodo a cuentagotas de sus congresistas tuvo esta semana su último capítulo con la salida de Luis Alberto Yika, con lo que la bancada de FP, aplastante en un principio con 73 integrantes, es ahora de 59. Ser jaqueada nuevamente por el hermano que se suponía menos aventajado la dejaría no solo doblemente humillada, sino también en condición de permanente incapacidad política.

Parece que a Keiko no le han hecho notar que su hermano ya le arrancó la tercera parte de la intención de voto fujimorista en las encuestas. Keiko tuvo el 32% de votos emitidos en la primera vuelta del 2016. Hoy, según Ipsos, tiene el 21% de intención de voto mientras que Kenji ya tiene el otro 11% restante.
La tercera duda es la del espejo, la del horror de ver en el adversario el reflejo de uno mismo. Las recientes declaraciones del brasileño Jorge Barata de Odebrecht detallan la entrega de US$1.2 millones a su campaña del 2011, muy por encima de Alejandro Toledo, cuatro veces lo que le tocó al propio PPK y un peldaño más abajo del encarcelado Ollanta Humala. La viada del fiscal José Domingo Pérez, con allanamientos este martes 6 en los domicilios de los supuestos receptores Jaime Yoshiyama y Augusto Bedoya, indica que aquí no hay nada de broma. Diferenciar la puerta giratoria de Kuczynski de la caja registradora de la campaña es, en el gran esquema de la corrupción, un sofisma.
A tales vacilaciones se suma el efecto mismo, político y económico, de una vacancia presidencial. Las perspectivas de crecimiento para este año, muy poco ayudadas por el desempeño del Legislativo, serían todavía peores. La respuesta de cajón de no guiarse por las encuestas es más pertinente que nunca. ¿Sino cómo sería si a la pregunta de vacar al presidente se añade la de cerrar el Congreso?
 

Vizcarra en evento minero en Canadá. PPK dijo que solo lo reemplazarán si muere.
Vizcarra en evento minero en Canadá. PPK dijo que solo lo reemplazarán si muere.

SAN MARTINCITO
César Villanueva de APP trabó amistad con el vicepresidente Martín Vizcarra cuando ambos fueron exitosos presidentes regionales. Uno de San Martín, el otro de Moquegua. Hoy Villanueva, que no votó por la vacancia en diciembre, es un entusiasta promotor de Vizcarra como presidente.
“Felizmente no pertenezco a Fuerza Popular ni a la izquierda”, declara Villanueva, “tengo una posición de centro. Esperemos que quien sustituya al Presidente sea Vizcarra y esperemos tenga continuidad”. Responde que “sin duda, lo hará bien, y tiene una mochila menos pesada que el Presidente. No  estamos buscando una aventura”.

Villanueva apuesta por el vicepresident.
Villanueva apuesta por el vicepresident.
Cuesta imaginarse a un Vizcarra entusiasta con recibir un presente tan griego como esta tragedia. Keiko declaró el martes por la noche que él estaba mejor calificado que Kuczynski para asumir el gobierno y que su condición de provinciano le daba una ventaja agregada. Llama la atención que, luego que parlamentarios de su bancada reclamaran su renuncia también en su cargo de vicepresidente cuando lo obligaron a dejar el ministerio de Transportes y Comunicaciones en la coyuntura del caso Chinchero, ahora alabe su capacidad de desprendimiento “para no aferrarse al cargo”. Es decir, le garantiza que lo dejarán gobernar pero al mismo tiempo considera una marcada cualidad la capacidad de renunciar ante la presión política.

Kuczynski, por cierto, no piensa lo mismo. En declaraciones a TV Perú el domingo 5 recordó que lo primero que le dijo Keiko cuando se vieron fue “no te voy a vacar” y recordó como en su toma de posesión la bancada de Fuerza Popular no solo no aplaudió sino que ni siquiera se paró. El presidente pareció pechar a su adversaria y se mostró seguro de que no prosperará la nueva moción de vacancia. Ella, a su turno dos días más tarde, dejó en claro que el resentimiento por los epítetos de la campaña no se ha disipado.

Sí insistió en sus mensajes a Vizcarra y recordó que el vicepresidente dijo en una entrevista que no renunciaría de producirse una vacancia. El presidente, en cambio, declaró que los vicepresidentes estaban listos a reemplazarlo solo “si yo me muero”. He allí una idea del dilema. 

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