“Si en Colombia llegaron a la paz después de décadas en guerra creo que nosotros podemos llegar a acuerdos mínimos de estabilidad”.
“Si en Colombia llegaron a la paz después de décadas en guerra creo que nosotros podemos llegar a acuerdos mínimos de estabilidad”.
Edición 2524: Jueves, 1 de Febrero de 2018

‘Vacancia no se Debe Repetir’

Primera ministra Entrevista: Enrique Chávez | Mercedes Aráoz pasa del frío de Davos a la candela nacional. Anuncia agenda para remontar crisis.

“Si en Colombia llegaron a la paz después de décadas en guerra creo que nosotros podemos llegar a acuerdos mínimos de estabilidad”.
“Si en Colombia llegaron a la paz después de décadas en guerra creo que nosotros podemos llegar a acuerdos mínimos de estabilidad”.

Mercedes Aráoz se prepara para una semana intensa cuando recibe a CARETAS en sus oficinas de la PCM. Ultima detalles de agenda con Édgar Quispe, jefe de la Reconstrucción con Cambios. Pero hay relaciones políticas que también necesita resanar.

–¿Es posible gobernar con la espada de Damocles de la vacancia presidencial?

–Mire, ojalá no se vuelva a repetir ese intento. Tenemos  un país que es más importante que este debate de políticos y creo que esa iniciativa no es sólida. Tenemos que lograr que nuestro país llegue al 2021 en una situación estable. El paso de un Presidente que es Kuczynski  a otro totalmente democrático. Los políticos tenemos la capacidad de llevar bien el país y dar una solución democrática  porque lo somos. La democracia por delante. En Davos conversé con el  presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y si ellos llegaron a la paz después de décadas en guerra creo que nosotros podemos llegar a acuerdos mínimos de estabilidad.

–Usted zanjó el tema del indulto y las críticas que le hicieron con el hecho de que al final es una atribución presidencial.

–Así es.

–Pero reconfiguró el mapa. ¿El gobierno ha perdido?

En este momento hay una crisis. No hay que desconocerla y todavía hay que restituir los canales de comunicación y diálogo. Creo que será paulatino. Y honestamente decir nuestras verdades. El Presidente tomó una decisión muy dramática, muy difícil y dolorosa también. Yo lo acompaño en eso. Antes del indulto yo no sabía más. No tenía por qué saber más. El indulto está sustentado en estudios médicos. Él ya lo había hablado y yo había dicho que si el Presidente decidía indultar, lo acompañaría en eso. Ha sido doloroso y complicado para todos, pero entendemos que si bien no olvidamos el pasado, es un perdón ligado al tema de salud. No quita una pena que sancionó el delito y que había responsabilidad de esa persona. Nos lleva a pensar a lo que fue un desastre para el Perú, en una época de una dictadura horrible. Lo que se ha avanzado en reparaciones no se va abandonar y se seguirá trabajando con las víctimas.

“Antes del indulto yo no sabía más. No tenía por qué saber más”.
“Antes del indulto yo no sabía más. No tenía por qué saber más”.
–Los deudos de las víctimas dicen que el Presidente no los recibió. ¿Tendría que haber un trabajo más público con ellos?

–Probablemente lo tendremos. Pero hay víctimas de grupos terroristas que se sienten minimizadas. Dimos un primer paso con la Comisión de la Verdad y Reconciliación, que le gusta a unos y a otros no. Tenemos que continuar con más actos con las víctimas reales de la etapa del terrorismo, cómo metemos al MIDIS a otros sectores para reconstruir sus vidas.

–¿Se puede hablar con la izquierda en esta circunstancia?

–Creo que con todos podemos hablar. Es un país democrático. No podemos estar con el resentimiento.

–¿Pero hay una estrategia de diálogo? ¿Ya habló con Keiko y Kenji?

–No le voy a contar todas mis conversaciones con la familia Fujimori (risas). Para mi toda figura política es respetable. Importa el desarrollo y la gente. No tenemos que ser monotemáticos. No podemos vivir en la comisión Lava Jato y la gente solo vea eso. Hoy tuve la reunión  sobre tema anticorrupción que está en el Congreso. El presidente del Congreso Luis Galarreta aseguró que iban a salir adelante las iniciativas pero solo han aprobado tres.

–¿Sacaría la carta de la cuestión de confianza?

–Espero que no se llegue a esa situación.

INTERESES Y MONOPOLIOS

–¿Acaso el Presidente no cayó en una puerta giratoria cuando fue ministro?

–De lo que lo entiendo el sí puso la muralla china. Es muy probable que cuando era ministro las decisiones que tomó no tuvieran implicancia con los privados. Uno entra y sale del sector. 

–Uno de los cuestionamientos más serios es aprobar la masiva emisión de bonos que iban a beneficiar al concesionario, que era cliente al menos de su socio.

–Eso ya estaba planteado antes. Él firma al final pero ya estaba antes.

–¿Qué opina de las críticas por conflicto de interés de la ministra de Energía y Minas, Ángela Grossheim?

–No tendría por qué representar intereses privados si ha sido funcionaria  pública muchas veces, que es como la conocí. Ha trabajado para esa empresa pero ahora trabaja para el Estado. Tiene que arbitrar entre dos partes que quieren medidas a su favor. Ella no se pone en la posición de ninguno de ellos, sino en la que mejor se desempeña para el bienestar del ciudadano. Aquí lo que ocurría es que se subía la factura del consumidor, de la familia.

–¿Qué opina sobre el debate del monopolio de las farmacias?

–Tengo una mirada mixta. En los 90 no se incluyó el control de fusiones porque era una economía muy chiquita. Cuando fui Presidente de la Comisión de Economía presidió ese grupo Jorge del Castillo, fue un debate muy rico.

Con Édgar Quispe, jefe de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios.
Con Édgar Quispe, jefe de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios.

–Un monopolio es un monopolio.

–Pero no es necesariamente malo. Te puede hacer la discriminación de precio dependiendo del comportamiento de consumidor. Mientras no haga un abuso de posición de dominio no es malo. El debate está abierto y no me niego. Pero no se aceptan leyes con efecto retroactivo porque es inconstitucional.

MOVIDAS EN DAVOS

–¿Qué impresión se llevó de Davos?

–Que la crisis de polarización que estamos viendo no es local. Lo de Brexit es un ejemplo, lo de Cataluña, Trump hizo una declaración hacia lo moderado y pragmático. Incluso que podría volver a conversar sobre el TPP. Se mostró no tan cerrado, eso llamó la atención. Todavía hay temor con las tendencias populistas. Como Alianza del Pacifico que nos hemos comprado la globalización nos molestaba que nos cerraran puertas. Insistimos en APEC, en el espacio latinoamericano. Con la preocupación sobre Venezuela quedó claro otra vez que no puede haber un pensamiento único.

–¿No podríamos hacerle sentir a Maduro que no es bienvenido para las Cumbre de las Américas?

–Formalmente somos los anfitriones. La cumbre la organiza la OEA y en esa reunión sobre Venezuela estuvo su secretario general Luis Almagro. Es claro que nuestra preferencia es tener  un país democrático.

En Foro Económico de Davos. “La polarización que vivimos no es local”.
En Foro Económico de Davos. “La polarización que vivimos no es local”.

–Las perspectivas económicas internacionales para este año son las mejores desde 2011. Pero el incremento del precio del oro puede apuntar a que los capitales se refugien allí. También se piensa que los recortes de impuestos en Estados Unidos pueden reducir las inversiones en países emergentes. ¿Qué se puede esperar?

–Y en el mismo tiempo el FMI anunció que el crecimiento de Perú será de 4%. La recuperación de la economía estadounidense va a jalar a las demás y el ritmo de crecimiento en China no va a bajar de 7%. Tuvimos como 20 reuniones con interesados en invertir en el país. Saben del ruido político pero están viendo al Perú como un país democrático con libertades políticas y económicas. Debemos ser conscientes de eso. Que nuestro país vive una realidad dolorosa pero tenemos fundamentos macroeconómicos y políticos. Un país que ha demostrado ser sólido. Somos una democracia.

–¿Cómo mover la inversión y la demanda interna?

–Un paso está en sumarnos a la iniciativa del Foro Económico Mundial para el desarrollo de la integridad de los proyectos de infraestructura, el compliance. Tiene que ver con Contraloría también. Son buenas prácticas  que se pueden incorporar tanto de lado público como privado. Ya se está dando en México, África, Argentina, España. El segundo tema es el de la paridad de género y el tercero es el de programa de internet para todos, incluido en la escuela y los sectores más vulnerables. Estamos trabajando con programas de digitalización de las Pymes, lo que les va a facilitar muchísimo la vida. Va de la mano con la Sunat y el uso de la factura electrónica, pero también en simplificación administrativa y conexión al mundo digital.

Sede central de l;a SUNAT.
Sede central de l;a SUNAT.
–El discurso de Macron me hacía pensar dos cosas. Una, que es un banquero de inversión como Kuczynski, aunque mucho más joven. Otra, que ahora es capaz de reformar el rígido código laboral francés a cambio de dotar de protecciones casi nórdicas a los trabajadores. Aquí el gobierno abandonó sus reformas. ¿No son necesarias para ir más allá de Lava Jato?

–Si hay algo que hemos avanzado y vamos a seguir es en la reforma de la seguridad ciudadana. Hay avances. Desde Barrio Seguro hasta el combate a las bandas y robos pequeños. Estamos midiendo nuestros resultados. La pasión del Presidente sigue siendo el agua. Estamos trabajando día a día tanto con el ministro Bruce, como con Sedapal  y asegurarnos un buen manejo de las cuencas. Un manejo integral del agua en sostenibilidad. También temas de desarrollo económico y social. Continuar con una meritocracia y que sea más inclusiva. Igual con la mejora de salud pública para que podamos atender bien a diferentes niveles. Por supuesto, con el tema laboral nos estamos volviendo a sentar con el Consejo Nacional del Trabajo.

–El diálogo se rompió. Los sindicatos se levantaron de la mesa cuando se introdujo el debate sobre reformas.

–Durante varios meses. Con los trabajadores y con los empleadores.  No es que se hubiese roto, volvió a tomarlo el exministro Alfredo Grados, pero no querían hablar con él. Tenemos que incorporar a los trabajadores que no están en un sindicato, a los informales que tenemos que incorporarlos y atraerlos con simplificación tributaria.

–Y eso nos lleva a la recaudación que es crítica. Desistieron con las facultades y ahora van a presentar proyectos de ley cuando no tienen garantías de aprobarlos. ¿Es posible mejorar la situación sin legislación?

–Hay una parte que sí. Otra es darle mejores dientes a la  Sunat. Hoy escuchaba a la ministra Claudia Cooper y decía que tener un RUC no te hace un hombre que tributa. Hay mucha evasión y mucha elusión. No es necesariamente cierto que al pequeño empresario no se les da las facilidades y al evasor sí.

–Usted fue ministra de Economía.  ¿Se equivocó este gobierno en su primera etapa con Alfredo Thorne?

–No es cierto. La información  que se tenía en ese momento era la de la fuerte caída en la recaudación. Sí pues, el  incremento del último mes del año cambió todo. Pero era plata con la que hacíamos una trampita y la aguantábamos al año siguiente. Hay que mirar el ciclo del proceso tributario y el gasto. Estamos alineados con la ministra para tener un gasto efectivo, sobre todo en inversión pública. Este mes estamos viendo un buen resultado para que no sea muy baja y dar un ciclo más previsible. Eso anima a las empresas privadas porque es como un impulso fiscal. No  tenemos parqueada la plata. En la reconstrucción con cambios vemos una agilidad que le está poniendo Edgar Quispe, que conoce la gestión y hace que el diálogo sea más fácil con el MEF y los sectores. Nos vamos a Tumbes el viernes.

–¿Es factible eliminar exoneraciones?

–Hay que mirar qué es factible y qué no. La ministra Cooper lo está haciendo. Hay un proyecto de ley bien interesante que lo tenía APP, que recoge la experiencia de César Villanueva con San Martín.