El grupo de teatro Yuyachkani también realizó su manifestación en inmediaciones del Campo de Marte.
El grupo de teatro Yuyachkani también realizó su manifestación en inmediaciones del Campo de Marte.
Edición 2522: Jueves, 18 de Enero de 2018

Juego de Máscaras

Antifujimorismo y su impacto en el gobierno por indulto no se explica tanto en las encuestas como en los movimientos de las urnas.

El grupo de teatro Yuyachkani también realizó su manifestación en inmediaciones del Campo de Marte.
El grupo de teatro Yuyachkani también realizó su manifestación en inmediaciones del Campo de Marte.

No puedo creer que en 2018 siga marchando contra Fujimori”. El cartel que el jueves 11 llevaron personajes como la actriz Mónica Sánchez y la fotógrafa Morgana Vargas Llosa se convirtió en uno de los sellos de la última marcha contra el indulto concedido por el presidente Pedro Pablo Kuczynski.
La mezcla de asombro e indignación que transmite la frase se enfrenta a la realidad electoral. El régimen de Alberto Fujimori hizo implosión hace casi 18 años. Fue el fin de una larga historia de corruptelas, autoritarismo y crímenes contra los Derechos Humanos. Pero la memoria de sus logros le ha servido a su heredera para ganar dos veces la primera vuelta.

A su vez, la colisión antifujimorista dejó, ambas veces, a Keiko Fujimori en la puerta de Palacio y puso a dos presidentes tan disímiles como Ollanta Humala y Kuczynski. El indulto y sus circunstancias volvieron a articular al anti y dejaron a PPK en unos cuidados más intensivos que los de la clínica Centenario. No es fácil llegar a la fórmula por la que Kuczynski deje de ser un yunque hundido en el mar de la política peruana para lo que le queda de mandato.

Kenji Fujimori participó en raleada marcha a favor del  indulto el viernes 12. Cúpula de Fuerza Popular no acudió.
Kenji Fujimori participó en raleada marcha a favor del  indulto el viernes 12. Cúpula de Fuerza Popular no acudió.

Los cálculos que prometían un trasvase en las encuestas fracasaron con estrépito. Datum le asigna 20% de popularidad a PPK después del indulto. Ipsos, 23%. Dos puntos menos que a fines de diciembre, apenas otorgado el indulto. Es decir, el mínimo repunte ya se perdió. Alfredo Torres de Ipsos abogó por el indulto encuestas en mano. El ex abogado del presidente, Alberto Borea, dice que “un encuestero” no puede entender la dinámica de estos vasos comunicantes.  

DE LA PRIMERA A LA SEGUNDA
Para entender al antifujimorismo, las urnas pueden ser más útiles que las encuestas. Esa aprobación es muy cercana al 21% de votos, un poco más de 3.2 millones, que Kuczynski obtuvo en la primera vuelta de las elecciones del 2016. Keiko sacó casi 40%, 6.1 millones. Verónika Mendoza, con casi el 19%, superó los 2.8 millones de votos.

Actriz Mónica Sánchez en frase recurrida de las marchas. Asombro e indignación que contrastan con el voto.
Actriz Mónica Sánchez en frase recurrida de las marchas. Asombro e indignación que contrastan con el voto.

En el balotaje, PPK saltó a 8,596,937 frente a 8,555,880 de Keiko. Separados solo por 41,507.
Los casi 2.5 millones de votos adicionales que obtuvo la candidata demuestran que no todo el país se divide en pro y antis. Pero a la hora de las definiciones el peso del antifujimorismo es innegable. Los votos que ganó PPK fueron casi 5.4 millones.

Entre la primera y la segunda, los votos en blanco pasaron de poco más de 2.2 millones a menos de 150 mil y es lógico pensar que una tajada mayoritaria fue a PPK y respondió a la posibilidad del retorno de un Fujimori al gobierno.

Al acercarse a las regiones en la segunda vuelta se observa una repartición muy pareja de votos entre Keiko y PPK. En Lima, por ejemplo, el actual presidente ganó por 15,099 sufragios. Pero destacan bastiones antifujimoristas como los del sur. En Arequipa PPK tuvo 27% en la primera vuelta y saltó al 68% en la segunda, versus 32% de Keiko. En Moquegua ganó Verónika Mendoza en primera y también en segunda terminó en un contundente 68%-32%.Ese sur se contrapone al sólido norte ahora fujimorista –y el oriente, en menor medida– con el pico 70%-30% a favor de Keiko en Tumbes.

Marco Arana insiste en vacancia.
Marco Arana insiste en vacancia.
LOS QUE MARCHAN
La última marcha –se anuncia otra para el sábado 27– fue convocada por la CGTP pero reunió a personas y organizaciones que van mucho más allá de la izquierda y activismo organizado contra la supuesta política de esterilizaciones.

Leer: PPK y la soledad tras el Indulto

Isabel Felipe es profesora de educación inicial y tiene 27 años. También la tiene clara: “soy antifujimorista porque este partido se compone de personas que no tienen valores y abusan de su poder. Simplemente ignoran los Derechos Humanos y la memoria social. Estoy cansada del abuso que cometen todos los días”.

Otros asistentes encuestados al paso –un ama de casa de 50 años, un estudiante de Literatura de 25– incluso rechazan definirse como antifujimoristas. Mónica, el ama de casa, razona que “si alguien comete un delito tiene que pagarlo. No se puede sacar a una persona a través de un indulto claramente arreglado. Si lo mereciera no nos opondríamos”.

También están los representantes sindicales como Luis Velásquez y Alfredo Gilvonio, que recuerdan la represión contra sus organizaciones emprendida por ese gobierno. La congresista Indira Huilca, hija del asesinado dirigente Pedro Huilca, sigue reclamando justicia porque la Corte Interamericana de Derechos Humanos determinó que los autores del crimen fueron miembros del Grupo Colina y no de Sendero Luminoso, como se estableció inicialmente.

Otro porcentaje significativo de asistentes son jubilados como Alberto Navarro (60) y Carmen Obando (69), que critican la privatización de “empresas estratégicas nacionales” y la “eliminación de las leyes laborales”.

Ahora el gobierno espera que baje la temperatura de la calle y que la protesta se reduzca progresivamente a la grita de la izquierda. Pero la alquimia electoral operada de la primera a la segunda vuelta avizora un panorama que no se llega a entender solo con colores políticos. 

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