Los antiguos Baños de Miraflores causaron sensación en su época por su “perfecto alineamiento” y equilibrio.
Los antiguos Baños de Miraflores causaron sensación en su época por su “perfecto alineamiento” y equilibrio.
Edición 2517: Jueves, 7 de Diciembre de 2017

Huellas de Graña

Escribe: Julio Heredia | Donde se ponga el dedo en el mapa del Perú salta una obra emblemática construida por Graña y Montero.

Los antiguos Baños de Miraflores causaron sensación en su época por su “perfecto alineamiento” y equilibrio.
Los antiguos Baños de Miraflores causaron sensación en su época por su “perfecto alineamiento” y equilibrio.

José Graña Miró Quesada acababa de terminar arquitectura en Londres, obteniendo la codiciada “Regla T de oro”, y tuvo que tomar el primer avión a Lima para incorporarse de inmediato a GyM. Alejandro Graña Garland, su padre, había enfermado gravemente y debía dejar la gerencia general. Era 1968 y el general Velasco había tomado el poder derrocando al arquitecto Belaunde. “Tuve que olvidarme de mis sueños juveniles de emular a Le Corbousier y comenzar a trabajar en la sección de presupuestos en el día y tomar un curso de administración por la noche”, dice José Graña, que pronto constataría que las empresas no se heredan sino que se trabajan: “La palabra clave era respeto: por las personas, por los socios, por las tradiciones, por la historia, por los valores de la empresa”.

Edificada en 1940, la Municipalidad de Miraflores fue una de las primeras obras construidas por GyM.
Edificada en 1940, la Municipalidad de Miraflores fue una de las primeras obras construidas por GyM.

Años después le tocaría renovar la dirección de esa firma cuyos fundadores la habían cimentado en la vocación por “la más alta tecnificación”. Es así que va más lejos aún e inicia el proceso de diversificación: En 1984 nace GMI (Ingeniería) y GMP (Petrolera). Y en 1985, fue el turno de GMD (Digital) pionera en ingeniería informática en el país. Nunca hay que poner todos los huevos en una sola canasta.

Alejandro Graña Garland, uno de los fundadores, con su hijo José Graña Miró Quesada, el innovador, ahora preso en Ancón.
Alejandro Graña Garland, uno de los fundadores, con su hijo José Graña Miró Quesada, el innovador, ahora preso en Ancón.
Que la compañía Graña y Montero haya dejado huellas por todas partes, a lo largo de los últimos 84 años, salta a la vista. Fue creada en junio de 1933, año que marca un hito en nuestra historia republicana por la Constitución promulgada en abril de ese año y porque Sánchez Cerro, que había logrado convertirse en presidente constitucional, había sido asesinado casi inmediatamente después. 

Con vida continua desde entonces, G&M es la más antigua y sólida de las firmas peruanas en su rubro, a pesar de que ha debido sortear las vicisitudes políticas y económicas del país.

Nació del sueño de tres jóvenes ingenieros que querían “aunar  conocimientos para la realización de cualquier obra”: Carlos Montero Bernales, Alejandro Graña Garland y Carlos Graña Elizalde. A ellos se sumó un arquitecto lleno de ímpetu: Héctor Velarde Bergman. Eso explica por qué se llamó Gramonvel.

El Casino Náutico de Ancón, cuando ese balneario era un derroche de lujo y elegancia, es de 1943.
El Casino Náutico de Ancón, cuando ese balneario era un derroche de lujo y elegancia, es de 1943.

Pero Velarde alzó vuelo y se fue porque “Gramonvel creció tanto que Vel se fue desinflando porque ya era cuestión de construir ciudades, puertos, carreteras, puentes, túneles, represas, grandes mundos técnicos donde la arquitectura se me escapaba”.

El Hospital del Empleado, ahora Rebagliati, del Seguro Social, es una obra de GyM entregada en 1954.
El Hospital del Empleado, ahora Rebagliati, del Seguro Social, es una obra de GyM entregada en 1954.

En 1937, GyM ya ejecutaba ambiciosos proyectos de época como los llamativos Baños de Miraflores, verdadera creación paisajística que le mereció la admiración rendida de la revista El arquitecto peruano: “perfecto alineamiento, tanto en el sentido longitudinal como transversal”. En paralelo, crecía el prestigio de Alejandro Graña por sus conocimientos técnicos y por aquello que ahora se llama “trabajar bajo presión”. De Carlos Graña los obreros y empleados recordaron siempre su don de gentes –jamás tuteaba a sus subordinados– y su puntualidad. Carlos Montero aporta, sobre todo, su talento en el ámbito financiero.

El hipódromo de Monterrico, entregado en 1957, es una de las construcciones modernas y monumentales de Lima.
El hipódromo de Monterrico, entregado en 1957, es una de las construcciones modernas y monumentales de Lima.

De 1940 es el la Municipalidad de Miraflores. En 1942 salen por primera vez de nuestras fronteras para construir la fábrica Nestlé de Venezuela. Ese mismo año, en plena guerra mundial, el gobierno de los Estados Unidos les encarga la Base aérea de El Pato, en Talara, con el objetivo de evitar algún ataque japonés a las costas del Pacífico sur, y, sobre todo, para proteger las concesiones petroleras de la IPC.

El joven José Graña Miró Quesada con el entonces primer ministro belaundista, Manuel Ulloa Elías. Derecha, el Hotel Sheraton, le cambió la fisonomía al centro de la ciudad.
El joven José Graña Miró Quesada con el entonces primer ministro belaundista, Manuel Ulloa Elías. Derecha, el Hotel Sheraton, le cambió la fisonomía al centro de la ciudad.

Ya en 1945 construirían toda la ciudad de Talara. En los años 50 GyM tiene en su haber hitos arquitectónicos como el ahora llamado Hospital Rebagliati, una verdadera ciudadela; la Panamericana Sur, el hipódromo de Monterrico, la siderúrgica de Chimbote, la central hidroeléctrica del Cañón del Pato, etc. Larcomar es uno de sus emblemas más recientes.

Sopesando proyectos públicos.
Sopesando proyectos públicos.

Cuando en 2011 José Graña Miró Quesada se retira de cargos ejecutivos en GyM siguió carburando innovaciones, audacias informáticas y construcciones. 

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