Laurent Cavrois y Stephane Brondino, de la constructora Vinci, listos para bajar la bandera.
Laurent Cavrois y Stephane Brondino, de la constructora Vinci, listos para bajar la bandera.
Edición 2516: Jueves, 30 de Noviembre de 2017

Túnel del Tiempo

Si la burocracia lo permite.

Laurent Cavrois y Stephane Brondino, de la constructora Vinci, listos para bajar la bandera.
Laurent Cavrois y Stephane Brondino, de la constructora Vinci, listos para bajar la bandera.

La Vía de Evitamiento es como su nombre lo indica una vía que es mejor evitar en las horas pico. El tiempo que demora solo el tramo de 5 kilómetros entre el puente Huáscar y el Óvalo de Caquetá  puede tardar en horas pico en promedio hasta 41 minutos. Diariamente circulan por este anillo periférico de la capital 140 mil autos, de los cuales cerca de 40 mil son camiones. Estamos a punto de despertar de la pesadilla.

La empresa francesa Vinci viene realizando los últimos ajustes de la nueva vía expresa Línea Amarilla que permitiría sortear el colosal cuello de botella y unir los 9 kilómetros entre el Puente Huáscar y el límite con el Callao, pasando el puente Bella Unión, en apenas 9 minutos. El tramo más espectacular es el túnel de 1,8 kilómetros por debajo del cauce del río Rímac que desemboca poca antes del inicio de la avenida Morales Duárez en el Cercado de Lima.

La nueva troncal Línea Amarilla permitirá descongestionar el tránsito pesado de acceso y salida al puerto del Callao proveniente del centro y sur del Perú para quienes estén dispuestos a pagar el peaje de S/ 5.30. Más rápido aún para quienes se dirigen al aeropuerto Jorge Chávez, si se usa el peaje electrónico.

La construcción, administración y mantenimiento de la nueva troncal vial estará a cargo de la concesionaria LAMSAC. Hace unos días, esta empresa culminó las pruebas de emergencia en el túnel, simulando siniestros para evaluar los sistemas de seguridad. Stephane Brondino, director de ingeniería de la subsidiaria peruana del grupo Vinci, emergió de la boca del túnel sonriente conjurado el simulacro. “El túnel es uno de nuestros orgullos”, sostuvo el robusto francés. La nueva autopista podría estar al servicio de Lima antes de fin de año … si la burocracia lo permite.

TÓRRIDO CAUCE
El proyecto Línea Amarilla fue concesionado en 2009, durante la segunda gestión de Lima del alcalde Luis Castañeda Lossio. En 2013, la alcaldesa Susana Villarán replanteó parcialmente el proyecto y lo rebautizó Vía Parque Rímac. En 2016, Castañeda Lossio, nuevamente sobre el caballo, lo volvió a rediseñar. Ya para finales del año pasado, la concesionaria brasileña Invepar, integrada por la constructora OAS, implicada también en el escándalo Lava Jato, y un grupo de fondos de pensiones de Brasil, vendió el proyecto a la transnacional francesa Vinci, que se encargó de culminar la tarea. Brondino recorrió el túnel a paso de polca esta semana. “Del puente a la alameda menudo pie la lleva /
Por la vereda que se estremece al ritmo de su cadera”, canturreaba.

Loading...