Lunes 7, 11 y 30 am. PPK muestra la herida por la que ingresó al hospital. Al día siguiente viajó a Moquegua.
Lunes 7, 11 y 30 am. PPK muestra la herida por la que ingresó al hospital. Al día siguiente viajó a Moquegua.
Edición 2500: Jueves, 10 de Agosto de 2017

La Venda Presidencial

Entrevista: Enrique Chávez | Pedro Pablo Kuczynski en una entrevista reveladora. De sus movidas para el gobierno al verdadero estado de su salud.

Lunes 7, 11 y 30 am. PPK muestra la herida por la que ingresó al hospital. Al día siguiente viajó a Moquegua.
Lunes 7, 11 y 30 am. PPK muestra la herida por la que ingresó al hospital. Al día siguiente viajó a Moquegua.

La propuesta fue rescatar momentos históricos del Presidente de la República en los archivos de CARETAS y tomarlos como referentes de la actualidad. Imágenes y artículos fueron puestos literalmente sobre la mesa en la Sala Grau de Palacio de Gobierno para esta edición número 2,500. Y probablemente en el convulso medio siglo político trajinado por Pedro Pablo Kuczynski se encuentre la explicación de su particular estilo. Conoce en detalle por qué lo critican pero no se le mueve ni la ceja. Una simple y llana autocrítica a su primer año de gobierno contrapesa tal estoicismo.

Alberto Cabello, secretario de Comunicación Estratégica y Prensa, interviene para asegurar que el presidente comienza su agenda a las 7 y 30 de la mañana y termina a las 10 de la noche. Tras concluir la entrevista se reúne con su bancada en la Sala Cáceres. La misma en la que apenas hace un año Ollanta Humala ofrecía entrevistas. El cuadro del Brujo de los Andes preside el ambiente y recuerda que la política peruana puede ser una maldición. Quizá ese humor inglés ayude a conjurarla.

–¿Cómo es ahora su ritmo de trabajo? Cuando era premier decían que se pasaba de ejecutivo y que interrumpía los consejos de ministros para irse a jugar un partido.
–Como presidente no lo hago. En este momento estoy fuera de ritmo porque me di con un fierro. Voy a recuperarme rápido. Dicen que tengo que ir al seguro social pero qué hago si tengo mi médico en una clínica.

–¿Cómo cambian los tiempos el día a día de un presidente?
–Lo que cambia es que el presidente del Perú es una mezcla de gerente, administrador y virrey.

Dice estar preparado para trepar el Misti. Y, si le dan tiempo de aclimatarse, el Coropuna.
Dice estar preparado para trepar el Misti. Y, si le dan tiempo de aclimatarse, el Coropuna.
–¿Cómo que virrey?
–El virrey asiste a los desfiles, ceremonias y misas. Te quitan un montón de tiempo. Y tienes que estar fuera de Lima. El año que viene, porque este invierno me parece espantoso, pondremos temporalmente la capital del Perú en un par de sitios de la sierra o de la Amazonía. Todos nos vamos tres semanas a Huancayo, Cajamarca, Arequipa y, si quiero hacer training de altura, a Puno. Nadie va a dormir los tres primeros días pero ahí iremos.

–¿Cuál es el estado de salud del presidente? ¿Es verdad que está agotado y va a tomarse una licencia?
–Esa es una mentira más grande que Palacio. Eso y que tenía una cita con Toledo en Estados Unidos, salió en un pasquín que se llama Sucesos. Es prensa chicha, comprada, de última.

–¿Cómo está el corazón?
–Aquí estoy muy bien. Puedo trepar un cerro. Podemos trepar el Misti si me dan unos días para aclimatarme. Tengo ambiciones más grandes que podrían ser subir el Coropuna, pero ahí llegas a 6,500 metros. Ya es altito.

–La idea de Fernando Zavala como premier y titular del MEF ha sido criticada. ¿Por cuánto tiempo se prolongará?
–Debe funcionar por un año. Después él verá y yo veré. La Economía es el 60% del gobierno e Interior y lo demás es el resto. Ha funcionado en el pasado.

–Pero esta PCM no es la de Manuel Ulloa.
–Es más complicado. Cuando yo llegué a la PCM saqué un montón de cosas porque era como una azotea donde guardan los muebles viejos. Estaba el IPD, los bomberos. Ya no están, la PCM sí se ha reducido un poco. Zavala tiene un estilo superorganizado y técnico que yo no tenía como premier en mi época.

–¿No existe el riesgo de que Zavala esté de acuerdo en todo con usted?
–No, no.

–Lo caracterizan como un PPK 2.
–No. Incluso a veces no coordinamos bien. Por ejemplo, salió este proyecto de decreto según el cual se iba a permitir un mall de Falabella en Tacna, lo que requiere un permiso especial porque los extranjeros no pueden tener negocios dentro de 50 kilómetros de la frontera. Pero a mí me parece prematuro hablar de eso ahora. Ya hay un mall grandazo de Plaza Vea. No creo que sea una prioridad poner otro.

–¿Su escenario ideal es que Zavala deje el MEF y se quede como PCM o al revés?
–No quiero proyectarme de aquí a un año porque es muy difícil. Quisiera que Zavala siga de primer ministro.

–¿Sería posible un vicepresidente Martín Vizcarra designado de embajador a Canadá como se especula?
–Es algo que le puede interesar a Martín, de repente. Tenemos que hablarlo. Él ha estado trabaja que trabaja. La campaña, el año de gobierno, se lo bajaron por Chinchero, que no es algo que él empezó. De repente está un poco frustrado. Viene de Moquegua, que tiene un clima ideal todo el año. Uvas, vides, higos. Todo lindo, lindo y venir a Lima con el tráfico, el smog, la humedad.

–¿Podría ser una forma de sacarlo del desgaste diario si habrá un segundo y tercer tiempo en el gobierno?
–Claro. Hay gente que dice que es una locura que se vaya. Pero el vicepresidente también puede venirse cuando sea necesario. Hay un Air Canada que vuela todas las noches y está aquí en siete horas.

–Hay congresistas oficialistas que se quejaron porque no les contaron del despido de las procuradoras Julia Príncipe y Katherine Ampuero. ¿La relación con su bancada es buena?
–Sí se les contó que no estábamos de acuerdo con su trabajo. Cualquiera que leyera periódicos lo sabía. Lo que les he dicho a algunos miembros de la bancada que no vienen a las reuniones, es que tenemos que estar todos. Son cada 15 días y a veces cada semana.

–¿Por qué sacaron a las procuradoras?
–La procuradora Ampuero pensó que su papel era ser un fiscal. Eso es otra cosa. Es defender los intereses del Estado. Eso quiere decir evitar la corrupción. En mi caso me denunció en base a un testimonio de alguien en Nueva York, en Queens. Fue desechado de plano por la Fiscalía.

El motivo del golpe de Juan Velasco. Derecha, recuerdos de negociación con Haya.
El motivo del golpe de Juan Velasco. Derecha, recuerdos de negociación con Haya.

–Keiko Fujimori demanda una Procuraduría General autónoma. ¿No hay un problema de traducción con el attorney, que es realmente un fiscal?
–En realidad la Procuraduría es el sollicitor del Estado. Procurador, dependiendo de en dónde está, quiere decir acusador o defensor. Pero está bien si Keiko propone una Procuraduría General del gobierno, no le veo ningún problema.

–¿No se puede frenar de nuevo la economía si el caso Lava Jato se extiende con la colaboración de OAS?
–Insisto en que creo que el impacto fuerte ya pasó. Los grandes contratos eran de Odebrecht. Hubo uno de OAS en Lima. Chavimochic ya lo estamos arreglando, el gasoducto al sur todavía no pero se tendrá que hacer una nueva licitación. Rutas de Lima lo ha tomado Brookfield, un fondo de inversión de EE.UU. y Canadá. Olmos lo va a tomar el mismo grupo. Esos son cuatro contratotes.

–¿Puede elaborar sobre sus palabras del Día del Juez a propósito de la situación de los expresidentes?
–Le dije al Poder Judicial, mirémonos en el espejo. Podríamos tener tres expresidentes en la cárcel. No voy a opinar sobre ninguno de estos casos. Pero qué tipo de país somos. Parece que ser presidente es una profesión muy peligrosa. De repente remunerativa para algunos.

–¿Cada vez que usted habla del posible indulto a Alberto Fujimori se exacerban las sensibilidades?
–Por eso no hablo del indulto (risas).

Experiencia de sacar leyes con fórceps.
Experiencia de sacar leyes con fórceps.
–¿Pero tiene que haber una solicitud o basta la iniciativa presidencial?
–No es necesaria ninguna solicitud. Hay un artículo constitucional que me da ese derecho. Y punto. Se han construido una serie de reglamentos, decretos que se pueden cambiar si fuera necesario.

–Sigue siendo una prerrogativa presidencial.
–Absolutamente.

–¿Si no hay solicitud habría un procedimiento cuyo inicio anunciaría?
–Hemos expedido un montón de gracias presidenciales a un montón de sujetos que los estamos mandando a España y Australia porque tenemos las cárceles llenas.

–¿Cuál es su postura actual frente a Venezuela?
–Somos líderes sobre el tema en el continente. Tener una especie de dictadura, a pesar de que fue electa en un principio, es completamente contraproducente para América Latina. Está generando una inmigración masiva que va a ser un problema para Colombia, Curazao, un problemita para el norte de Brasil. No lo es para nosotros y les hemos abierto la puerta. Pero es un gobierno dictatorial. Hubo una elección parlamentaria que ganó la oposición y luego ha sido mediatizado con esta supuesta Asamblea Constituyente. Así no funciona, pues. Si el barrio se mueve con dictaduras, nos caerá una a nosotros también.

–¿La salida es sancionar al régimen y aislarlo?
–El principal problema es la ayuda humanitaria. Lo que ocurra en Venezuela lo arreglarán ellos. ¿Cómo va a haber elecciones en medio de un sistema donde la gente se muere de hambre y la tasa de homicidios está por las nubes? Hay que buscar una solución interina con un gobierno de transición salido de una negociación. Y luego llevar todos los Hércules llenos de medicina, sueros, insulina, pan, papel higiénico.  

EXPECTATIVAS DE REBOTE
–¿Qué espera de la economía en su segundo año de gobierno?
–Uno, la minería nos va a ayudar. Diría que sustancialmente. Ha habido una mejora importante en el precio del cobre, el zinc. El oro no. Solo el aumento del precio nos está dando una mejora del 15%, 20% de las exportaciones mineras. Hay nuevas minas. Dos, la inversión pública que ha venido cayendo, principalmente por los ajustes de la Contraloría y la incapacidad del gobierno de destrabar los proyectos, va a ir mejorando gradualmente. Tres, los grandes proyectos APP que sí se están destrabando. Entre la Línea 2 del Metro y el aeropuerto Jorge Chávez tienes miles de millones de dólares.

–Pero la adenda de la Línea 2 acaba de ser observada por el MTC y la Contraloría.
–Ese es un tema que podemos arreglar. No será un tropiezo mayor.

–A lo largo de su carrera la informalidad ha sido una preocupación constante. Fue central en su campaña. Se reducía la informalidad y mejoraba la recaudación. No ha ocurrido ni lo uno ni lo otro. ¿Qué piensan hacer?
–El tema de la informalidad es muy complicado y  ciertamente yo fui un poquito optimista para pensar que nos ayudaría a bajar el IGV. Nunca se gatilló la razón para reducirlo. La informalidad laboral sigue siendo altísima, más del 70%. Eso no quiere decir que no paguen nada de impuestos, porque lo hacen cada vez que compran gasolina y toman una cerveza. En los últimos años la evasión del IGV tiende a subir y eso tenemos que revertirlo.

–¿Cómo van a empujar la recaudación?
–Para empezar, vamos a poner las detracciones de vuelta porque el gobierno pasado las disminuyó. Eso coincidió con un alza del impuesto al licor formal, entonces las detracciones tienen un gran efecto en los ingenios, que se han transformado en la fuente principal de alcohol en el Perú, después de la cerveza. Y no tributan nada.

“Thorne apretó el ajuste fiscal después de chequear conmigo y con el premier”.
“Thorne apretó el ajuste fiscal después de chequear conmigo y con el premier”.

–Los sindicatos se separaron del Consejo Nacional del Trabajo y el ministro no tiene con quién debatir las reformas laborales. ¿Cómo van a ajustar las clavijas de la formalización?
–Ahí, más que de legislación, dependemos sobre todo del Tribunal Constitucional, porque las decisiones de varios años atrás generan una especie de estabilidad laboral forzosa  e intocable que genera más informalidad.

–Hace unos años me comentó sobre cómo ironizaba Fernando Belaunde a propósito de su relación de trabajo.
–Aquí yace Fernando Belaunde Terry gracias a los consejos de PPK.

–¿No decía algo similar Alejandro Toledo?
–Pero después de que me sacó del MEF, al cabo de un año me volvió a llamar porque vio que mi sucesor, Javier Silva Ruete, era mucho más duro que yo.

–¿No podría decirse lo mismo sobre usted y el exministro Alfredo Thorne?
–No. Hubo un ajuste fiscal en el último trimestre del año pasado causado básicamente por la recaudación en bajada en relación al producto, mucho gasto corriente y un déficit fiscal que del 1% del PBI se fue casi al 4%. Thorne apretó después de chequear conmigo y con el premier. Era lo que había que hacer para preservar el buen calificativo crediticio del Perú. Ahora dicen que ese fue el factor que hizo que el crecimiento bajara a tanto. Sí y no. Porque si perdemos nuestro calificativo crediticio, suben las tasas de interés y eso tiene un costo también.

–¿No hemos pasado de décadas de una economía inestable al extremo a la sobrevaloración de la estabilidad cambiaria, ya casi artificial?
–Eso de devaluar y revaluar no es bueno. Hay que dejar los mercados en libertad, ciertamente. Pero dentro de un rango. Y el Banco Central ha hecho muy buen trabajo. Chile está en 650 pesos el dólar y ha fluctuado entre 400 y 700. ¿Ha crecido más con eso? No. Está creciendo al 1 y pico por ciento. Colombia, el cambio se fue de 2 mil a 3 mil pesos. ¿Creció más Colombia? Tampoco. Brasil ha decrecido.

–¿Cuáles son las perspectivas para el final del gobierno?
–El año que viene vamos a estar entre 4 y 5. De ahí, si los proyectos que queremos mover salen, nos mantendremos en alrededor de 5% el resto del gobierno.

A la vuelta de Moquegua. Cambio de zapatos y de frente a Torre Tagle para participar en reunión de cancilleres sobre Venezuela: “Contraproducente para América Latina”.
A la vuelta de Moquegua. Cambio de zapatos y de frente a Torre Tagle para participar en reunión de cancilleres sobre Venezuela: “Contraproducente para América Latina”.

MEDIO SIGLO POLÍTICO
–Usted se va al exilio luego del golpe del 68. Lo investigaron por fuga de capitales y luego fue absuelto. En su libro Democracia Bajo presión Económica resumió la experiencia de gobierno con un Congreso de mayoría opositora. ¿Hay un paralelo con la actualidad?
–La pregunta es si tenemos lo mismo y la respuesta es no. A fines de los 60 el Perú tenía un déficit fiscal desde 6% a 9%. La inflación anual era 40%. Necesitábamos reducir el déficit y la decisión fue aumentar impuestos. Hubo alza al impuesto a la renta e implantamos el impuesto patrimonial. Refinanciamos la deuda externa, lo que nos dio un respiro. Para sacar el incremento tributario se necesitaba un arreglo con el APRA, que dominaba la alianza con la Unión Nacional Odriísta. Eso lo negoció Manuel Ulloa con mi ayuda, y me fui a Alemania a convencer a Víctor Raúl Haya de la Torre.

–¿Fue difícil?
–No, porque el trabajo lo había hecho ya Manuel aquí con Armando Villanueva. Pero había que explicarlo. Creo que eso fue el motivo del golpe militar. Lo que pasó es que la devaluación del 67, el día de Santa Rosa de Lima, fue exitosísima. Nos fuimos de 26.82 a 38.70 en varias semanas. Fue una devaluación del mercado, no dictada por el BCR. Y no hubo casi inflación porque el sindicato de la CTP era del APRA y el partido controló a sus dirigentes. Resultado: el año 68 la economía estaba volando y sin inflación. El APRA tenía grandes posibilidades de ganar las elecciones del 69 porque demostró ser colaborador y ayudó a arreglar la economía.

–¿El golpe fue para cerrarle el paso?
–Yo creo que eso fue lo que pasó. Pero nadie escribe de eso. Hablan del Plan Inca… Cojudeces. Y sobre el golpe se dice que yo estuve metido en esta misma Sala Grau en la pérdida de la página 11. No tuve nada que ver. Nunca estuve envuelto en esas negociaciones ni recibí a nadie del IPC en el Banco Central. Fue un mito completo.

–Recordaba la experiencia porque hoy se dice que usted le ganó a Keiko Fujimori de milagro pero pierden de vista que la primera encuesta luego de la primera vuelta le daba a usted 44% y a ella 40%. El peso del antifujimorismo era evidente desde un principio. Y hoy lo critican por ser muy blando. ¿Qué responde?
–Dicen que hay que pisar fuerte y ser como Trump. Eso no funciona aquí. Aquí hay que buscar el centro, la tranquilidad y no agitar. A mí eso no me preocupa. Dicen que hay que tener mucho más liderazgo contra la corrupción. Pero el mejor liderazgo que puedes proyectar es tener un gobierno y ministerios limpios. Hoy salió en la prensa que una funcionaria del partido estaría cobrando irregularmente en Vivienda. Chau. Eso es lo que hay que hacer y no declarar tanto.

–¿Cómo se traduce el diálogo con Keiko en prioridades legislativas?
–Al Congreso en realidad no le estamos pidiendo nada más. Nos dieron los decretos legislativos y en mi alocución al Congreso les pedimos que cambien dos que anularon: el de tratamiento de aguas… y el de las expropiaciones para obras. Allí Keiko me explicó con José Chlimper que querían proteger a las comunidades nativas. Y hemos hecho una propuesta que respeta eso. Ahora, sí buscamos que no prosperen otras iniciativas de gasto, como las pensiones espejo de los militares, que además son inconstitucionales, cuestan una millonada. No podemos seguir adelante con eso. Reiteramos que debemos sacar el sistema de contratación de jóvenes donde el Estado va a pagar parte de los beneficios. No es una Ley Pulpín. Damos full beneficios pero el Estado paga una parte de eso, principalmente EsSalud.

–¿No le preocupan más interpelaciones y censuras?
–Estamos tranquilos con eso. Tuvimos una buena discusión con ella. Estamos seguros que habrá otras en el futuro aunque no están agendadas en este momento. Eso fue en gran parte causado por Chinchero. Por lo menos dos de los tres ministros que se fueron son Chinchero-afiliados.

–¿Tendría lógica política para el fujimorismo este buen entendimiento?
–Creo que sí.

–¿Por qué?
–Porque una economía próspera va a ayudar a los partidos céntricos. Una economía insalubre va a ayudar a la extrema izquierda. Mirándolo bien simple, tiene sentido.

–Usted calificó el belaundismo más como una sensación de prioridades que como un programa detallado. ¿Qué sería el pepekausismo?
–Es muy parecido al belaundismo, quizá con la falta de inspiración que tenía Belaunde: pueblo por pueblo, el pueblo lo hizo, cooperación popular.

–¿Menos lírica dice?
–Era buena lírica. Se parecen pero con una diferencia bien grande: responsabilidad fiscal. Lamentablemente, los dos gobiernos de mi querido maestro fueron fiscalmente irresponsables. Eso repercutía en inflación y todo ese tipo de cosas. En el Perú no hay eso. Estamos con 2% de inflación, una deuda pública que es 27% del producto y si le deduces las deudas fiscales no llega ni a 15% y por eso somos un país muy admirado afuera. No solo por los banqueros.

–¿Y qué cosa sería el fujimorismo?
–Creo que es algo que ha evolucionado. En el 90, cuando hicimos el plan de estabilización con Jeffrey Sachs, Jorge Camet, Goñi Sánchez de Lozada y yo, se lo llevamos a Fujimori y no lo vimos.

–¿No los recibió?
–No hubo respuesta. Y entonces fuimos donde Hernando de Soto, que agarró el plan y se lo pasó a Fujimori.

–¿Como de su propia autoría?
–Bueno, el que también tuvo un papel importante fue Carlos Rodríguez Pastor, que lo llevó a Fujimori a Nueva York, a Naciones Unidas, y se juntaron otros economistas que apoyaron el plan que habíamos hecho. Y por supuesto nadie dijo quién lo había hecho. Nosotros sí sabíamos.

–Por entonces usted hablaba de desestatización más que de privatización.
–Todo era del Estado, el arroz, el trigo, los aeropuertos, el sistema eléctrico, los encajes eran dirigidos, era un desastre.

–Eso fue a finales del primer gobierno de Alan García. Ahora, para responder sobre el caso Lava Jato, García se fue contra el gobierno actual. El presidente de la Federación Médica Peruana que está en huelga, Godofredo Talavera, es aprista. ¿Son hechos aislados?
–No voy a comentar sobre lo que dijo Alan. No tengo nada contra el APRA ni casi contra ningún partido.

–Hace unos días estuvo Jorge del Castillo en Palacio con la promulgación de la ley de prueba de paternidad gratuita. ¿Podría haber entendimiento con otros actores apristas?
–Estuvo muy bien Jorge. Claro que sí. Sin embargo FP controla el grueso del Congreso. Hay que hablar con ellos, no hay de otra. Pero yo no necesito legislación. Necesito administrar mejor esto. Pero eso no es sexy. Tienes que recaudar bien, gastar bien y no estamos haciendo ni lo uno ni lo otro.

–¿Entonces qué hay que cambiar en el chip de su administración?
–Hay que mirar mucho más profundo en la Economía. Si hubiéramos sabido, aunque nadie es adivino, que ajustar un poco en el último trimestre del año iba a bajar tanto el crecimiento, de repente no lo hubiéramos hecho.

–Cuando lo nombraron primer ministro en el 2005, CARETAS publicó dos inusuales carátulas seguidas (ver foto). La advertencia iba al tecnócrata que se mete a político, lo que le critican hasta hoy.
–Los llamados politólogos y editorialistas dicen que hay que hacer política. Al peruano que va en su combi al trabajo le importa un pepino. Lo que no quiere es pasar tantas horas de camino al trabajo y ganar mejor sueldo y mejores servicios públicos. Hay que concentrarse, claro que hay posibilidades de presentar las cosas de otra manera, más políticamente entre comillas. Pero eso no es el centro del asunto. El centro es que llevamos tres años de bajo crecimiento, la gente se está cansando y hay que revertirlo. 

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