Hamilton Castro regresó el 1 de junio de Brasil.
Hamilton Castro regresó el 1 de junio de Brasil.
Edición 2491: Jueves, 8 de Junio de 2017

Tres de Castro

Fiscal Lava Jato negocia cooperación con Brasil.

Hamilton Castro regresó el 1 de junio de Brasil.
Hamilton Castro regresó el 1 de junio de Brasil.

El fiscal anticorrupción Hamilton Castro viajó a Brasil entre el 29 de mayo y el 1 de junio para coordinar la entrega de información de las delaciones premiadas en ese país, luego de que se levantara la orden de “sigilo” internacional. Según ha trascendido, el fiscal peruano del caso Odebrecht sostuvo reuniones de trabajo informales por tres temas específicos, todos reservados. La estipulación de “informalidad” es relevante, pues da a entender que no hay una suerte de acuerdo marco que permita el flujo de información, sino que la justicia brasileña exige un acuerdo por cada delator brasileño cuya información interesa al Perú. De ese tipo fue el documento que firmó el fiscal Germán Juárez cuando interrogó a Marcelo Odebrecht sobre el caso de Ollanta Humala y Nadine Heredia. Juárez se comprometió a que Odebrecht no sería procesado por la justicia peruana en ninguna de las materias que toque en su testimonio.


Lava Jato a Ciegas

El congresista (FP) Miguel Torres, presidente de la Comisión de Constitución, tiene otra bomba (nuclear) entre manos. El jueves 8 se someterá a votación los  proyectos de Ley 1410 y 1435 que  coinciden en exigir que el Estado no contrate a las empresas que hayan estado consorciadas con Odebrecht. En la mira del fujimorismo está la empresa Graña y Montero,  la primera empresa de construcción e ingeniería nacional, con una nómina de 30,000 trabajadores, cuyo expresidente fue José Graña Miró Quesada, y socio del Grupo El Comercio.  El efecto de la normas punitivas se expandirían como un hongo nuclear en caso de que las revelaciones de Lava Jato confirmen que también otras empresas constructoras brasileñas como Andrade Gutierrez, Camargo Correa u OAS también participaron en la samba de sobornos en el Perú. En ese caso, Capeco puede ir firmando su partida de defunción. ¿Y los sindicatos de trabajadores?  En el mundo, otros grandes casos de corrupción corporativa han sido detectados y severamente sancionados sin necesidad de inventar la pólvora (CARETAS 2477).

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