El domingo 19, el presidente viajó a Piura con el premier Zavala y parte del gabinete para entregar ayuda a los damnificados   por las inundaciones. “Estoy al pie del cañón”, dijo.
El domingo 19, el presidente viajó a Piura con el premier Zavala y parte del gabinete para entregar ayuda a los damnificados por las inundaciones. “Estoy al pie del cañón”, dijo.
Edición 2476: Jueves, 23 de Febrero de 2017

Al Cholo Por las Astas

Para PPK, Toledo ausente se convierte en factor de presión política, tanto para el fujimorismo como el propio expresidente.

El domingo 19, el presidente viajó a Piura con el premier Zavala y parte del gabinete para entregar ayuda a los damnificados   por las inundaciones. “Estoy al pie del cañón”, dijo.
El domingo 19, el presidente viajó a Piura con el premier Zavala y parte del gabinete para entregar ayuda a los damnificados por las inundaciones. “Estoy al pie del cañón”, dijo.

Aprieten, Compañeros

En ausencia, Alejandro Toledo se convierte en un pivote político.

Su resistencia a responder ante la Justicia peruana tiene evidentes resonancias en la visita que el presidente Pedro Pablo Kuczynski hará a Estados Unidos esta semana (Ver Encuentro con Trump).

Mientras tanto, Toledo dispara contra Kuczynski vía su esposa Eliane Karp (“¡tú que tantos negocios y lobbies has hecho, no me hagas hablar!”) y su abogado Heriberto Benítez, que al tiempo de sostener la casi imposible inocencia de su cliente, apunta a la responsabilidad ministerial de Kuczynski en el tráfago de la Interoceánica Sur.

Mirko Lauer anota en La República que “por su personalidad, es casi seguro que Toledo en Lima rápido se va a convertir en el epicentro de todo el escándalo Odebrecht” y que “PPK puede llegar a lamentar haber ayudado en su captura”.

A estas alturas, como insiste Benítez, Toledo busca variar sus condiciones y no pisar la cárcel mientras duren las investigaciones. Consultado, el presidente del Poder Judicial, Duberlí Rodríguez, observa que  “el hecho que el juez haya emitido una orden de prisión preventiva de 18 meses no anula la posibilidad de que el señor Toledo pueda pedir una variación de esa medida coercitiva personal. Pero no se ayuda en tanto rehúya a la Justicia y diga que los jueces obedecen consignas políticas. Las partes son el Ministerio Público y la Defensa. Un tercero imparcial es el juez”.

Presidente del PJ, Duberlí Rodríguez, insta a Toledo a que se entregue.
Presidente del PJ, Duberlí Rodríguez, insta a Toledo a que se entregue.
Rodríguez considera incluso que Toledo todavía puede escapar del dilema extradición-expulsión. “Si mejorara su conducta procesal renunciaría al trámite largo de extradición e inicia el procedimiento simplificado de entrega, donde el solicitado dice yo solito me pongo a derecho y voy al Perú. Está en sus manos ver lo que le conviene”.

TEMPERATURA FUJIMORISTA

Esa condición de pivote engrana con la disposición fujimorista frente a la materia. La semana pasada, una congresista de Fuerza Popular consultada por CARETAS explicaba que Keiko Fujimori era una voz de ecuanimidad institucional en la tienda naranja. Donde otros demandaban pisar el acelerador para precipitar un escenario extremo de vacancia presidencial, ella zanjaba con la cautela de quien apuesta por la gobernabilidad.

Ese discurso en la interna, que se reflejó con el silencio en la materia hasta de Héctor Becerril, terminó de un porrazo el 18 de febrero con una ráfaga de trinos de la ex candidata presidencial, que rompió el silencio de casi un mes.

García llegó de Madrid y declaró en la Fiscalía.
García llegó de Madrid y declaró en la Fiscalía.

Se refirió a la investigación de la Fiscalía sobre el crecimiento patrimonial de sus hermanos (Leer: El Turno de Keiko): “Basta de #CortinasDeHumo con investigaciones sin fundamento y acusaciones falsas para tapar Odebrecht. Mientras tanto, crecen los rumores que lejos de aquí, el Sr. Toledo y sus ministros de entonces están #ArmandoElMuñeco”.

Esto incluso antes de que se anunciara, el martes 21, que pasó a la condición de investigada por la Primera Fiscalía Supraprovincial de Lavado de Activos en el caso del excongresista y ex secretario general de Fuerza Popular, Joaquín Ramírez. Durante la última campaña, el piloto Jesús Vásquez, quien trabajó con la DEA, dijo que Ramírez “lavó” US$ 15 millones entregados por Keiko Fujimori a través de una cadena de grifos propiedad de su hermano, el actual parlamentario Osías Ramírez.

El congresista Luis Galarreta lo atribuyó todo a “una campaña montada contra el fujimorismo porque ninguno de sus miembros está implicado en el caso Odebrecht”.

Hasta ahora, nada en la actuación del Ministerio Público hace sospechar de influencias políticas. De hecho, PPK sigue como investigado por su papel como ministro de Economía y Finanzas en la licitación de la Interoceánica Sur que tiene a Toledo en su laberinto. Es un caso reabierto por el fiscal anticorrupción Martín Salas en diciembre último, cuando Kuczynski ya era presidente.

Marcha zurda no fue de gran convocatoria pero sí de roedor simbolismo.
Marcha zurda no fue de gran convocatoria pero sí de roedor simbolismo.

EL PAPEL DE KUCZYNSKI

El enrarecimiento del ambiente en lo que va de este año lleva a extremar declaraciones. Alan García, que convirtió su retorno de Madrid y testimonio ante la Fiscalía el jueves 16 en una performance mediática, razonó que el actual mandatario tendría que dar explicaciones “porque cuando un viceministro se corrompe, se corrompe hacia abajo con sus funcionarios menores”. Conveniente, para él, alusión al caso de Jorge Cuba, ex viceministro de su segundo gobierno preso por las coimas de la Línea 1 del Metro de Lima. En cambio, sobre Toledo, García consideró que “cuando un presidente, si es cierto, se vende, tiene que usar como brazos ejecutores a sus ministros”.

A pesar de haber ofrecido un mensaje a la Nación para lamentar el caso de Toledo, PPK no ha declarado directamente sobre su papel en el episodio de la Interoceánica.

Leer: PPK: "Los corruptos no nos robarán la esperanza"

Según lo que CARETAS pudo recabar con fuentes de Palacio de Gobierno, PPK no tenía una posición radicalmente en contra a la Interoceánica Sur, como sí ocurría con la tecnocracia del MEF que él dirigía. Para Kuczysnki era una obra importante en términos de la integración con Brasil, pero sí demandaba profundizar más en los estudios. A Kuczynski, según la versión de primera mano, le llamó la atención el apuro de Toledo para sacar adelante el proyecto y, como protesta, se ausentó de la firma de la exoneración del SNIP a los tramos 2, 3 y 4 vía Decreto Supremo del 10  de febrero de 2005. En su reemplazo firmó el entonces titular de Educación, Javier Sota Nadal.

El 4 de agosto de ese año, PPK presidió el Consejo Directivo de Proinversión que ‘destrabó’ las observaciones de la Contraloría para que el Consorcio encabezado por Odebrecht se hiciera de los tramos 2 y 3, por estar impedidas de contratar con el Estado debido a mantener juicios pendientes con este. Pero en el Consejo estaban otros cinco ministros, como el entonces premier Carlos Ferrero y el titular de Comercio Exterior, Alfredo Ferrero. Poco después, Fernando Olivera, tras renunciar a su brevísimo paso por la Cancillería por oposición de Carlos Ferrero, declaró que él había sido quien intercedió ante la Contraloría a pedido de Toledo, y que incluso el presidente le había dicho que Kuczynski se oponía al proceso.    

Como premier, PPK firma con Toledo el 26 de enero de 2006 la ley 28670 que declaraba de necesidad nacional e interés público algunos proyectos de envergadura como la Interoceánica Sur. Entre sus acápites confirma que las empresas con juicios con el Estado pudieran sortear las restricciones. Pero esa ley había obtenido sin problema el voto de los 21 integrantes de la Comisión Permanente del Congreso.

En Palacio insisten que, al final, Toledo tomó la decisión política de seguir adelante con la Interoceánica a pesar de las observaciones de su ministro de Economía. De ser cierta la versión, resulta obvio que el actual presidente terminó por aceptar las circunstancias. No tenía por qué saber que sobre la mesa había US$ 20 millones, o más.

Otro aprista, Jorge del Castillo, cree que “una cosa es haber cometido un error con un acto administrativo y otra muy diferente haber recibido una coima. El presidente tiene que hablar con franqueza y deslindar un acto de gestión de un acto doloso. Significa una diferencia abismal que puede significar la diferencia entre seguir en el puesto y dejarlo. Creo que el  presidente tendrá que esclarecer algunas de sus participaciones, pero de ahí a saltar a una posible vacancia es una barbaridad”.

Hoy las redes sociales afines al fujimorismo bullen con supuestos hallazgos, como los pagos que Odebrecht le hizo a First Capital, empresa del chileno Gerardo Sepúlveda que fuera socio de PPK en un fondo de inversión entre 1995 y el 2006. El entorno del presidente explica que esa es una empresa que es 100% de Sepúlveda, que hizo trabajos de estructuración financiera para la constructora y nunca trabajó en procesos de licitación. Informaciones que, de no ser rebatidas, pueden ser moduladas políticamente según la presión que pueda percibir sobre sí misma la lideresa de Fuerza Popular, quien controla el Congreso.

Ni qué decir de Toledo, un expresidente que se juega el pescuezo con una posible sentencia penal.

Por todo ello, PPK tendría que tomar el toro por las astas y de una vez narrar los detalles de un episodio que, a pesar de tener 12 años, es de la más palpitante actualidad. 

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