Saavedra presentó proyecciones poco halagadoras para la recaudación.
Saavedra presentó proyecciones poco halagadoras para la recaudación.
Edición 2469: Viernes, 30 de Diciembre de 2016

Pronósticos Opuestos

Cuando el Consejo de Ministros discutió la reducción del IGV.

Saavedra presentó proyecciones poco halagadoras para la recaudación.
Saavedra presentó proyecciones poco halagadoras para la recaudación.

A partir de la ronda de conversaciones de PPK con los actores políticos, el aprista Jorge Del Castillo cree que la reducción del IGV “ya no va”.   

 “La economía no se ha levantado como esperaba”, explica el ex premier. “El Presidente nos dijo que estaba pensando proyectos de vivienda y agua potable porque es necesario salir por ahí, rápidamente”. 

Detrás hay una historia de desencuentros. La voz que más se opuso a la reducción dentro del gabinete fue la del exministro de Educación, el economista Jaime Saavedra. En dos ocasiones durante el Consejo de Ministros expresó su inconformidad e incluso presentó proyecciones poco auspiciosas. Según su razonamiento, esa reducción era una certeza, mientras que los planes para incrementar la base tributaria, no garantizan resultados. Para Saavedra el incremento de la recaudación –que está en menos del 14% del PBI– es fundamental para el futuro del sector Educación, todavía muy detrás del ratio presupuesto-porcentaje de PBI frente a otros países de la región.    

La economía creció 2.12% en octubre, el menor ritmo en un año y medio. El punto previo más bajo fue el de mayo de 2015, en plena incertidumbre electoral, cuando fue de 1.36%.

El INEI explicó que la caída se explica en buena medida por el desplome del sector construcción en un 16,51% interanual. Es la peor contracción del sector desde la que se registró en 2004, cuando se precipitó en casi 20%.

Lo grave es que según el INEI esa caída se dio esta vez por el retroceso de la inversión en obras públicas.

“El hecho de que ya no vaya la reducción del punto del IGV es porque han tomado conciencia de todo esto”, observa Del Castillo.  

La desaceleración registrada en octubre se produce a pesar del crecimiento de la minería, que subió en casi 16% apoyada en la mayor producción de cobre, molibdeno y plata.

Varios economistas han observado que, tras el ajustón de gasto impuesto por el ministro Alfredo Thorne, se envió una señal contradictoria a los agentes económicos y que de todos modos se iba a dar una ralentización del gasto público, natural en un gobierno que recién empieza, sin que fuera necesario tener que proyectar ese mensaje.

En octubre mismo, sin embargo, Thorne defendió que “con el anclaje fiscal hemos despejado las dudas de que íbamos a subir la deuda. De no haber hecho nada, el déficit fiscal habría llegado al 3.8%”. Insistió que “gran parte del ajuste viene por gasto corriente y no por inversión”.

El exministro Saavedra, mientras tanto, insistía dentro del gabinete en que el espacio de juego del gobierno, tanto con el déficit como con la deuda, era todavía considerable. Desde su perspectiva, la aproximación del MEF –y también del premier Fernando Zavala– podía resultar demasiado apegada a una visión muy pendiente de las calificadoras de riesgo.

Saavedra ya no está. Thorne y Zavala, sí. Pero la reticencia presidencial con el punto del IGV indica que la fórmula ya no es tan clara