Edición 2521: Jueves, 11 de Enero de 2018

INDULTO Y PERDÓN

Lima, 6 de enero de 2018

En relación con lo ocurrido durante el gobierno de Alberto Fujimori, el terrorismo y el saqueo del Estado, se habla desde tiempo atrás sobre la necesidad de una reconciliación nacional, pero no se dice cómo. Pareciera tratarse simplemente de voltear la página, de que todos hagan las paces, o que es cuestión reconciliarse entre grupos de poder. Incluso el gobierno indica que conformará un nuevo  gabinete de la reconciliación.
Una reconciliación ocurre entre personas o grupos que reconocen errores, agresiones y delitos, y que, así reconocidos, se pide perdón, que es otorgado por la parte agraviada. Se reconcilian entonces, lo cual no reivindica necesariamente al perdonado. Los hechos siempre quedarán ahí.  
Pero hoy la idea de la reconciliación está centrada políticamente en el antifujimorismo y,  para ser viable políticamente y tener chance de acceder a la Presidencia de la República, necesita de la reconciliación. Keiko Fujimori lleva ya tres derrotas electorales consecutivas, dos para presidenta de la República y la tercera en la vacancia prepotente de PPK.
Así, la reconciliación exigida, es un falso concepto. El perdón reconciliador no llegará, menos aún con el indulto. Lo que se debe lograr es que se acepte (no justifique) sobre bases de justicia, la realidad de los hechos ocurridos, los cuales ya forman y formarán parte de la historia del Perú.
Jorge Vivanco
jorgevivancov@hotmail.com

Alberto Fujimori pidió “perdón de todo corazón” a quienes hayan sido “defraudados” por su gobierno. Su mensaje de reconciliación desde la Unidad de Cuidados Intensivos fue un ejercicio de cinismo. Con Fujimori se enriquecieron decenas de funcionarios públicos, militares y civiles, con cuentas bancarias en el exterior;  se sobornaron a congresistas, empresarios y periodistas; se elaboraron leyes en el SIN, y, por cierto, se asesinó. La corrupción a ese nivel no se repitió en los gobiernos de Toledo, García, Humala o PPK.


Lima, 31 de diciembre de 2017

El Perú  ha cumplido con las formalidades establecidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) al conceder el indulto a Alberto Fujimori. Se podrá alegar que se obvió la prohibición dispuesta por la Ley 28760 (no indultar a sentenciados por secuestro), pero en derecho penal, cuando dos normas se oponen, se opta por la favorable. Entre una Ley y la Constitución, esta es la que prevalece. Nuestra Carta Magna otorga al Presidente de la República la atribución de conceder indultos sin ningún procedimiento, requisito o condición. La CIDH no podría fallar contra la Constitución peruana.
Bernardo Rafael Álvarez
DNI 25486055

La gracia presidencial tiene más posibilidades de revertirse que el indulto, tanto por derecho internacional como por la propia Constitución.


Lima, 27 de diciembre de 2017

Pactar el indulto a Alberto Fujimori con la mayoría parlamentaria que enfrenta cargos de lavado de activos es una muestra de incapacidad moral del presidente Kuczynski. Es lamentable que Nuevo Perú le haya perdonado la vida. Pocas  veces he visto tanta ingenuidad. Se necesita una resistencia activa destinada a la renuncia del presidente PPK.
Hugo Martel Vidal
DNI 09631661

Nuevo Perú votó de manera responsable. La traición es otra historia.


Lima, 5 de enero de 2018

El indulto al  expresidente Alberto Fujimori ha causado alboroto no solo en el ámbito nacional sino también en el internacional, como lo evidencia el diario francés Le Monde al mencionar la dimisión del ministro de Defensa  como una reacción contra esta decisión del gobierno de Kuczynski.
Mario del Águila Pardo
DNI 09855566

El ministro Jorge Nieto le hizo ver al Presidente la gran inconveniencia de proceder al caballazo con el indulto. Tenía razón y no le hizo caso.

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