Se grabaron las olas más rankeadas del mundo.
Se grabaron las olas más rankeadas del mundo.
Edición 2572: Jueves, 10 de Enero de 2019

Mar Adentro

Escribe: Jaro Adrianzén | El océano es escenario y protagonista en Frontera Azul, superproducción peruana que se estrena el próximo 7 de febrero.

Se grabaron las olas más rankeadas del mundo.
Se grabaron las olas más rankeadas del mundo.

El principio es claro como el agua: a la Pachamama no se le dan órdenes. Se le rinde culto. Por eso que en la previa de la grabación en Alaska, Namibia, Indonesia, Tahití y Perú se le dio una ofrenda a la Madre Tierra. “Ella fue la productora general”, sintetiza el director Jorge Carmona. La fortuna acompañó al equipo en cada escena. Desde el sorpresivo (y necesario) cambio de clima en Alaska –de nevada a lluvia y luego a cielo despejado– hasta la interacción con ballenas jorobadas en el norte peruano.

Participaron actores de Alaska, Namibia, Indonesia, Tahití y Perú.
Participaron actores de Alaska, Namibia, Indonesia, Tahití y Perú.

El cineasta viajó a todos estos lares junto a Tito Köster, con quien dirige Frontera Azul, película nacional que se estrenará el próximo 7 de febrero. “Nos dimos cuenta que no podíamos tener el control de muchas cosas, entonces empezamos a fluir con ellas”, explica Köster. “Los efectos especiales nos los dio la Tierra”, agrega Jonathan Gubbins, surfer profesional, productor y protagonista de la cinta. A través de él y la búsqueda de las mejores olas del mundo se construyó el hilo narrativo, compuesto por cinco historias individuales escritas por Miguel Ángel Moulet. Cada una tiene como escenario y eje al mar: los dramas de un pescador en el ártico y otro en el Perú, el fuerte lazo de una pareja tahitiana, el padecimiento de un hombre en los desiertos de África y el reencuentro de un joven indonesio con su hermano.

Productor Rafa Acuña, directores Tito Köster y Jorge Carmona, y el surfer profesional Jonathan Gubbins.
Productor Rafa Acuña, directores Tito Köster y Jorge Carmona, y el surfer profesional Jonathan Gubbins.

La cúpula de trabajo la completó el productor Rafa Acuña y el rankeado camarógrafo Manuel Gárate. “Hemos grabado una de las mejores crecidas en Tahití, que son de las olas más alucinantes del mundo; y la Skeleton Bay, una de las más pedidas del planeta”, enumera Gubbins. Todo con equipos de producción y actores locales. “Lo que hicimos fue contactar productoras en cada país. Nos hacían un casting pero la elección final la hicieron los directores. Luego se grababa”, explica Acuña. En total fueron siete años de chamba con el agua al cuello. Literalmente. “Todos hemos hecho tres o cuatro trabajos para sacar esto adelante”, agrega el surfer. Toca sumergirse con todo y butaca en el resultado final.