El 8 de abril del 2012, Edwin Chota fue con la Fiscalía a incautar 845 trozas de madera en Soweto. Denuncia que fue publicada posteriormente por el New York Times. (Foto: NEW YORK TIMES)
El 8 de abril del 2012, Edwin Chota fue con la Fiscalía a incautar 845 trozas de madera en Soweto. Denuncia que fue publicada posteriormente por el New York Times. (Foto: NEW YORK TIMES)
Edición 2535: Jueves, 19 de Abril de 2018

Crimen sin Castigo

Escribe: Diego Quispe | Asháninkas de Saweto, Ucayali, protegen bosque desafiando a narco – taladores.

El 8 de abril del 2012, Edwin Chota fue con la Fiscalía a incautar 845 trozas de madera en Soweto. Denuncia que fue publicada posteriormente por el New York Times. (Foto: NEW YORK TIMES)
El 8 de abril del 2012, Edwin Chota fue con la Fiscalía a incautar 845 trozas de madera en Soweto. Denuncia que fue publicada posteriormente por el New York Times. (Foto: NEW YORK TIMES)

Ocho años después del asesinato del líder de la comunidad Alto Tamaya – Saweto (distrito de Masisea, Ucayali),  Edwin Chota, sigue vigente la impunidad contra los taladores presuntamente involucrados en este crimen y que, además, continúan arrebatando miles de árboles a la selva peruana fronteriza con Brasil. Actualmente Saweto es dirigida por la nativa Karen Shawiri (26), quien demanda protección.

El 1 de setiembre del 2014, Edwin Chota, jefe del poblado de Saweto, y tres dirigentes asháninkas, Leoncio Quinticima, Jorge Ríos y Francisco Pinedo; fueron abatidos mientras se dirigían a la comunidad brasileña de Apiusxha a denunciar la tala indiscriminada de árboles en sus bosques. Siete días después del crimen, la comunera Ergilia López (40) asumió el cargo de Chota.

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 Escena del crimen, 1 de septiembre 2014. (Foto: SERVINDI)
Escena del crimen, 1 de septiembre 2014. (Foto: SERVINDI)
El 12 de setiembre de ese año, National Geographic publicó un reportaje sobre el incidente y describieron a Chota como “un activista carismático que se opuso a los narcotraficantes y los sindicatos criminales de la madera”.

Posteriormente la Fiscalía Provincial de Crimen Organizado de Ucayali abrió una investigación a José Carlos Estrada Huayta (habilitador y titular de la concesionaria maderera ECOFUSAC), Segundo Atache Felix, Yosimar Atache Felix, Hugo Soria y Eurico Mapes Gomez por 36 meses. Este último estuvo nueve meses en prisión preventiva en el 2015.

Eurico Mapes acusado directo.
Eurico Mapes acusado directo.
El 31 de octubre del año pasado, el fiscal Reátegui tenía que presentar su informe final de la indagación, pero no lo hizo. Solicitó una prórroga al Tercer Juzgado de Investigación Preparatoria de Coronel Portillo por 30 días hábiles.

El 24 de enero último, al abogado de los comuneros de Saweto, Óscar Romero (de Rainforest Foundation), presentó una queja por ese retraso. Y recién el 23 de febrero, el fiscal Reategui publica un informe de 14 páginas donde solo incluye a Eurico Mapes.

El jurisperito pide 35 años de cárcel para Mapes Gomez.

“Tenemos un caso con 12 personas involucradas, ¿y solo acusa a una? ¿Cuál es el argumento de la fiscalía? Que los demás no estuvieron presentes en la muerte de Chota y que existen seis alias sin identificar aún”, cuestiona Romero.

Ergilia López es viuda de Jorge Ríos y Karen Shawiri la matriarca en Saweto. (Foto: GILMAR PÉREZ)
Ergilia López es viuda de Jorge Ríos y Karen Shawiri la matriarca en Saweto. (Foto: GILMAR PÉREZ)
  Romero añade que inclusive el papá de Mapes Gómez, Francisco Mapes alias “Capelón” fue partícipe del crimen. “Según el testigo protegido N° FECOR – U 001, Estrada y el papá de Eurico Mapes, “Capelón”, están involucrados. Y eso se corrobora con once testimonios de los habitantes de Saweto. Las amenazas de muerte a Chota datan del 8 de abril del 2012 cuando él interviene con la fiscalía 846 trozas de madera. ¿Cuál es el móvil del delito entonces? La tala ilegal de árboles”.

Para el lunes 23, Romero apelará la decisión del fiscal Reátegui porque considera que “no se puede dejar en el aire la indagación” contra el titular de la concesionaria ECOFUSAC y los otros implicados.

ESTRAGOS Y AMENAZAS

Actualmente la comunidad de Saweto es liderada por Karen Shawiri (26) quien junto a su antecesora, Karen López (40), participaron el jueves 12 del foro “Corrupción y Derechos Humanos: cuando la corrupción mata” organizado por Proética.

“¡Nos quieren asesinar porque defendemos el bosque!”, contó alarmada Shawiri, quien es madre de un bebé de nueve meses. “En el año 2000, mi comunidad comenzó con 250 familias, ahora por culpa de los taladores solo hay 29”, agregó.

Óscar Romero, defensa legal de asháninkas. (Foto: GILMAR PÉREZ)
Óscar Romero, defensa legal de asháninkas. (Foto: GILMAR PÉREZ)

Ergilia López acusa del abandono a la comunidad de Saweto, a la empresa ECOFUSAC, de propiedad de Estrada. “Les ofrece trabajo a los varones de aquí a cambio de ropa y plata. Aparte matan a nuestros animales (sajinos, venados y peces). Nosotros solo vivimos de la siembra de plátano, yuca, arroz y maíz para nuestro consumo”, refiere.

A pesar de que Saweto tiene título de propiedad desde el 2015 y un puesto policial cercano en Alto Putaya el control de traficantes de madera es ineficiente. “El año pasado la gente de Estrada intentó matar a un pariente mío llamado Jaime García”, reveló Shawiri.

 

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