El puente colgante de ExploraNapo en Iquitos solo es comparable con el que hay en Malasia. De hecho gran parte del material de construcción fue importado desde este país asiático.
El puente colgante de ExploraNapo en Iquitos solo es comparable con el que hay en Malasia. De hecho gran parte del material de construcción fue importado desde este país asiático.
Edición 2528: Jueves, 8 de Marzo de 2018

La Amazonía desde las Alturas

Escribe: Marjorie Ramos | El puente colgante más largo de toda América, construido en el medio de la selva, se encuentra en Iquitos

El puente colgante de ExploraNapo en Iquitos solo es comparable con el que hay en Malasia. De hecho gran parte del material de construcción fue importado desde este país asiático.
El puente colgante de ExploraNapo en Iquitos solo es comparable con el que hay en Malasia. De hecho gran parte del material de construcción fue importado desde este país asiático.

Una serpiente de madera recorre entre árboles de hasta 40 metros de altura uno de los lugares más biodiversos del planeta, a orillas del río Napo en Iquitos, y a donde científicos del alrededor del mundo.

Esta es quizá la vista más hermosa de la selva peruana. La arquitectura hecha con tablones, maderas y sogas tiene 520 metros de largo. Por 20 metros es el segundo más largo del mundo después del que está en la Reserva de Taman Negara en Malasia.

 Diez personas trabajaron como mano de obra en el proyecto. Subían a sacar moldes y abajo hacían las uniones y los acoples que iban a cada rama, volvian a subir por partes las plataformas para ir creando el conjunto.
Diez personas trabajaron como mano de obra en el proyecto. Subían a sacar moldes y abajo hacían las uniones y los acoples que iban a cada rama, volvian a subir por partes las plataformas para ir creando el conjunto.

El complejo de puentes colgantes en Perú se comenzó a construir en 1991 y costó aproximadamente US$10,000 de dólares.  El circuito consta de 14 plataformas que unen los principales árboles de la reserva privada que pertenece a ExplorNapo.

Esta maravilla en la selva amazónica fue la creación de dos personajes que amaban la selva peruano y que antes de morir nos dejar este legado. Uno peruano, Víctor Sevillano, y otro estadounidense, Peter Jenson. 

Peter Jenson(izquierda) había trabajado durante los años 60 junto al Cuerpo de Paz en Cuzco . Don Victor Sevillano(derecha) se encargo de la construcción del puentes y de los albergues de Explorama.
Peter Jenson(izquierda) había trabajado durante los años 60 junto al Cuerpo de Paz en Cuzco . Don Victor Sevillano(derecha) se encargo de la construcción del puentes y de los albergues de Explorama.

Sevillano era carpintero de oficio en el departamento de San Martín, su ciudad natal. Su hijo, Daniel cuenta que “como todo joven vino por aventura a Iquitos y se quedó acá”. Por su parte, Peter Jenson, natural de Wisconsin (Estados Unidos), era arqueólogo y a mediados de los 60 viajó al Cuzco para enseñar a los pobladores cómo realizar excavaciones.

A pesar de su misión, el verdadero deseo de Jenson era conocer la Amazonía. “Desde niño quería ver la selva, entonces se quedó a trabajar un año más en la sierra para juntar dinero y fundar Explorama”, relata Pamela Bucul de Arévalo, gerenta general de Amazon Explorama Lodges.

A Pamela Bucul, Peter Jenson le ofreció un trabajo de vacaciones que se quedó como un verano eterno. Daniel Sevillano trabaja en las inmediaciones de ExplorNapo.
A Pamela Bucul, Peter Jenson le ofreció un trabajo de vacaciones que se quedó como un verano eterno. Daniel Sevillano trabaja en las inmediaciones de ExplorNapo.

Bucul señala que en 1962, Jenson quería comenzar a construir su sueño: una serie de puentes colgantes que le diera la oportunidad al visitante conocer la vida en la copa de los árboles del Amazonas.

Daniel Sevillano, que tenía 15 años cuando se comenzó la construcción, se acuerda que Jenson y Don Víctor “plasmaron una idea y mi padre dijo ‘yo lo puedo hacer’”.  Él ha sido testigo del  proceso: “Vi como traían los materiales, como los cortaban y hacían los tramos. Los chicos subían con los arneses a cortar y sacar moldes para hacer las plataformas”.

La plataforma seis es la más alta, pues esta situada 36 metros, mientras que el recorrido más largo parte de la plataforma cinco.
La plataforma seis es la más alta, pues esta situada 36 metros, mientras que el recorrido más largo parte de la plataforma cinco.

En este junto de puentes, la plataforma número seis es la más alta. Está ubicada a 36 metros de altura, similar a estar en el piso 16 de un edificio. Cada árbol está sujeto a cables que lo sostienen y van direccionados a tierra. “Él (Victor Sevillano) siempre usaba la palabra ‘seguridad’, no había cosa que él hacía sin pensar en que tenía que ser seguro. Además mi padre era inteligente, pues todos estos cables están colocados en dirección al viento y no afectan el movimiento y crecimiento de los árboles”, señala orgulloso Daniel.

Este lugar de la selva tiene  un hechizo que hace que muchos de los que llegaron se queden. Además de Jenson, que falleció en el 2010, está otra estadounidense: Pamela Bucur. Ella era profesora de biología en EE.UU. y vino a Iquitos en 1986 trayendo a sus alumnos. “Cuando regresé allá ya estaba pensando como volver a Iquitos” y así lo hizo hace como 25 años.  

La boa esmeralda habita en las selvas tropicales del norte de América del Sur. Científicos de todo el mundo vienen para estudiar un tipo de araña, ver pajaros o hasta tipos de musgos.
La boa esmeralda habita en las selvas tropicales del norte de América del Sur. Científicos de todo el mundo vienen para estudiar un tipo de araña, ver pajaros o hasta tipos de musgos.

Pamela Bucur señala que estos puentes colgantes son además un nexo valioso para los estudios de la Amazonía. “Unos científicos vinieron a coleccionar grillos en las copas de las árboles durante tres meses y se han quedado 10 años. Hasta el día de hoy están  descubriendo nuevas especies”.

Peter Jenson fue reconocido en el 2008, por el gobierno de Alan García, por su lucha en favor del medio ambiente. Cuando murió sus cenizas fueron lanzadas desde el puente colgante más alto  y hoy un árbol de este paraje lleva su nombre.  Víctor Sevillano falleció a comienzos del 2018.  No hay duda que el legado que dejó esta dupla nos sigue sorprendiendo.

 

 

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