Luis García Rosell de Petroperú baraja nuevas opciones de financiamiento.
Luis García Rosell de Petroperú baraja nuevas opciones de financiamiento.
Edición 2484: Jueves, 20 de Abril de 2017

El Muy Noble y Leal Oleoducto

El oleoducto norperuano cumple 40 años, coincidiendo con la primera emisión de bonos de Petroperú.

Luis García Rosell de Petroperú baraja nuevas opciones de financiamiento.
Luis García Rosell de Petroperú baraja nuevas opciones de financiamiento.

Se inauguró el 24 de mayo de 1974 –hace 40 años clavados– y ha transportado más de 1,000 millones de barriles de petróleo en cuatro décadas de noble y leal servicio a la Patria.  Hasta que el año pasado una racha de 13 rupturas a lo largo de los tres ramales del oleoducto norperuano obligó a interrumpir el bombeo de crudo de la selva norte hasta Talara donde se   refina y comercializa.

El presidente de Petroperú Luis García Rosell ha anunciado que el oleoducto debe reanudar sus operaciones en junio, exigido por las compañías petroleras hoy virtualmente paralizadas y perdiendo hasta la cushma en sus balances ante la paralización de su principal medio de transporte al mercado desde hace 16 meses.

Leer: Petroperu a la Conquista de Wall Street

La reanudación del bombeo de la selva a la costa será una alentadora noticia para los fondos de inversión que apuesten por Petroperú en las próximas semanas. La petrolera estatal prepara una primera emisión de bonos por US$ 3 millones en su historia en el mercado internacional cuya fecha de vencimiento es el próximo 12 de mayo

Uno de los 13 derrames el 2016.
Uno de los 13 derrames el 2016.

El éxito de la emisión de bonos medirá el apetito por papeles peruanos en dólares y la credibilidad de la petrolera estatal peruana en los mercados internacionales. Este dinero permitirá financiar la modernización de la refinería de Talara, obra iniciada el 2014 y valorizada en US$ 5,400 millones, que aumentará  la capacidad de procesamiento de 65,000 a 90,000 barriles diarios,  y dotará de procesos modernos de desulfurización, craqueo catalítico y flexicracker para refinar crudos pesados. Pero, ¿quién se aventurará a comprar bonos de Petroperú a 15 años plazo –o más– a una tasa de rendimiento anual estimada en 7 por ciento? Esa es la pregunta del millón.

El Perú es importador neto de petróleo. La demanda nacional supera los 84 millones de barriles al año; pero la producción nacional de la costa y los yacimientos en la selva apenas supera los 12 millones de barriles anuales. Al año Petroperú destina más de US$ 5,3 mil millones en la importación de petróleo para atender  la demanda nacional.

LÍNEA VITAL
“El hilo de la madeja es el oleoducto”, sostiene García Rosell.

En la selva la producción  apenas alcanza los 10 mil barriles diarios en la actualidad. Pero las reservas probables de petróleo en la selva son 450 mil barriles diarios (5,4 millones de barriles anuales), según la Sociedad Nacional de Minería, Energía y Petróleo.  

El oleoducto es la línea vital para sacar ese crudo al mercado.  El ducto tiene 854 km de longitud, y dos ramales, el Tramo I de 306 km y el tramo II de 548 km, y el ramal norte de 252 km.

La ilusión de que el Perú ingresaría a las ligas mayores de productores de petróleo animó su construcción en 1974.
La ilusión de que el Perú ingresaría a las ligas mayores de productores de petróleo animó su construcción en 1974.
EL PRIMER POZO
Petroperú perforó su primer pozo con éxito en la localidad de Intuto en noviembre de 1972. El descubrimiento hizo pensar que el Perú pronto se incorporaría a las grandes ligas de países productores de petróleo en la región como Ecuador, Colombia y Venezuela. Pronto se encargó la construcción del oleoducto norperuano.  

El régimen militar de Juan Velasco Alvarado invirtió en su construcción US$ 700 millones de la época y con capacidad para  transportar 200 mil barriles diarios. El 24 de mayo de 1974 llegó a la refinería de Talara el primer barril de la selva.

NUEVO ESQUEMA
El presidente de Petroperú considera que el oleoducto necesita de una importante inversión para modernizar y asegurar su servicio con válvulas satelitales, rediseñar los tramos vulnerables y estaciones de bombeo. La necesidad corre paralela a la modernización de la refinería de Talara. Considera que un “nuevo modelo de negocio” permitirá producir 100 mil barriles diarios adicionales. “Pero no podemos endeudarnos más”, dice el presidente de Petroperú.

Todos los huevos puestos en la canasta de Talara, la estatal petrolera baraja diferentes opciones de financiamiento para el oleoducto. Una de ellas es la escisión de Petroperú, de tal manera que el oleoducto se convierta en una nueva empresa, de propiedad del Estado, limpia de pasivos financieros y con capacidad de endeudamiento. Una segunda posibilidad sobre la mesa, acaso complementaria, es que las empresas petroleras aporten a un fondo con cargo a la producción futura, con el cual poner a punto el muy noble y leal oleoducto norperuano.  Ahora la pregunta es: ¿Cómo se dice “no es una privatización” en awajún?

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