La situación más crítica el 30 de abril estuvo en los alrededores de la base militar de La Carlota. Apoyo militar no se materializó.
La situación más crítica el 30 de abril estuvo en los alrededores de la base militar de La Carlota. Apoyo militar no se materializó.
Edición 2589: Jueves, 9 de Mayo de 2019

Libertad Suspendida

Escribe: Luis F. Jiménez | Las razones de los tropiezos del Plan Libertad en Venezuela.

La situación más crítica el 30 de abril estuvo en los alrededores de la base militar de La Carlota. Apoyo militar no se materializó.
La situación más crítica el 30 de abril estuvo en los alrededores de la base militar de La Carlota. Apoyo militar no se materializó.

Después de la frustración del 30 de abril por desalojar a Maduro del poder hay que analizar los escenarios posibles.

Los más altos funcionarios estadounidenses parecieron personajes de una película de Woody Allen y terminaron siendo desautorizados por Trump, mellando otra vez su prestigio diplomático.

EL PLAN LIBERTAD
El 30 de abril, el presidente encargado Juan Guaidó convocó a las marchas que iniciarían el Plan Libertad para terminar con la “usurpación” de Nicolás Maduro. Se sostuvo luego que actuó a instancias de Leopoldo López, su padrino político entonces en arresto domiciliario. López informó que durante varias semanas había mantenido reuniones con militares que le informaron sobre la existencia de un plan para desalojar a Maduro del poder.

El movimiento debía iniciarse el 1 de mayo y Guaidó consideró necesario adelantar la convocatoria a las marchas. En días previos habían circulado insistentes rumores sobre el posible arresto de Guaidó y sus más estrechos colaboradores. Otra razón para adelantar las marchas.

López fue amnistiado por Guaidó y liberado por el Sebin, organismo de inteligencia del Estado, dirigido por el general Cristopher Figueras, destituido dos días después por Maduro. Es de suponer que la información en poder de López y Guaidó provenía de este general encargado de la inteligencia nacional. Él debe haber dado los nombres de quienes participaban en el movimiento para desalojar a Maduro. No se conoce su paradero; hay información que lo ubica en España.

La información sobre las divisiones en la FA probó ser inexacta. Las deserciones fueron mínimas (CARETAS 2588). Existen varias razones que explican la cohesión en la FA. Además de la crucial intervención en sus filas del G2 (la inteligencia cubana), el proceso iniciado por Hugo Chávez consistió en confiar a las FA el control de todos los resortes económicos fundamentales. PDVESA, la minería del Arco del Orinoco (oro, diamantes y bauxita) y la distribución de alimentos a una población famélica (a cargo de Padrino López, ministro de Defensa), así como todas las empresas susceptibles de producir beneficios. Sin hablar del narcotráfico y del tráfico de personas. La especialista Rocío San Miguel (ONG Control Ciudadano) ha publicado el libro “El entramado de empresas, fundaciones y órganos militares en Venezuela”, cuya lectura se recomienda.

Maduro.
Maduro.
Los militares ganan mucho más que el ciudadano de a pie y el interés en preservar un ingreso extra es decisivo. Los ingresos extra de los altos rangos (se estima que existen en la FA 2.000 generales) pueden ser muy elevados y explican la inmensa corrupción del régimen.

Se señala, además, que el protagónico papel jugado por Leopoldo López el 30/4 provocó una reacción que unificó a los militares y entre los opositores se indicó que esa medida debió haber sido consultada.

Se señala que Maduro ha sabido conciliar los diversos intereses al interior de las FA y en las filas del  PSUV en el cual existen diversas facciones con intereses diversos y entrecruzados con los de los militares. Este acto de equilibrio ha llevado a Maduro a confiar menos en las FA que en los colectivos civiles armados como grupos paramilitares y en las milicias que se indica que están siendo entrenadas por Hizbolah, que depende de Irán.  

Lo expuesto permite pensar que Guaidó necesitará más que una amnistía para lograr el apoyo de los militares; será necesario un proyecto económico atractivo para sectores militares importantes.

La geopolítica y el papel de Estados Unidos.

En el mencionado artículo 'Maduro sobrevive' de CARETAS 2588 se expuso sucintamente el papel jugado por altos funcionarios de Estados Unidos en los eventos del 30/4. A partir de los comportamientos del presidente Donald Trump, los observadores tienen dificultades para evaluar correctamente el comportamiento de sus subordinados.

Sin embargo, a muchos les ha llamado la atención que el secretario de Estado Mike Pompeo –el diplomático con mayor poder en el mundo– declare sobre los detalles del avión que esperaba a Maduro para llevarlo a Cuba hasta que fue disuadido por Rusia que, obviamente, niega enfáticamente el hecho. Y que después de una larga conversación telefónica con Vladimir Putin, Trump declare que ambos “coinciden respecto a Venezuela”. Simplemente insólito. Pompeo, sin embargo, volvió a la carga y en el fin de semana afirmó que Rusia, Cuba e Irán deben salir de Venezuela.

Igualmente, John Bolton, asesor de seguridad nacional de EEUU, entrega a la prensa una lista de los funcionarios venezolanos que estaban complotando contra Maduro y que, a la hora de la hora y luego de haberse comprometido, “ni siquiera le devolvían las llamadas telefónicas”.

Grupo de Lima se reunió el viernes 4 en Torre Tagle. Instaron a Cuba a ser parte de la transición. Difícil que salgan de Maduro.
Grupo de Lima se reunió el viernes 4 en Torre Tagle. Instaron a Cuba a ser parte de la transición. Difícil que salgan de Maduro.

Algunos siguen pensando que, ante los fracasos, Estados Unidos debería lanzar una intervención militar contra Venezuela. Aparte de los graves riesgos de provocar una conflagración regional con tal acto (Venezuela no es Panamá ni Grenada), cabe preguntarse en qué terminaría la tal intervención en manos de personas de tan alto nivel como escasa capacitación. Comenzando por el presidente Trump, siempre ansioso por darle la razón a Putin.

El análisis geopolítico indica el ajedrez que juega Putin en Venezuela para lograr ventajas en Ucrania y el levantamiento de las sanciones económicas, además de los jugosos negocios con el petróleo y la minería. Y Trump, obviamente, de ajedrez entiende poco y nada. Pronto se reúnen Pompeo y el canciller ruso Lavrov para tratar la crisis venezolana, algo inédito.

Cuba, por su parte, se juega la vida con la provisión de petróleo desde Venezuela y está dispuesto a mantener como sea a su creación: Maduro. De allí que llame la atención la solicitud del Grupo de Lima a Cuba para que colabore en la solución de la crisis venezolana (¿?) como si fuera un actor recién llegado y no un elemento esencial en el mantenimiento de Maduro.

Con Leopoldo López alojado en la embajada de España y sus actividades políticas reducidas, Guaidó espera seguir presionando a los militares y se embarca ahora en un proyecto de huelga general.  Maduro está en un equilibrio inestable y muchos militares temen por su futuro. La situación económica se hunde cada día más y los pronósticos son muy negativos. No es un futuro alentador, aún para el admirable espíritu de lucha de los venezolanos.