Según un congresista, llegó primero la orden para arrestar a Guaidó y luego la contraorden.
Según un congresista, llegó primero la orden para arrestar a Guaidó y luego la contraorden.
Edición 2580: Jueves, 7 de Marzo de 2019

‘Bienvenido, Señor Presidente’

Escribe: Luis F. Jiménez | Valentía de Guaidó, ofertas de amnistía, movilización popular y brutalidad del régimen provocarían las fisuras esperadas.

Según un congresista, llegó primero la orden para arrestar a Guaidó y luego la contraorden.
Según un congresista, llegó primero la orden para arrestar a Guaidó y luego la contraorden.

Tras su retorno a Caracas, Juan Guaidó ya hace anuncios de administración directa de poder, desde el paro escalonado de funcionarios públicos, hasta la petición a Citibank para que prorrogue por 120 días la recompra de oro venezolano que fue garantía de un canje otorgado al régimen de Nicolás Maduro. Guaidó también nombró como gobernador de su país ante el BID al reputado economista Ricardo Hausmann.

Juan Guaido, presidente encargado de Venezuela, regresó a su país por el aeropuerto de Caracas a pesar de las amenazas a su libertad personal expresadas por las más altas autoridades del régimen de Nicolás Maduro, que se supone que es quien controla el poder del Estado.

¿Qué pasó?

Según Guaido, cuando el funcionario de migraciones selló su pasaporte, le dijo cortésmente “bienvenido, señor presidente”. Ello contrasta con las amenazas de Diosdado Cabello, de la directora de prisiones y del propio Maduro que afirmó que Guaidó debería someterse a la justicia por haber abandonado el país pese a la orden en contrario del Supremo Tribunal.

La diferencia es más chocante si se tiene en cuenta que el 23 de febrero el régimen de Maduro había incendiado dos camiones con ayuda humanitaria en Cúcuta, frontera con Colombia, para evitar su ingreso a Venezuela. Con este antecedente, existían fundados temores por la libertad e integridad personal de Guaidó, al desafiar las amenazas del régimen.

El presidente encargado regresaba de participar en el frustrado intento del 23F y en Colombia se había reunido con el Grupo de Lima; México no asistió pero fue invitado el vicepresidente Mike Pence de Estados Unidos. Emprendió luego una gira que lo llevó a Brasil, Paraguay, Argentina y Ecuador, donde fue recibido por los respectivos presidentes y recibió las seguridades de una reacción enérgica si era detenido en Venezuela. Igual certidumbre recibió de Estados Unidos.

ELEMENTOS DE PESO
La solidaridad internacional manifestada durante la gira y la presencia de un nutrido grupo de diplomáticos extranjeros que recibió a Guaidó previnieron su  arresto. Además, debe tenerse en cuenta la reacción de la Fuerza Armada a la quema de los camiones y la erosión de sus rangos que revela las 700 “deserciones” que podrían acelerarse ante una mínima demostración de debilidad (hay estudios que indican un 80% de insatisfechos en sus rangos).

Sintomático silencio de Cabello.
Sintomático silencio de Cabello.

Por fin, debe haber pesado en la falta de reacción de Maduro el enorme apoyo popular recibido por Guaidó, especialmente en los sectores más pobres de Caracas que antes apoyaban al gobierno. Este dato es significativo pues cuando ha bajado la “población de los cerros” en contra de un gobierno ha terminado por desalojarlo. Los cubanos son especialmente sensibles a esta realidad.

CORRELACIÓN DE FUERZAS
Ya Guaidó había afirmado el 5 de enero pasado, que “la cadena de mando al interior de la FA  se ha roto”. En una entrevista periodística el 4 de marzo, el diputado venezolano Juan Manuel Olivares afirmó, sin querer elaborar, que al aeropuerto “llegó la orden de arresto a Guaidó y poco después llegó la contraorden”. Desde tiempo atrás se habla del conflicto de Diosdado Cabello y su grupo contra los hermanos Rodríguez (Delcy y Jorge), de gran influencia sobre Maduro.

Ya Guaidó había movilizado a sus bases para que fueran al aeropuerto y que se reunieran en una céntrica plaza de Caracas. La conmoción que provocaría su arresto sería de graves dimensiones. Guaidó asistió a la manifestación en Caracas y convocó a otra movilización para el sábado siguiente.
Mientras tanto, ni Maduro ni Diosdado ni Jorge Rodríguez dijeron una palabra. Un silencio más que sintomático pero que confirmaría las especulaciones que la cadena de mando se ha roto con el correspondiente cambio en la correlación de fuerzas.

La valentía e inteligencia de Guaidó, junto con sus ofertas de amnistía, estaría provocando un deslizamiento del control del poder en la estructura del Estado. Y los centros de poder (militares) saben que el avance de Guaidó es irreversible, como lo es la salida de Maduro. Saben, además, que a fines de este mes comenzarán a hacerse sentir los graves efectos de las sanciones petroleras de Estados Unidos y que en los rangos de la FA las defecciones deben estar produciéndose aceleradamente.

Un cuadro de gran complejidad en el cual existen elementos positivos pero también peligrosos en extremo.