Trump se despachó en Florida.
Trump se despachó en Florida.
Edición 2578: Jueves, 21 de Febrero de 2019

Ultimátum de Trump

Escribe: Luis F. Jiménez | Advertencia sin precedentes de un presidente gringo hacia un país del hemisferio.

Trump se despachó en Florida.
Trump se despachó en Florida.

La temperatura política alcanza el rojo vivo cuando se acerca el 23 de febrero, fecha fijada por el presidente encargado Juan Guaido para que ingrese la ayuda humanitaria a Venezuela; Nicolás Maduro se opone y hace temer el empleo de la fuerza militar para impedirlo.

El anuncio del presidente Sebastián Piñera de entregar ayuda chilena en Cúcuta, Colombia, en conjunto con el presidente colombiano Iván Duque, son indicios del nivel que asume la crisis.

En este contexto, el presidente Donald Trump -que no se caracteriza por calmar situaciones- pronunció un discurso en la Universidad de Florida el 18 de febrero que es un verdadero ultimátum para Maduro y los militares venezolanos. El contenido y el tono del discurso no tiene precedentes en las relaciones de un presidente estadounidense con un país del hemisferio. Solo la crisis de los misiles rusos en Cuba alcanzó un dramatismo similar.

Con su discurso, Trump coloca a la crisis venezolana en el centro del ya iniciado proceso electoral de EE.UU. en el que busca su reelección. Es decir que asocia su triunfo a lo que resulte de sus acciones en Venezuela. Con su agudo olfato mediático, sabe que es una materia en la cual puede lograr una “victoria” sin oposición de los demócratas que borre su bochornoso fracaso con la construcción del muro en la frontera con México. Y, de paso, contribuir decisivamente a resolver un grave problema no sólo venezolano sino de toda la región.

Trump, sin embargo, acostumbra a exagerar sus propias fuerzas. Ello se refleja en su constante alusión al empleo de la fuerza militar contra Maduro, algo que es compartido por muchos de sus seguidores. No en vano calificados observadores estiman que una intervención militar estadounidense en Venezuela sería una catástrofe debido a los numerosos focos de poder armado existentes: desde remanentes del ELN y las FARC, pasando por el crimen organizado, el narcotrafico y los colectivos armados chavistas y los milicianos y sin contar con eventuales fracturas en el seno de las fuerzas armadas. Un caos sangriento. Haciendo paralelos con Grenada y Panamá, se estima que EEUU requeriría 100.000 soldados en una acción militar contra Venezuela.

La solución sigue pasando, según los opositores, por un desplazamiento de Maduro por parte de los militares. A partir de forzar el ingreso de la ayuda humanitaria, buscan lograr una fractura en la Fuerza Armada y es lo que está en juego el 23F. ¿Repelerán los militares con la fuerza los intentos de ingresar la ayuda humanitaria?

Trump en su ultimátum hizo un esfuerzo por convencer a Maduro y a los militares de acogerse a la amnistía ofrecida por Guaido. Ello les permitiría vivir el resto de sus vidas sin problemas mayores. En caso de no hacerlo, sin embargo, advirtió que “perderán todo” pues saben dónde están los recursos sustraídos de Venezuela.

Trump afirmó que Maduro no es un patriota sino “un títere de los cubanos” y se refirió a la troika socialista de Cuba, Venezuela y Nicaragua que continúa destruyendo el hemisferio. El avance de la democracia, sin embargo, considero que “no tiene marcha atrás.”

América vive momentos dramáticos; en caso de no darse la fractura de los militares, habría que privilegiar los esfuerzos diplomáticos en los que el Papa y México podrían jugar un papel constructivo. Habría que negociar con Cuba, Rusia, China y quizá Turquía, alta diplomacia que se llevaría a cabo con el telón de fondo del inminente colapso económico de Venezuela.