Países de la Unión Europea, América Latina y el Caribe se reunieron en Montevideo para evaluar la situación en Venezuela.  (Foto: captura de RT en Español )
Países de la Unión Europea, América Latina y el Caribe se reunieron en Montevideo para evaluar la situación en Venezuela. (Foto: captura de RT en Español )
Edición 2576: Viernes, 8 de Febrero de 2019

Venezuela: decantando las posiciones

Escribe: Luis F. Jimenez | En el amplio escenario mundial, el torbellino de la crisis venezolana plantea temas y los personifica en actores que, a veces, permanecen entre bambalinas y otras veces avanzan a primer plano.

Países de la Unión Europea, América Latina y el Caribe se reunieron en Montevideo para evaluar la situación en Venezuela.  (Foto: captura de RT en Español )
Países de la Unión Europea, América Latina y el Caribe se reunieron en Montevideo para evaluar la situación en Venezuela. (Foto: captura de RT en Español )

Las opciones y los actores

Los esfuerzos realizados han ido decantado temas; la solución a la inmensa y dolorosa crisis pasa por el diálogo entre las partes enfrentadas o por una acción militar que elimine a una de ellas. Los personajes omnipresentes que los encarnan son los dos más familiares: el Papa Francisco y el presidente estadounidense Donald Trump.

Los actores se han ido consolidando y a veces desapareciendo: 14 países conformaron el Grupo de Lima, aunque México lo abandonó para unirse a Uruguay (que no formó parte de el) para pedir un nuevo diálogo en Venezuela en disidencia con el Grupo que rechazaba nuevos diálogos y reconoce a Juan Guaidó como presidente “encargado” antagónico a Nicolás Maduro.

Estados Unidos nunca formó parte del Grupo de Lima y fue una forma en que sus integrantes tomaron distancia de sus posiciones, especialmente en lo referido a la posibilidad de adoptar una acción militar contra el régimen chavista.

Igual posición adoptaron los integrantes de la Unión Europea cuya mayoría reconoció a Guaidó pero planteó la posibilidad de entablar un diálogo entre la oposición y Maduro para instituir un régimen de transición. Con tal fin constituyeron un Grupo de Contacto. El diálogo permitió unir a los países de la UE con México y Uruguay que se reunieron en Montevideo el 7 de febrero pasado, junto con países de América Latina (Bolivia, México, Uruguay, Costa Rica que está en ambos) y representantes del CARICOM que agrupa a los países de El Caribe. El Secretario General de las Naciones Unidas apoyo esta reunión.

Guaidó solicitó al Papa Francisco para que convenciera a Maduro a abandonar el poder. (Facebook Juan Guaidó).
Guaidó solicitó al Papa Francisco para que convenciera a Maduro a abandonar el poder. (Facebook Juan Guaidó).
Dos temas fueron fuente de desencuentros: el primero fue la ayuda humanitaria que se acumula en Colombia para llegar a la población venezolana; el segundo fue el objetivo que buscaría el diálogo. Los países de la UE consideraron que la ayuda humanitaria debía ser aceptada sin dilaciones y Uruguay coincidió con ellos; la vicepresidenta de la UE ofreció abrir una oficina en Caracas a tal fin para evitar la politización de la distribución de la ayuda.

El tema complicado fue el diálogo. Los países de la UE consideraron que este debía ser un puente para conducir a un proceso electoral transparente y democrático, sin proscripciones y con la liberación de los presos políticos. Debía referirse, además, a una elección presidencial. Se mencionó la posibilidad de enviar una misión técnica a Caracas para analizar este asunto. Se habló también de plazos perentorios en la aplicación de estas medidas. Nada que fuera del gusto del chavismo.

México y Uruguay habían planteado un mecanismo en cuatro etapas que comenzaba por el diálogo entre las partes y seguía con la negociación, fijación de objetivos e implementación. Un proceso dilatado.

Reingresa Francisco

Y aquí regresa uno de los personajes tras bambalinas. Maduro, acosado por las sanciones petroleras de EEUU, recurrió al Papa Francisco pidiéndole que interceda para lograr un diálogo con la oposición. Como ya señalamos (CARETAS 2576). Francisco afirmó que una mediación (algo que Maduro nunca pidió ni aceptaría) exigía que ambas partes la solicitaran. Guaidó, que está opuesto a “falsos diálogos”, devolvió la pelota solicitando a Francisco que convenciera a Maduro a abandonar el poder para iniciar un proceso de transición a la democracia.

Los opositores a Maduro y la propia Conferencia Episcopal Venezolana tienen muy presente el manoseo por parte del gobierno en que se convirtió la participación de Francisco en los intentos de diálogo en 2016 (CARETAS 2470).

Mucho ruido y pocas nueces

La sólida posición de la UE respecto a las elecciones libres, transparentes y democráticas que incluyera la elección presidencial, convenció a Uruguay de seguir ese camino y abandonar a México que, en un verdadero anacronismo, regresa al atavismo que revela el origen priista de López Obrador, en esas épocas en que él PRI se atrincheraba en el “principio de no intervención” para perpetrar décadas de fraudes electorales.

Olvidan que ese principio es asociado indisolublemente con el de autodeterminación de los pueblos cuyo ejercicio exige que el Estado respete “los derechos de la persona humana y los principios de la moral internacional”. Y que la Constitución mexicana asocia a esos principios con el respeto a los derechos humanos. Ello implica el ejercicio de los derechos políticos que han sido reiteradamente violados por el régimen de Nicolás Maduro.

En resumen: la reunión de Montevideo no resultó un éxito para Uruguay y México, que adoptaron posiciones que difieren. La posición del presidente Vasquez respecto a las elecciones planteó asuntos que nunca aceptaría Maduro (las presidenciales y la revisión completa del sistema electoral venezolano) pues iría a una derrota cierta.

Acción Militar

Tanto los asistentes a la reunión de Montevideo como el Grupo de Lima rechazan la posición belicista de Donald Trump de empleo de la fuerza militar; expertos consideran que una acción militar contra Venezuela provocaría un caos que se trata de evitar ante la proliferación de centros de poder armado en el país (colectivos chavistas, milicias armadas, remanentes de las FARC y del ELN, crimen organizado, narcotráfico, posibles fracturas en el Ejercito, etc.).

La reunión de Montevideo sirvió para poner en evidencia la complicidad de México y el aislamiento creciente de Maduro, con una economía que colapsa. Algo es cierto en esta situación: Maduro no da más. Es oportuno plantear la salida del poder en pasos concretos. Y negociar con Cuba que tiene la llave.