La resistencia venezolana se volcó nuevamente a las calles para rechazar las elecciones presidenciales.
La resistencia venezolana se volcó nuevamente a las calles para rechazar las elecciones presidenciales.
Edición 2539: Jueves, 17 de Mayo de 2018

Punto de Quiebre

Escribe: Luis F. Jiménez | El Perú y los países del Grupo de Lima advierten a Maduro con nuevas sanciones si persiste con elecciones fraudulentas.

La resistencia venezolana se volcó nuevamente a las calles para rechazar las elecciones presidenciales.
La resistencia venezolana se volcó nuevamente a las calles para rechazar las elecciones presidenciales.

En la recta final de las elecciones presidenciales a celebrarse en Venezuela el 20 de mayo próximo, el presidente boliviano Evo Morales pateó el avispero al acusar a EE.UU. y a la OEA de planear actos de violencia esta semana y lanzar una acción militar contra el gobierno de Nicolás Maduro después de la elección, con participación de países vecinos.

La elección ha sido cuestionada en Venezuela y en el extranjero. La oposición de la Mesa de la Unidad Democrática decidió no participar en ella por el hostigamiento del gobierno contra sus miembros que ha inhabilitado y encarcelando a varios de sus dirigentes mientras que otros se han visto obligados a abandonar el país. La MUD considera que estas elecciones fueron adelantadas inconstitucionalmente y convocadas por una ilegal Asamblea Constituyente integrada solo por partidarios del gobierno.

La MUD ha propuesto que se mantenga la fecha prevista por la Constitución para el mes de diciembre y que se corrijan las numerosas irregularidades identificadas: un Consejo Nacional Electoral parcializado hacia  el gobierno, ausencia de libertad de expresión, manipulación de la organización electoral y numerosos presos políticos. La influyente Iglesia Católica coincide con estos señalamientos.

Dictador Nicolás Maduro pretende reelegirse este domingo 20.
Dictador Nicolás Maduro pretende reelegirse este domingo 20.

Estas graves objeciones han conducido a la mayoría de los países de la OEA y a la Unión Europea a anunciar que no reconocerán el resultado de esta elección, sea cual fuere el resultado. El lunes 14, los países del Grupo de Lima reiteraron su solicitud al gobierno venezolano de suspender las elecciones presidenciales y señalaron que adoptarían medidas si ellas se llevaban a cabo. A la cita en México asistieron los Ministros de Finanzas, lo cual permite pensar que se contemplan medidas financieras del conjunto contra Venezuela.

EE.UU. ha asumido una actitud beligerante contra el régimen de Maduro. En la OEA, el vicepresidente Mike Pence planteó que Venezuela debía ser expulsada de la organización y arremetió también contra Cuba. EE.UU. se ha negado a descartar una acción militar que el propio presidente Donald Trump consideró como una opción (CARETAS 2526).

Esta elección está signada por la mayor crisis política, económica, social y humanitaria que haya conocido el hemisferio. La hambruna que afecta a los venezolanos, las enfermedades que no pueden combatirse por falta de medicamentos y la debacle general de la sociedad, ha provocado el éxodo masivo hacia el exterior, provocando graves problemas en los países vecinos. Venezuela, bajo Maduro, se ha convertido en una amenaza a la paz y la seguridad del continente americano.

Canciller Popolizio y Grupo de Lima en México.
Canciller Popolizio y Grupo de Lima en México.

Lo confirman, además, sus vínculos con el narcotráfico, con el crimen organizado y con Estados antagónicos a la visión democrática vigente en el hemisferio (Irán, Rusia, China y Cuba).  

El colapso venezolano, con su secuela de dolor y enfermedades, ha conducido a algunos observadores a proponer una intervención armada del exterior para remover a Maduro. Citan el caso de Panamá con Manuel Noriega. Es necesario, sin embargo, tener en cuenta que Venezuela no es Panamá y que la Fuerza Armada Bolivariana es más que la Guardia Nacional panameña. Los numerosos focos organizados de violencia en Venezuela llevan a pensar que una acción militar desencadenaría un caos generalizado, al cual sería arrastrada la propia Fuerza Armada.

La OEA debe relanzar una acción diplomática concentrada luego del 20 de mayo para que el pueblo venezolano restituya la institucionalidad democrática; debe también organizar los ingentes apoyos que serán requeridos para superar la crisis (CARETAS 2528).

Es esta misma crisis la que se llevará al gobierno de Maduro: 14.000% de inflación (proyectada en más de 100.000% para el año próximo) y el colapso de la producción de petróleo. Maduro debería ir negociando su viaje a Cuba junto con sus allegados. El país que recibió de su comandante, simplemente ya no existe. Gane o pierda el 20 de mayo, Maduro “fue”.

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