El régimen de Ortega reprimió brutalmente   los disturbios contra la reforma del sistema social y hubo 25 muertos.
El régimen de Ortega reprimió brutalmente los disturbios contra la reforma del sistema social y hubo 25 muertos.
Edición 2537: Jueves, 3 de Mayo de 2018

Daniel Ortega, cada vez más somosista

Escribe: Luis F. Jiménez | La declinante salud de Ortega y el protagonismo de su esposa y vicepresidenta son fuente de los problemas en Nicaragua.

El régimen de Ortega reprimió brutalmente   los disturbios contra la reforma del sistema social y hubo 25 muertos.
El régimen de Ortega reprimió brutalmente los disturbios contra la reforma del sistema social y hubo 25 muertos.

No se veían tan graves disturbios y tantos muertos en las calles de Nicaragua desde la lucha  contra Anastacio Somoza destituido por el Frente Sandinista en 1979.

Las irregularidades de su última reelección fueron tan graves que harían sonrojar a su compadre Nicolás Maduro, mientras la OEA, Almagro y la CIDH miraban para otro lado.

¿QUÉ PASÓ?

La reforma que pretendió aplicar Ortega al Seguro Social que, según el gobierno, está desfinanciado, provocó los incidentes. Sin consulta, se incrementaron las contribuciones de trabajadores, jubilados y empresarios. Los incidentes fueron reprimidos con brutalidad policial que, en lugar de controlarlos, aumentó la violencia.

Rosario Murillo, “La Chayo”, extravagante vicepresidenta de Nicaragua.
Rosario Murillo, “La Chayo”, extravagante vicepresidenta de Nicaragua.
Desde el miércoles 18 de abril, siguieron días de represión, saqueos a comercios, cierres de medios de comunicación y, hasta el domingo 28, 63 muertos; uno de ellos fue el periodista Miguel Ángel Gahona mientras filmaba los incidentes. El vídeo de su muerte (de un tiro en la cabeza) indica que solo cumplía con su labor; otros periodistas que lo acompañaban señalan que en el lugar solo había fuerzas antimotines.

Un aspecto señalado fue la intervención en los saqueos de jóvenes pertenecientes a agrupaciones próximas al gobierno para incrementar el malestar que este adjudicó a sectores políticos de oposición. Los estudiantes que participaron en las protestas negaron haber  cometido desmanes.

El gobierno convocó al diálogo pero indicó que solo conversaría con los empresarios. La COSEP que los representa, señalo que el gobierno debía abandonar primero la violencia, que terminó “dialogando” con un pequeño grupo de empresarios extranjeros (chinos, coreanos y estadounidenses de la Zona Franca) que insistieron que terminara la violencia.

Debe señalarse que Ortega, en un vuelco de su pasado guerrillero, había logrado acuerdos con la empresa privada, la Iglesia Católica y EE.UU.; de allí la aparente calma de su gobierno. Los graves incidentes, por tanto, han implicado una ruptura en las alianzas y un debilitamiento que ha afectado hasta al Frente Sandinista que Ortega preside.

Ortega, en 2017, fue reelecto presidente por un cuarto periodo de cinco años, y tercero junto con su esposa de vicepresidenta.
Ortega, en 2017, fue reelecto presidente por un cuarto periodo de cinco años, y tercero junto con su esposa de vicepresidenta.

Ortega recurrió a la influyente Iglesia Católica como mediadora y garante del diálogo. Monseñor Silvio José Báez, arzobispo auxiliar de Managua, convocó una “peregrinación por la paz y la justicia” que culminó en una marcha multitudinaria en repudio por los muertos, cientos de heridos y detenidos y las torturas de estudiantes. La justicia exigida por la multitud pide la sanción a los responsables de los abusos. La prelados informaron sobre los detalles del progreso del diálogo convocado y estimaron que dentro de un mes identificarían a los participantes en el.

EL CLAN ORTEGA: SALUD, EXCENTRICIDADES Y CORRUPCIÓN 

Se ha planteado en el diálogo el adelanto de las elecciones para sustituir a Ortega, elegido en un proceso fuertemente cuestionado y considerado inconstitucional (CARETAS 2448 “La otra dinastía nicaragüense”). Se ha rumoreado desde tiempo atrás que los problemas del gobierno se explican en parte por el estado de salud de Ortega y el papel clave desempeñado por su esposa, Rosario Murillo, a quien designó vicepresidenta y encargada de la marcha cotidiana del gobierno.

Las excentricidades de Murillo se complementan con la participación de algunos de sus siete hijos en importantes actividades económicas gubernamentales y ha conducido al recurrente llamado a terminar con la corrupción que se habría  instalado en el gobierno. El punto culminante en este ámbito fue el faraónico proyecto, emprendido con un dudoso empresario chino, de US$50.000 millones para construir en Nicaragua un canal para competir con el de Panamá.

VIOLENCIA, DEMOCRACIA Y DERECHOS HUMANOS

Ante los incidentes, Ortega dejó sin efecto la reforma previsional. Los llamados al diálogo y al cese de la violencia fueron amplios. El papa Francisco lo planteó en la plaza San Pedro. Lo mismo hizo la Unión Europea y el departamento de Estado de EEUU. Inicialmente, seis países más coincidieron con la solicitud: Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Paraguay y Perú.

El influyente Sergio Ramírez Mercado, exvicepresidente de Daniel Ortega, publicó un artículo en El País de España (el 23 de abril que recibía el Premio Cervantes) afirmando que “el gobierno está usando la violencia desproporcionada y sin sentido para reprimir la justa protesta… (y) los jóvenes están siendo masacrados por fuerzas paramilitares y policiales”. Sostuvo que el “clamor popular” busca restablecer la democracia y las libertades y el respeto de los derechos humanos.

Es de notar que las fuerzas paramilitares a las que se refiere, son los grupos “motorizados” al igual que sus similares, los colectivos bolivarianos en Venezuela.

Las protestas por las irregularidades cometidas para lograr la última reelección de Ortega en 2016 fueron fundadas pero no tuvieron eco ni en la comunidad hemisférica ni en la OEA, ni en su locuaz Secretario General y mucho menos en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH; nadie se refirió a las graves distorsiones de sistema democrático de gobierno y a la consiguiente violación de los derechos humanos.

Se señala que los problemas de Ortega son parte del debilitamiento del eje bolivariano, cuyos puntales son Cuba y Venezuela. El  brutal deterioro del régimen de Maduro implicó para Nicaragua la pérdida de beneficios en petróleo y otros arreglos comerciales que provocaron un perjuicio irreparable. Cuba, por cierto, no está en condiciones de apoyar económicamente a nadie. El colapso bolivariano, señalan, coincide con el surgimiento de gobiernos de centro derecha en el hemisferio.

Cabe esperar que la OEA responda hoy al desafío nicaragüense; en 1979 la CIDH y la OEA cumplieron un papel clave en la pacificación de Nicaragua bajo Somoza.

ANONYMOUS CONTRA ORTEGA 

La organización internacional de hackers Anonymous atacó los portales informativos del gobierno nicaragüense que dirige la vicepresidenta Rosario Murillo. Se considera que es una reacción a los ataque sufridos por medios opositores, la legendaria La Prensa y la revista Confidencial, lo cual coloca al conflicto en un nuevo ámbito.

 

 

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