Tras el ataque de EE.UU., en alianza con Gran Bretaña y Francia, Putin adviritó que un nuevo ataque a Siria provocaría un caos internacional. (Foto: ONU)
Tras el ataque de EE.UU., en alianza con Gran Bretaña y Francia, Putin adviritó que un nuevo ataque a Siria provocaría un caos internacional. (Foto: ONU)
Edición 2535: Miércoles, 18 de Abril de 2018

¿Quién gana en Siria?

Escribe: Luis F. Jiménez | En política internacional, rara vez algo es lo que aparece (especialmente en la época de las “noticias falsas”).

Tras el ataque de EE.UU., en alianza con Gran Bretaña y Francia, Putin adviritó que un nuevo ataque a Siria provocaría un caos internacional. (Foto: ONU)
Tras el ataque de EE.UU., en alianza con Gran Bretaña y Francia, Putin adviritó que un nuevo ataque a Siria provocaría un caos internacional. (Foto: ONU)

Nuevamente, Donald Trump desconcierta a todos. Diez días después de haber anunciado que Estados Unidos retiraría los 2.000 efectivos que mantiene en Siria, lidera un ataque contra este país con la participación de Gran Bretaña (con graves reclamos pendientes contra Rusia por el envenenamiento de un ex espía  ruso en suelo británico) y Francia.

La razón: el ataque con armas químicas que adjudican al régimen sirio de Bashar al Assad contra la población civil de la localidad de Duma y que dejó cerca de 50 muertos. Los atacantes sostienen que no permitirán el uso de armas químicas -prohibido por el derecho internacional- y que volverán a atacar si al Assad repite tal crimen.

Putin advirtió el domingo que un nuevo ataque a Siria provocaría un caos internacional, mientras la Casa Blanca preparaba nuevas sanciones contra Rusia.

Rusia y Siria rechazan enérgicamente que el ataque a Duma haya sido realizado por el gobierno sirio; sostienen que es un montaje de los británicos apoyados por EE.UU. y Francia. Denuncian el ataque como un acto de agresión contra Siria.  Hay que recordar que en 2013, el presidente Obama llegó a una situación similar la cual fue desactivada gracias a la intervención de Rusia que se comprometió a sacar todas las armas químicas existentes en Siria por lo cual Obama suspendió las represalias.

El ataque liderado por EE.UU. ha sido de una precisión quirúrgica. Las instalaciones atacadas fueron destruidas pero no se informó ninguna muerte. Se especula que hubo un anuncio previo para evitar un incidente con efectivos rusos y evitar un escalamiento que involucrara a potencias nucleares.

Por debajo de los ataques verbales que agitaron la sesión del Consejo de Seguridad de las ONU (impecablemente presidido por el embajador peruano Gustavo Meza Cuadra)  observadores se preguntaban si algo fundamental iba a cambiar en la dinámica del conflicto sirio en el marco de un Oriente Medio fracturado por violencias de todo tipo. Cabe señalar que este año se cumple un siglo del final de la Primera Guerra Mundial que da inicio al funesto proceso al que hoy asistimos (Leer: Laberinto de Medio Oriente).

Muchos consideran que las tendencias actuales del conflicto sirio no se modificarán y que el aislacionismo de Trump, con su anunciado retiro de Siria aplaudida por sus bases, diluyó la fuerza de su presencia. El ataque no reemplaza la necesidad de una estrategia de largo plazo de la que Trump carece. Los aliados de Siria, Rusia e Irán, consolidan sus posiciones y sus  alianzas se fortalecen al incorporar a Turquía.

(Foto: CRUZ ROJA ESPAÑOLA)
(Foto: CRUZ ROJA ESPAÑOLA)

El debilitamiento de Estados Unidos potencialmente afectará a Israel que subió los decibeles con un ataque a una posición iraní. También perderá influencia en Irak y, en general, en toda la región.  Arabia Saudita, atrapada en el conflicto de Yemen y en la sucesión de su monarquía, pierde terreno frente a Irán.

Cabe preguntarse cómo es que Estados Unidos, después de las incontables vidas sacrificadas desde la invasión a Irak por GW Bush y los inmensos recursos invertidos, terminará este proceso en una situación calamitosa y con sus enemigos triunfantes. Algunos adjudican este fracaso a la obsesiva tendencia de Obama a examinar cada paso con el afán de evitar una mala decisión.

En el caso de Trump, parecería estar influyendo exactamente lo opuesto: su impulsividad. Aunque también es claro que toma decisiones sin tener en cuenta las instituciones con las que debe trabajar, algunos se preguntan si los impulsos y la tendencia autocrática de Trump explican el fenómeno. Notan que días antes del ataque a Siria, el FBI allanó las oficinas, el hogar y hasta el cuarto de hotel del abogado personal de Trump, M. Cohen.

Quienes siguen los pasos del presidente advierten que Cohen ha sido desde años atrás, quien se ha ocupado de los negocios de la vida subterránea del magnate. En tiempos recientes, admitió haber pagado US$130.000 a la actriz porno Stormy Daniels para evitar que declarara sobre su relación con Trump antes de las elecciones presidenciales. Resulta claro que el FBI estaría en posesión de invalorable información sobre los negocios de Trump y, quizá, hasta de la declaración de impuestos que se ha negado a presentar.

Con un presidente con las características de Trump, nunca se sabe cuáles son las verdaderas motivaciones de sus actos. El ataque con armas químicas de al Assad, que provocó el ataque aliado, podría haber coincidido con la necesidad de Trump de reaccionar con una cortina de humo ante el allanamiento de su abogado. Lo cual provocó que arreciara los ataques contra Robert Mueller, fiscal especial que investiga la intervención rusa en la campaña presidencial.

La ausencia de estrategia estadounidense sobre Siria permite considerar que al Assad seguirá presidiendo Siria, que Vladimir Putin seguirá controlando la diplomacia y el poder militar en Oriente Medio junto con Irán y Turquía y que Donald Trump habrá generado una inmensa cortina de humo para defenderse de graves acusaciones. Un final con la depresiva letra de un  tango (“veras que todo es mentira, verás que nada es verdad, que al mundo nada le importa…”).

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