El país centroamericano estaba minado por una corrupción sin precedentes que ocasionó caos y convulsión social.
El país centroamericano estaba minado por una corrupción sin precedentes que ocasionó caos y convulsión social.
Edición 2521: Jueves, 11 de Enero de 2018

Jiménez en Honduras

Entrevista: Julio Heredia | El exnúmero dos del gobierno de Humala está en Tegucigalpa. De paso por Lima propone una misión anticorrupción tam bién para el Perú.

El país centroamericano estaba minado por una corrupción sin precedentes que ocasionó caos y convulsión social.
El país centroamericano estaba minado por una corrupción sin precedentes que ocasionó caos y convulsión social.

Usted encabeza una misión anticorrupción de la OEA en Honduras, ¿cuál es el mecanismo de intervención?

–La Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad (MACCIH), es la primera experiencia de la OEA en colaborar con un Estado para prevenir y combatir la corrupción. Aquí, como lo hace la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) que es de la ONU, se trabaja en tareas de investigación criminal conjuntamente con las autoridades del Ministerio Público. La MACCIH con la Fiscalía constituye “Equipos Integrados de Investigación y Persecución Penal”, mediante los cuales se realizan investigaciones. Así, fiscales e investigadores nacionales  y peritos internacionales se juntan para ayudar a  desenmarañar las redes de corrupción política y privada.

–¿La OEA le ha impuesto esta suerte de tutela a Honduras o ese Estado la ha solicitado?

–No significa renunciar a la soberanía nacional, pues es el propio Estado el que autoriza su presencia en el país y quien define sus competencias. Además, siempre son los fiscales y jueces nacionales los que resuelven los casos. No basta la cooperación judicial internacional, creo que se requiere de mucha ciencia forense que no siempre tenemos en el país y aplicar las mejores experiencias.

La corrupción ha evolucionado hoy de tal forma que las respuestas tradicionales no funcionan más. Lo de Lava Jato es una expresión de globalización de la corrupción, y no es el único caso, pues antes estuvo Siemens y un número importante de bancos.

–¿Cómo funcionan las investigaciones modernas contra la corrupción?

–No existe más la investigación tradicional del fiscal recibiendo una denuncia y solo haciendo preguntas y recogiendo pruebas testimoniales. No olvidemos que la corrupción integra un conjunto de delitos de escenario cerrado, como el tráfico de influencias y el cohecho, y que, por tanto, hace falta ser más eficaz.

El mundo irá hacia la creación de mecanismos internacionales cada vez más innovadores para enfrentar el problema. Se requiere mucho análisis financiero para seguir la ruta del dinero, es en los sistemas financieros donde quedan las huellas del crimen. Hay herramientas informáticas de vinculación como el Analyst’s Notebook, que permite escudriñar los grandes volúmenes de información existentes en organismos públicos y empresas del sector privado. Por cierto es muy importante contar con leyes que permitan penetrar las organizaciones, como la ley de colaboración eficaz que tan bien sirvió en el Perú y que es el gran mecanismo delator en Brasil.

Juan Jiménez Mayor dirige una misión anticorrupción de la OEA en Honduras.
Juan Jiménez Mayor dirige una misión anticorrupción de la OEA en Honduras.

–¿Cómo estamos en el Perú?

–La Fiscalía peruana con Pablo Sánchez ha ingresado a una fase importante de reformas, pues lamentablemente hemos seguido con el mismo diseño institucional de 1980. Solo ocasionalmente se usa la pericia financiera por expertos ajenos a la fiscalía.

–¿Podríamos tener también aquí una misión anticorrupción de la OEA?

–Sería lo mejor. Ayudaría al gobierno, a la Fiscalía, al Poder Judicial, a la Contraloría, la UIF, a la Sunat, a otras instituciones y a la sociedad toda.

–¿Quién o quiénes tendrían que autorizarla?

–El Gobierno, y ayudaría muchísimo que la sociedad civil, que parece que está en un letargo, despierte y apoye una iniciativa como esta. Se debería hacer un convenio con la Secretaría General de la OEA y sería aconsejable que lo ratifique el Congreso. ¿Lo harían los fujimoristas que hoy hablan tanto de combatir la corrupción?

–¿Habría consenso?

–No lo sé. Pero esto no solo lo deben decidir los políticos. Por eso creo que es la sociedad civil el gran actor y ahí está la clave. Los políticos no quieren instituciones que los controlen.

–¿Quizá la ocasión sea la más oportuna en medio del megaescándalo Odebrecht?

–Sin duda. Con una misión internacional se podría avanzar más y se eliminarías las suspicacias que existen hoy.

Visitó a Ollanta Humala, ahora preso en la Diroes. Le guarda gratitud.
Visitó a Ollanta Humala, ahora preso en la Diroes. Le guarda gratitud.

–¿Cuáles son los requisitos?

–La experiencia debe globalizarse y en ese sentido la experiencia peruana al enfrentar la corrupción fujimontesinista es aleccionadora y sirve como un parámetro hemisférico. 

–Usted estuvo entre los ministros de Ollanta Humala que suscribieron un comunicado criticando la prisión preventiva del expresidente y su esposa…

–Diversos expertos penalistas han manifestado que es un exceso la prisión del presidente Humala y la ex primera dama. La decisión de la Corte Suprema sosteniendo que este caso no merece verse es increíble, lo cual no implica que no se le investigue como a cualquier persona, por supuesto.

–¿Se justificaba que el secretario general de la OEA enviara observadores a la sesión del congreso que votó por la vacancia del Presidente de la República?

–Creo que es muy positivo que la OEA esté monitoreando los riesgos a la democracia en la región. Lo malo es que después de 17 años Perú tuvo que recurrir a la OEA nuevamente por culpa de los mismos personajes.

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