Edición 2517: Jueves, 7 de Diciembre de 2017

Venezuela: otra vez el diálogo

Escribe: Luis F. Jiménez |

- Desconfianza y escepticismo marcan el cuarto intento de resolver la crisis venezolana a través del diálogo entre el gobierno y la oposición. Se realizó el 1 y 2 de diciembre en República Dominicana y está prevista una segunda reunión el 15 de diciembre.

- Mientras, Maduro lanza el “Petro” criptomoneda para “evitar el bloqueo económico”, una medida tan improbable como la bravata irresponsable de vender el petróleo venezolano en Asia si EEUU decidiera no comprarle más crudo.

La reunión se realizó en un ambiente convulsionado; la oposición llegó con su unidad severamente fracturada. Existen sectores opuestos a toda reunión y plantean como precondición que se modifique la conformación del Consejo Supremo Electoral y se desconozca la Asamblea Constituyente (AC) elegida de manera fraudulenta. En este grupo se encuentra el alcalde metropolitano de Caracas Antonio Ledesma y María Corina Machado.

Otros sectores opositores consideran que deben agotarse los esfuerzos para lograr una elección presidencial con garantías, la apertura de un canal humanitario de medicinas y alimentos, un abordaje serio de la crisis económica y el reconocimiento de la Asamblea Nacional (AN) como órgano democrático y constitucional. La delegación fue presidida por Julio Borge, presidente de la AN y compuesta de seis diputados de diferentes partidos. Estuvo asistida de una nutrida delegación de asesores y representantes de ONGs.

El Gobierno fue representado por una delegación presidida por Jorge Rodríguez, ministro de comunicaciones, y su hermana Delcy, presidente de la AC y dos delegados más. Sus principales demandas son que la oposición gestione con EEUU, Europa y Canadá el levantamiento de las sanciones económicas aplicadas a funcionarios del gobierno. También exigen el reconocimiento formal de la AC.

La reunión fue copatrocinada por el presidente de R. Dominicana Danilo Medina y el ex presidente del gobierno español, el perpetuo Luis Rodríguez Zapatero. En esta oportunidad participaron en calidad de observadores los cancilleres de Chile, Heraldo Muñoz, y de México Luis Videgaray que, junto con el canciller de Paraguay (que no pudo asistir) fueron designados por la oposición. El gobierno designó como observadores a los cancilleres de Bolivia, Nicaragua y San Vicente y las Granadinas.

El canciller Muñoz –persona de gran credibilidad que había declarado que su gobierno no asistiría a un “simulacro de diálogo”- consideró que se habían logrado avances y que se elaboró un documento con los temas tratados y las posiciones expresadas que sería revisado por el gobierno y las bases de la oposición para definir las opciones a adoptar en la segunda ronda de negociaciones.

¿Por qué negociar ahora?

Los opositores radicales que se niegan a concurrir al nuevo diálogo señalan que en las tres oportunidades anteriores el gobierno utilizó el diálogo para desactivar las protestas y dividir a la oposición mientras armaban el tinglado electoral que lo llevó a “ganar” las elecciones regionales. Consideran que en esta oportunidad trata de aplicar igual estrategia para lograr una insólita reelección de Maduro.

Este razonamiento tiene fundamento; de allí que la delegación que concurrió a Dominicana haya exigido la renovación de las autoridades electorales. Existen, además, dos nuevos hechos que afectan la posición del gobierno y que podrían llevarlo a realizar concesiones significativas.

El primero sería el efecto de las sanciones sobre el descalabro económico. Ellas estarían dificultando cualquier arreglo con los acreedores y la reciente declaración de default parcial de la deuda de PDVESA viene a sumarse a la hiperinflación que está devastando la economía nacional.

Este caos da lugar a otro hecho: la eclosión de divisiones internas del gobierno entre “chavistas” y “maduristas”; entre aquellos se encuentran connotados  dirigentes próximos a Chávez como su asesor estrella Jorge Giordani que criticó a Maduro por la debacle económica al igual que José Vicente Rangel.

Con Rafael Ramírez, ex ministro de energìa y presidente de PDVESA durante 14 años y actual embajador ante NNUU, la confrontación es mucho más grave. Maduro parece haber descubierto que la corrupción existe en su gobierno y, especialmente, en PDVESA (la AN había denunciado graves hechos de corrupción un año atrás sin que Maduro reaccionara). La corrupción “descubierta” por Maduro ha llevado a la cárcel a dos expresidentes de PDVESA y exministros de energía (Eulogio del Pino y Nelson Martínez) junto con 60 altos funcionarios más.

El caos económico y los conflictos internos se suman a la tragedia humanitaria. A la reunión de R. Dominicana asistieron como asesores de la oposición especialistas que proponen crear un canal de ayuda humanitaria en materia de salud. El ministro de salud, sin embargo, afirmó que “nadie se arrodilla ante el imperio y (no) vamos a permitir que esta derecha imponga una supuesta ayuda humanitaria cuando nuestro pueblo está siendo atendido…”

Expertos de la ONG Codevida que trabaja en el tema rechazaron las declaraciones del ministro; consideran que sólo con el apoyo internacional se pueden enfrentar las catastróficas consecuencias de una verdadera mortandad en Venezuela. Las estadísticas revelan que las existencias de medicinas estarían agotadas entre febrero y marzo del próximo año. La Organización Mundial de la Salud, a su vez, informó sobre el descontrolado aumento de los casos de malaria.

Caos económico, divisiones internas en el chavismo y catástrofe humanitaria confluirían para obligar al gobierno a realizar concesiones significativas. El diálogo pasaría de ser una distracción a convertirse en una verdadera negociación.

Loading...