Edición 2512: Jueves, 2 de Noviembre de 2017

El Otro Frente Ruso

Escribe: Luis Jiménez | Se profundiza la peor crisis de la historia del sistema político de EE.UU.

La bomba de las acusaciones del Fiscal Especial Robert Mueller que investiga la intromisión de Rusia en la campaña presidencial estadounidense de 2016 reventó el lunes 30 de octubre pasado.

Se trata, sin lugar a dudas, de la peor crisis del sistema político de EE.UU. en su historia. Watergate fue una crisis entre demócratas y republicanos con un presidente corrupto de por medio.

En cambio, esta crisis tiene la posibilidad de descubrir la existencia de arreglos subterráneos entre la campaña electoral de Donald Trump con el régimen ruso de Vladimir Putin.

Falta todavía “la pistola humeante”, pero ya las agencias de Inteligencia estadounidenses afirmaron que existió la intromisión rusa en la campaña para favorecer a Trump y perjudicar a Hillary Clinton.

El fiscal especial Mueller ya presentó cargos penales contra varios personajes de la campaña electoral de Trump.  

Luna tuvo una intensa agenda en la ONU, Nueva York.
Luna tuvo una intensa agenda en la ONU, Nueva York.
Los doce cargos contra Paul Manafort, jefe de la campaña de Trump, y su asociado Rick Gates, y también integrante de la campaña, podrían acarrear una pena combinada de 80 años en la cárcel para cada uno. La acusación de “conspirar contra Estados Unidos” es la más grave. Es conocido que en el sistema legal de EE.UU., los fiscales aprietan con dureza para lograr la colaboración de los acusados en la entrega de “los peces gordos” que son su último objetivo.

La situación del tercer involucrado es diferente y más peligrosa para la campaña. George Papadoupulus fue asesor de Trump en la campaña presidencial y se confesó culpable de haber mentido al FBI bajo juramento. Su forma de “zafar” es colaborar con la investigación dando detalles de las gestiones que realizó con los rusos. Y realizó numerosas gestiones; todavía falta precisar el contenido y alcance de las mismas y, sobre todo, determinar en qué medida comprometían a sus jefes.

La Casa Blanca ha descartado las acusaciones y sostiene que los hechos por los que se acusa a Manafort y su socio son anteriores a su incorporación a la campaña. Las acusaciones fiscales se refieren a la actuación de ambos como agentes de Ucrania sin haberse registrado y al lavado de cuantiosas sumas de dinero sin haberlas declarados con fines impositivos. En cuanto a Papadoupulus, la Casa Blanca sostuvo que se trataba de un joven colaborador sin ninguna trascendencia.

Las acusaciones de Trump contra Hillary Clinton son en extremo forzadas y revelan el nerviosismo que se está apoderando de su administración. Prominentes senadores republicanos han sostenido que Trump debe continuar colaborando con el fiscal Mueller y que pretender removerlo, como algunos han planteado, sería una catástrofe.

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