El argentino Jorge Mario Bergoglio aterrizó ayer miércoles en Bogotá, al inicio de una visita pastoral  de cinco días.
El argentino Jorge Mario Bergoglio aterrizó ayer miércoles en Bogotá, al inicio de una visita pastoral de cinco días.
Edición 2504: Jueves, 7 de Septiembre de 2017

Santa Paciencia

Escribe: Luis F. Jiménez | El Papa Francisco visita Colombia, mientras la tensión en la frontera con Venezuela aumenta.

El argentino Jorge Mario Bergoglio aterrizó ayer miércoles en Bogotá, al inicio de una visita pastoral  de cinco días.
El argentino Jorge Mario Bergoglio aterrizó ayer miércoles en Bogotá, al inicio de una visita pastoral de cinco días.

Las nuevas sanciones de Donald Trump a Venezuela, adoptadas el 25 de agosto pasado, pasaron de afectar a personajes públicos a trabar los mecanismos financieros que nutren al gobierno del oxígeno de los dólares.  Fueron las primeras sanciones al gobierno, que EE.UU. caracteriza como “dictadura”.

En ese sentido afectan el endeudamiento o la venta de acciones, pues sancionan a los operadores en el mercado financiero estadounidense que apoyen al gobierno venezolano o a Petróleos de Venezuela (PDVESA).

Tales sanciones quirúrgicas buscan minimizar los daños a la población y por ello evitaron, por ahora, imponer sanciones que afecten los ingresos por exportaciones de petróleo, según algunos observadores. Otros consideran que solo afectando estos ingresos se llevará al régimen de Nicolás Maduro a la mesa de negociaciones. Nunca antes.

La amenaza de nuevas y fulminantes sanciones desde la Casa Blanca que afecten los ingresos petroleros explicaría la sorprendente decisión de Maduro de reincorporar a Samuel Moncada de su cargo de canciller a su antigua función de Representante ante la OEA, de la que Venezuela ha decidido abandonar.

Maduro desesperado podría provocar un incidente militar con Colombia.
Maduro desesperado podría provocar un incidente militar con Colombia.

 PESADILLA COLOMBIANA

Las expectativas en el exterior están centradas en la reunión del Grupo de Lima en Nueva York con motivo de la Asamblea General de las Naciones Unidas el próximo 20 de septiembre, que espera relanzar nuevas medidas en apoyo a la democracia en Venezuela.

La evolución de la crisis venezolana hace imperativo decidir nuevos cursos de acción para evitar que la violencia desborde hacia los vecinos de Venezuela: Brasil y, especialmente, Colombia.

Un reciente artículo (“Colombia: el peligro es Venezuela” de Hernando Gómez Buendía, Razón Pública 28/8/17) agrega aspectos inquietantes sobre el posible impacto que la crisis venezolana tendría sobre el proceso electoral colombiano. Para el autor, “el futuro de Venezuela es la pesadilla de Colombia”, pues considera que la evolución venezolana lleva a una guerra civil o a una “dictadura como la cubana” y ambas opciones tendrían profundos efectos en la sociedad colombiana, que lucha por superar 50 años de guerra interna y por consolidar una democracia liberal.

Este sombrío pronóstico se deriva de los fracasos de las soluciones institucionales planteadas en Venezuela: diálogos en Unasur, asistencia de la Iglesia Católica, parálisis de la OEA, debilidad de la reacción de los países del área y del entrampamiento tanto del gobierno como de la oposición en sus propias posiciones.

Este conjunto de factores no puede sino agudizar la violencia que afectaría a los 2,200 km de frontera común, conmocionada ya por las migraciones de quienes huyen de Venezuela, por la ruptura del comercio regional y las distorsiones de los servicios sociales del lado colombiano. Y por el contrabando y el tráfico de drogas.

Se especula que para el gobierno chavista, sometido a una insostenible presión social, económica y financiera, una posible “salida” sería  un incidente armado.  Para Maduro, el Golfo de Venezuela sería como las Malvinas de Galtieri.  Se menciona que han existido conatos de incidentes militares ya en Arauca y sobrevuelos de aeronaves venezolanas sobre territorio colombiano.

Santos de Colombia se reunió con Raeul Castro en La Habana.
Santos de Colombia se reunió con Raeul Castro en La Habana.

EMBARGO SIN RUSIA

La “dictadura a la cubana” que se menciona tiene posibilidad de concretarse en la nueva Constitución hecha a la medida de Maduro, pero desde el punto de vista práctico no tiene futuro. Ni Venezuela es la Cuba de los años 60, ni Rusia es la URSS de entonces. Algunas cifras lo demuestran.

Se calcula que la URSS “invirtió” en Cuba alrededor de US$ 4,000 millones (de 1968) por año durante más de 20 años. En dólares actuales serían poco más de US$ 8,000 millones anuales. Venezuela es casi tres veces mayor que Cuba, por lo cual Rusia debería estar en condiciones de subvencionar la economía venezolana con más de US$ 24,000 millones de dólares al año. Imposible.

La “dictadura a la cubana” y las comparaciones con “resistir 50 años de embargo como Cuba” no tienen ninguna posibilidad de concretarse en la realidad.

El apoyo de Rusia a Venezuela no solo es insuficiente sino que tiene el riesgo de incrementar las enredadas tensiones con EE.UU. que han pasado de una frustrada luna de miel Putin-Trump a nuevas sanciones diplomáticas del Congreso de Estados Unidos, una amenazante investigación sobre la intervención rusa en la campaña presidencial y expulsiones de diplomáticos de un lado y de otro.

EL ESCENARIO LIBIO

Sin patrocinadores externos y frente a la ineptitud económica del chavismo y su desmesurada corrupción, lo que queda es la posibilidad de una metástasis de la violencia que acompañe a la actual  hecatombe humanitaria.

Hacia allá van las fracturas en las Fuerzas Armadas, los colectivos armados y las milicias de Chávez, los grupos del crimen organizado y del narcotráfico y las relaciones entre grupos armados colombianos con otros similares de Venezuela y con sus fuerzas armadas.

En la delicada situación por la que atraviesa la sociedad colombiana con motivo de los acuerdos de paz entre el gobierno y las FARC y la supervivencia del ELN, resulta difícil prever las consecuencias de los actos de violencia que afectarán a ambas sociedades.

No es casualidad que se haya considerado que Venezuela puede evolucionar para convertirse en una Libia. Y nadie desea que el futuro de Maduro sea el de Gadafi.

Maduro ordenó maniobras militares en previsión de un ataque “del imperialismo”.
Maduro ordenó maniobras militares en previsión de un ataque “del imperialismo”.

GESTIONES SECRETAS EN CUBA

El presidente colombiano Juan Manuel  Santos ha tenido expresiones públicas que indican su preocupación. En entrevista con BBC Mundo, Santos afirmó: “Somos el país que más pierde o más gana con lo que suceda en Venezuela”.  Santos se reunió días atrás con Raúl Castro en La Habana y se especuló que el tema de Venezuela pudo haber sido tratado. Sin embargo, nada trascendió por lo cual es dable pensar que si se trató, no se produjeron avances.

También se especuló recientemente (“Gestiones secretas en Cuba”, Clarín, 3/9/17) que el Vaticano habría realizado gestiones con Raúl Castro para lograr que Maduro acepte un arreglo político negociado que contemple su asilo en la isla y la celebración de elecciones. Similares gestiones habría realizado el cardenal Parolin con Vladimir Putin en Rusia. Castro, sin embargo, habría tropezado con los sectores duros del Partido Comunista (PC) cubano que se oponen a tal acuerdo y no trascendió la reacción de Putin. Es probable que más que la ideología, explican las trabas, la corrupción y el narcotráfico.

Por otra parte, se descuenta que el tema de la crisis venezolana estará en la agenda del Papa cuando inicie su visita a Colombia, el miércoles 6 de septiembre.  La Conferencia Episcopal Venezolana viajará a Bogotá para reunirse con Francisco.

TENSIÓN FRONTERIZA

Colombia y  Brasil sienten ya los efectos de las poblaciones fronterizas que migran en busca de mejores condiciones de vida. Cuba debería apostar a una transición pacífica y democrática. Los Estados del Caribe, beneficiarios de “generosas” subvenciones energéticas desde la época de Chávez, deberían tener conciencia de su precario futuro y votar en favor de soluciones democráticas en la OEA.

China, otro importante apoyo de Maduro,  procede con prudencia oriental y parece haber llegado al límite del endeudamiento. Se menciona la posible influencia de países latinoamericanos sobre China, cuyas inversiones en Venezuela podrían ser afectadas por una deficiente base legal.

CITA EN NUEVA YORK

El impasse actual lleva al colapso de la sociedad venezolana. Sus gravísimos efectos internos e internacionales deben evitarse a todo costo. La solución es la salida negociada del conflicto para constituir un gobierno de transición que conduzca a elecciones transparentes con todos los sectores políticos venezolanos.

Trabajar en esta salida, frente al impasse internacional actual, exigiría la participación directa de mandatarios del hemisferio que conformen un grupo de apoyo en el seno de la actual Reunión de Consulta de Cancilleres en el marco de la OEA. Este debería ser el objetivo de la reunión del Grupo de Lima en Nueva York el 20 de este mes.

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