EFE
Edición 2502: Miércoles, 23 de Agosto de 2017

El Apocalipsis de Maduro

Por: Luis F. Jiménez | La Asamblea Nacional Constituyente (AC) procede como se anunció: Por ser “plenipotenciaria”, asume la totalidad del poder del Estado y sus decisiones son inapelables.

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Maduro desata una cacería de opositores para establecer un régimen totalitario a la cubana, con la colaboración de la Fuerza Armada Bolivariana.

Después de la Declaración de Lima, más declaraciones carecen de efecto. Debería aplicarse un embargo a los ingresos petroleros de Venezuela, única forma de llevar a Maduro a negociar una solución creíble. 

CONSTITUYENTE TOTALITARIA

La Asamblea Constituyente (AC) venezolana adoptó medidas inspiradas en su símil cubana; todas fueron por unanimidad y con aplausos de entusiasmo norcoreano.

La AC está integrada por 545 personas elegidas a dedo por Nicolás Maduro y Diosdado Cabello y fue convocada por el presidente,  violando la constitución vigente. La empresa que controla las elecciones desde años estimó que los resultados fueron alterados por el gobierno en, al menos, un millón de “votos”. La Asamblea Nacional considera a la constituyente ilegítima y fraudulenta y no reconoce ninguna medida que adopte.

Leer: El Vértigo de la Crisis Venezolana

La AC desplazó por la fuerza a la Asamblea Nacional electa democráticamente en diciembre de 2015 y asumió sus funciones legislativas. Su primera medida fue destituir a la Fiscal General Luisa Ortega Díaz a la que suplantó por el “Defensor” del Pueblo, Tarek William Saab (que pasó de defensor a carcelero). También inició investigaciones sobre el esposo de Ortega, el diputado Germán Ferrer del PSUV.

Ante el riesgo inminente que corrían, la pareja Ortega-Ferrer escapó a Colombia. La fiscal investigaba los sobornos de Odebrecht en la obra pública venezolana y las muertes provocadas por la Guardia Nacional con motivo de las protestas. El presidente Juan Manuel Santos le ofreció asilo político pero ella prefirió viajar a Panamá y, posiblemente, a EE.UU. Había anunciado que tenía en su poder información sobre los sobornos de Odebrecht y los nombres de los beneficiarios, entre los que encontraba Nicolás Maduro y varios allegados.  

La virulenta reacción de Maduro contra el presidente Santos hace temer por las consecuencias que podría tener en una frontera con alto nivel de tensiones un incidente provocado por un error o accidente.

La AC creó una Comisión de la Verdad, presidida por Delcy Rodríguez que, cual nueva Torquemada, investigará y castigará a los diputados opositores que promovieron las protestas contra el gobierno. Una verdadera cacería de brujas.

Debe señalarse que, con la complicidad del Tribunal Supremo de Justicia, se persigue a alcaldes, a gobernadores opositores y a los 33 magistrados designados por la AN. Entre éstos, Miguel Zerpa está detenido en un baño del SEBIN, sin las medicinas que necesita y sin vistas de sus abogados o familiares. Tampoco se sabe dónde está el general Baduel, preso desde hace ocho años.

La AC fijó para octubre las elecciones regionales que debieron haberse celebrado el año pasado; con ello cual busca dividir a la oposición. Acción Democrática y otros partidos opositores anunciaron que participarán en ellas. Otros dirigentes, como María Corina Machado y el detenido Antonio Ledezma, anunciaron que no participarán en un acto sin garantías y controlado por el oficialista CNE.

El gobierno ha dado otro golpe de efecto y provocado transitorias divisiones en la oposición. Se sostiene, sin embargo, que los opositores seguirán todas las opciones: las presiones en las calles y las elecciones si se dan y en la medida en que logren condiciones de credibilidad, lo cual sería difícil. Ya Diosdado Cabello indicó que los candidatos deberán ser aprobados por la AC.

EL ÁMBITO INTERNACIONAL

La crisis humanitaria y política de Venezuela provoca flujos migratorios hacia los Estados colindantes (Colombia y Brasil) y también hacia otros países. Los Estados hemisféricos se ven en la necesidad de definir medidas para incidir en la evolución de la crisis venezolana.

También los afecta el riesgo que la violencia armada se instale en Venezuela (por obra de las divisiones en las fuerzas armadas, los colectivos y milicianos armados y el narcotráfico y el crimen organizado) lo cual puede llevar a que  se convierta en una amenaza a la paz y seguridad del hemisferio. Un eventual colapso de la economía sumaría al caos.

A ello se agregan factores históricos que han hecho de la defensa de la democracia y de los derechos humanos asuntos de interés común para los Estados americanos. Por ello, y ante la negativa evolución de la situación venezolana, los Estados actuaron a través de la OEA, en cuyo seno las maniobras del régimen venezolano impidieron alcanzar los votos necesarios para actuar colectivamente. Pedro Pablo Kuczynski de Perú, convocó a una reunión de cancilleres en Lima, que adoptó la Declaración de Lima (CARETAS 2499) en la que se comprometen a adoptar medidas para disuadir a Venezuela a que regrese al respeto a la democracia  y a los derechos humanos.

En estos delicados equilibrios estaban los Estados cuando Donald Trump no descartó una acción militar contra Venezuela (Leer: CARETAS 2500- Inesperado Revés). Este invalorable regalo a Maduro provocó un cambio en la dinámica interna de Venezuela pues hubo sectores de la población que, exhaustos tras cuatro meses de protestas, se retrajeron esperando una imposible acción militar de Trump.

El vicepresidente Mike Pence -de gira por Colombia, Argentina, Chile y Panamá- cambió sobre la marcha los dichos de Trump frente a la cerrada oposición de los presidentes visitados (y de todo el continente); afirmó que la solución a la crisis venezolana debía ser democrática y pacífica. 

El calvario venezolano se dilata al extremo y más declaraciones ya no son suficientes. Los Estados deberían plantear la intervención de sus mandatarios y aplicar un embargo a los ingresos petroleros de Venezuela, única forma de llevar a Maduro a negociar una solución creíble.

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