Trump anunció la "cancelación" de la política de Barack Obama hacia Cuba y se mostró dispuesto a negociar "un acuerdo mejor" con la isla, pero solo si hay avances "concretos" hacia la celebración de "elecciones libres" y la liberación de "prisioneros políticos". (Foto: EFE)
Trump anunció la "cancelación" de la política de Barack Obama hacia Cuba y se mostró dispuesto a negociar "un acuerdo mejor" con la isla, pero solo si hay avances "concretos" hacia la celebración de "elecciones libres" y la liberación de "prisioneros políticos". (Foto: EFE)
Edición 2493: Viernes, 23 de Junio de 2017

Trump y Cuba: Retórica, sustancia y política

La retórica encendida de Trump contrasta con la tibieza de las medidas concretas; Castro las aprovecha políticamente. Las decisiones de Obama se mantienen

Trump anunció la "cancelación" de la política de Barack Obama hacia Cuba y se mostró dispuesto a negociar "un acuerdo mejor" con la isla, pero solo si hay avances "concretos" hacia la celebración de "elecciones libres" y la liberación de "prisioneros políticos". (Foto: EFE)
Trump anunció la "cancelación" de la política de Barack Obama hacia Cuba y se mostró dispuesto a negociar "un acuerdo mejor" con la isla, pero solo si hay avances "concretos" hacia la celebración de "elecciones libres" y la liberación de "prisioneros políticos". (Foto: EFE)

 

El pasado 16 de junio, Donald Trump anunció los cambios que realizará a la política estadounidense hacia Cuba que estableciera su antecesor Barak Obama. El principal logro de este, restablecer las relaciones diplomáticas, se mantiene.

La típica retórica encendida de Trump plantea asuntos poco posibles de llevar a la práctica en lo inmediato: liberación de todos los presos políticos, elecciones libres bajo supervisión internacional y autorizar partidos políticos libres en la isla.

No es extraño que el gobierno respondiera a Trump por lo que consideró una retórica “hostil” y un retroceso en las relaciones mientras manifestaba su compromiso con un diálogo respetuoso y la cooperación en temas de interés mutuo. El Partido Comunista Cubano se refirió al restablecimiento del “bloqueo” y a la retórica de la Guerra Fría que se consideraba superada.

Trump, asesorado por el senador republicano Marco Rubio, trató de cortar con bisturí en las relaciones económicas a fin de afectar los beneficios obtenidos por el gobierno (y especialmente por el conglomerado militar GAESA que controla las más importantes actividades económicas de Cuba) sin perjudicar al incipiente sector privado. Las actividades económicas gubernamentales con el sector privado de EE.UU. son variadas e importantes y terminar con ellas resultará difícil.

Para Bruno Rodríguez, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, el anuncio de Trump  rodeado de "terroristas" es un grotesco espectáculo salido de la Guerra Fría". (Foto: EFE).
Para Bruno Rodríguez, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, el anuncio de Trump  rodeado de "terroristas" es un grotesco espectáculo salido de la Guerra Fría". (Foto: EFE).

El otro elemento que buscará restringir la política de Trump serán los viajes de estadounidenses a Cuba, los cuales fueron relajados por Obama provocando un aumento en viajes turísticos que Trump busca reducir. La incidencia en Cuba sería mínima pero importante para numerosos emprendedores privados cubanos.

La nueva política no afectará los vuelos directos en avión ni los cruceros ni las remesas de dinero a la isla. No restablecerá la ley “pies secos, pies mojados” que beneficiaba a quienes huían de Cuba y que Obama canceló. Se mantienen, igualmente, las compras de cigarros y ron. En definitiva: son cambios cosméticos.

Cabe notar, sin embargo, que existen elementos políticos detrás de las decisiones, tanto de Trump como de Castro. El presidente de EE.UU. se encuentra presionado por la investigación sobre la intervención de Rusia en la campaña electoral de 2016 que genera múltiples distracciones a Trump, quien, a su vez, tiene una notable capacidad para generarse problemas a sí  mismo.

El resultado es que el gobierno Trump está paralizado y para avanzar su agenda en el Congreso necesita el apoyo de los senadores y representantes de Florida que han venido solicitando a Trump medidas más concretas contra el régimen cubano. Este, por su parte, se encuentra en una etapa muy sensible, pues Raúl Castro debería dejar el gobierno en el año que viene. Han existido, también, rumores sobre la salud del líder. El gobierno, además, ha puesto en marcha el proceso electoral para reemplazar autoridades regionales. La hostilidad de Trump puede ser utilizada políticamente por el gobierno cubano en su favor.

Tanto Trump como Castro, por lo tanto, tienen razones para jugar políticamente con la situación cubana, la cual, sin embargo, entró ya en una etapa de “normalización” que difícilmente vaya a retroceder. Encuestas recientes informan que la población de EE.UU. apoya por amplios márgenes regularizar la situación con Cuba y una buena porción de empresarios de ese país se ven beneficiados por la apertura. (Luis F. Jiménez)

En La Habana, el discurso de Trump fue transmitido por los principales medios de comunicación de la isla. (Foto: EFE).
En La Habana, el discurso de Trump fue transmitido por los principales medios de comunicación de la isla. (Foto: EFE).

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