EFELa reunión con los cancilleres se llevó a cabo en Cancún pero no se llegó a un consenso de cómo lograr una salida al conflicto en Venezuela.
La reunión con los cancilleres se llevó a cabo en Cancún pero no se llegó a un consenso de cómo lograr una salida al conflicto en Venezuela.
Edición 2492: Jueves, 15 de Junio de 2017

La OEA y Venezuela: Tropiezo Caribeño

Escribe: Luis F. Jiménez | El petróleo venezolano barato ciega a los caribeños; Maduro sólo confía en la fuerza militar para perpetuarse.

EFELa reunión con los cancilleres se llevó a cabo en Cancún pero no se llegó a un consenso de cómo lograr una salida al conflicto en Venezuela.
La reunión con los cancilleres se llevó a cabo en Cancún pero no se llegó a un consenso de cómo lograr una salida al conflicto en Venezuela.

 

La XXIX Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores sobre la situación en Venezuela que sesionó el 19 de junio pasado, no logró, nuevamente, adoptar una posición mayoritaria sobre lo que debería llevar a la posible solución de los gravísimos problemas que afectan a ese país.

Nuevamente fueron los 14 votos del bloque de Estados del CARICOM (muchos de ellos beneficiados con energía barata por el petróleo proporcionado por Venezuela) quienes se opusieron a llegar un acuerdo, basados en el respeto al principio de no intervención consagrado en la Carta de la OEA.

Leer: Mucho Ruido y Pocas Nueces  

LA ASAMBLEA DE LA DISCORDIA

El punto más contencioso fue la invocación de 20 Estados al gobierno de Venezuela de suspender la convocatoria de una asamblea constituyente. Los países caribeños se opusieron por considerar que la convocatoria era legal y válida. Ignoraron la realidad venezolana, los aspectos jurídicos más elementales y hasta un criterio de conveniencia política básica.

En efecto. La decisión del presidente Nicolás Maduro de convocar la asamblea constituyente ha provocado graves fracturas en el chavismo. La Fiscal General, Luis Ortega Díaz ha emprendido una campaña contra la constituyente; considera que es el pueblo, en ejercicio de su potestad constituyente, quien debe decidir convocarla a través de un referendo. Tal decisión popular no ha existido y ha sido sustituida por una decisión de Maduro. Se trata, por tanto, de una convocatoria fraudulenta según la Fiscal.

 (Foto: EFE)
(Foto: EFE)

Se considera, además, que una vez en funciones la Asamblea Constituyente (su instalación está prevista para el 31 de julio próximo) asumiría el control total del poder del Estado y tendría la facultad, por ejemplo, de disolver la Asamblea Nacional o de destituir a la Fiscal.

La nueva Asamblea Constituyente estaría integrada por personeros designados por el gobierno de Maduro y no existe ningún antecedente constitucional o jurídico en Venezuela sobre una composición como la que tendrá esta constituyente, la cual pretende elaborar una ‘Constitución Comunal’. El único antecedentes en el continente es la constitución de Cuba. Es por ello que la Fiscal ha denunciado que la convocatoria de Maduro “atenta contra la República”.

A la posición de la Fiscal se han sumado otros chavistas que se diferencian de los “maduristas”. Entre ellos se encuentran militares de alta graduación y, según ha trascendido, las divisiones entre los oficiales de rango medio y bajo se han incrementado pronunciadamente. Con ello, según observadores, el riesgo de guerra civil se incrementa.

Todos estos aspectos cruciales han sido ignorados por los países caribeños y llevaron al canciller del Perú, Ricardo Luna, a considerar que la convocatoria de la constituyente es ilegal en sus orígenes y que, con ella, “se crea un  proceso de desmantelamiento gradual y sistemático de la democracia”. Dejó en claro, igualmente, la falacia de considerar que en la OEA referirse a la democracia y los derechos humanos afecte el principio de no intervención.

 (Foto: EFE)
(Foto: EFE)

FUTURO VIOLENTO

La posición obstruccionista de los países caribeños, sin embargo, pueden representar un cálculo político errado y que puede ser perjudicial para ellos en el futuro. Mientras estos temas de discutían en Cancún, en las calles de Venezuela se cumplía el octogésimo día de protestas ininterrumpida y moría la víctima 76º.

La sociedad venezolana está al borde del colapso intentando vender, por el 20% de su valor, una nueva emisión de bonos de PEDEVESA que ya nadie quiere comprar. Se habla que Venezuela está ya en default con el gobierno ruso que no lo hace público pues prima el interés geoestratégico de Putin de poner un pie en América del Sur.

Todo indica que el colapso es inevitable y no es aventurado pensar que quienes hoy lideran la oposición mañana controlarán las decisiones del Estado, entre ellas la de proporcionar petróleo barato a quien quieran.

Los Estados de la OEA que han intentado asistir a Venezuela seguramente continuarán con sus esfuerzos. Hoy son más necesarios que nunca pues el proceso en curso en Venezuela conduce a un brutal incremento de la violencia pues será solo a través de la fuerza militar que podrá mantenerse un régimen que tiene el 85% de la población en contra y cuya economía está quebrada.

La canciller venezolana declaró, en Cancún, que su país no reconocía las decisiones de la Reunión de Consulta y que nada pedía ni esperaba de la OEA. La embestida violenta que esta posición anuncia para mantenerse en el poder tendrá consecuencias muy graves. La pregunta que surge es ¿hasta qué punto se mantendrá la unidad militar en estas condiciones?

La opinión del presidente peruano Kuczynski sobre la posibilidad que Venezuela acabe en “un mar de sangre” va camino a convertirse en realidad y los Estados caribeños han contribuido con su aporte.

 

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