Ana Rosa Valdivieso, embajadora del Perú ante la OEA, habló con CARETAS en exclusiva.
Ana Rosa Valdivieso, embajadora del Perú ante la OEA, habló con CARETAS en exclusiva.
Edición 2482: Jueves, 6 de Abril de 2017

La Posición Peruana

La OEA debe ‘mediar’ y no solo ‘acompañar’ el proceso venezolano.

Ana Rosa Valdivieso, embajadora del Perú ante la OEA, habló con CARETAS en exclusiva.
Ana Rosa Valdivieso, embajadora del Perú ante la OEA, habló con CARETAS en exclusiva.

El realismo mágico se mutó en surrealismo cuando los embajadores de Venezuela, Bolivia y Nicaragua denunciaban a voz en cuello que 20 países habían dado un golpe de Estado contra el presidente del Consejo Permanente (Bolivia) al tratar de reunirse para considerar la situación del golpe de Estado ocurrido en Venezuela. En otras palabras, parecían decir “somos todos golpistas”, unos en la OEA y otros en Venezuela. Trataremos de ‘deconstruir’ la situación para entenderla.

De la peculiar dinámica que tiene lugar en la OEA con motivo de la situación de Venezuela conversó CARETAS con la embajadora del Perú ante el organismo, Ana Rosa Valdivieso.

La experimentada diplomática consideró que los esfuerzos que se hacen en la OEA tenían por objeto reforzar la credibilidad del organismo en materia de democracia y derechos humanos que son el eje alrededor del cual gira la organización. Indicó que la experiencia de lidiar con un Estado especialmente influyente como Venezuela representa un desafío particular.

Puso de relevancia, además, la rica diversidad de arreglos regionales como son Mercosur, Unasur, la Alianza del Pacífico y los estados del Caricom, cada uno con sus particularidades y aspiraciones, lo cual plantea dificultades especiales al momento de decidir acciones políticas en conjunto. A estos arreglos regionales deben sumarse, en el seno de la OEA, la presencia de Estados Unidos y Canadá, dos países con alto nivel de desarrollo.

Almagro, secretario general de la OEA.
Almagro, secretario general de la OEA.

La embajadora Valdivieso puso de manifiesto que esa riqueza de planteos y puntos de vista exige un refinamiento de las posiciones que debe tener siempre en cuenta la vigencia de las instituciones democráticas y de las libertades individuales, lo cual genera esfuerzos especiales de formulación.

Citó la Resolución sobre los Sucesos Recientes en Venezuela, adoptada el 3 de abril en la accidentada sesión del CP, cuando decidió “seguir ocupándose de la situación en Venezuela y emprender… gestiones diplomáticas adicionales para fomentar la normalización de la institucionalidad democrática, de conformidad con la Carta de la Organización… y de la Carta Democrática…, incluyendo la convocatoria de una reunión ministerial”.

Mencionó la embajadora Valdivieso la importante dinámica que se había generado entre agrupaciones regionales alrededor de la situación venezolana y la forma en que los diversos instrumentos jurídicos estaban siendo considerados de manera equilibrada para lograr la adopción de medidas flexibles pero efectivas para alcanzar la normalización de las instituciones democráticas.

Esa flexibilidad pasaba por considerar la conformación de un grupo de Estados amigos de Venezuela, una posible asamblea general extraordinaria (prevista en la Carta Democrática) o una eventual reunión de consulta de cancilleres (prevista en la Carta de la OEA). El objetivo fundamental, según la embajadora, es que cualquiera que fuese el arreglo institucional, el mismo debía contar con poder político para poder ‘mediar’ y no solo ‘acompañar’ al proceso venezolano.  

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