El general  institucionalista Raúl  Buduel purga prisión desde el 2009.
El general institucionalista Raúl Buduel purga prisión desde el 2009.
Edición 2479: Jueves, 16 de Marzo de 2017

Venezuela: El General en el Laberinto

Escribe: Luis F. Jiménez |Tres días antes de su liberación este mes, Raúl Buduel fue acusado de traición a la patria y mantenido en prisión. El atropello gatilló el descontento en las FFAA venezolanas.

El general  institucionalista Raúl  Buduel purga prisión desde el 2009.
El general institucionalista Raúl Buduel purga prisión desde el 2009.

Mientras la situación humanitaria y política empeora, el malestar ha llegado a las filas militares. El gobierno de Maduro solo atina a reprimir pero para eso necesita a los militares.

Se sabia que la álgida situación en Venezuela sería tratada por los presidentes en la reunión que el 24 de febrero mantuvieron el peruano Pedro Pablo Kuczinki y el estadounidense Donald Trump.

La información que trascendió fue de carácter general; solo manifestaron una seria preocupación por la situación económica, política, social y humanitaria. Nada concreto.

CARETAS se refirió a este tema (Ed. 2476, “Venezuela en la agenda de Trump y PPK”) describiendo someramente los principales rasgos de la situación venezolana: inflación encaminándose hacia los 1.600%, crisis humanitaria en hospitales y cárceles, crónica escasez de alimentos y medicinas; después de 18 años de “Socialismo del Siglo XXI”, el gobierno no acierta a resolver tan graves problemas.

El gobierno sostiene que existe una conspiración nacional e internacional contra él. Culpabilizar, sin embargo, no resuelve los problemas y parece que la solución del gobierno es adoptar medidas más radicales como ha sido la creación de un Comando Antigolpe, dirigido por el recientemente designado vicepresidente, Tarek Al Aisami.

La mayor represión originada en este Comando exige medidas cada vez más duras por parte del gobierno que, a su vez, despiertan mayores resistencias. Frente a éstas, solo cabe una mayor represión en un espiral de violencia en extremo peligroso frente a una población famélica y acorralada.

 Nicolás Maduro ­y el comandante general de las FFAA, Vladimir Padrino. Empieza a resquebrajarse el apoyo.
 Nicolás Maduro ­y el comandante general de las FFAA, Vladimir Padrino. Empieza a resquebrajarse el apoyo.

La irritación no solo afecta a la población sino también al gobierno. Un ejemplo de ello fue la reacción desmesurada del presidente Maduro y de su canciller frente a un comentario anodino de PPK en Estados Unidos cuando comparó a América Latina con un perro que duerme tranquilo sin hacer problemas a EE.UU., “con la excepción de Venezuela”. Los insultos venezolanos provocaron un incidente diplomático.

El recurso a la fuerza
En un clima de exasperación como el que existe en Venezuela, no es de extrañar que el gobierno recurra con cada vez mayor frecuencia a la fuerza para controlar el descontento. Dentro de la institucionalidad venezolana, la Fuerza Armada Bolivariana (FAB) viene cumpliendo, desde la irrupción del comandante Hugo Chávez a la política, un papel descollante. Es, en definitiva, la FAB la que garantiza la permanencia del gobierno en una convivencia social más que problemática.

Si bien la Constitución dispone en su artículo 328 que “La Fuerza Armada Nacional constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política…”, el propio Hugo Chávez le imprimió una militancia política definida. Las sucesivas depuraciones de militares no afectos al gobierno se hicieron frecuentes y han continuado con Maduro que en el mes de enero pasó a retiro a más de cien oficiales.
El malestar es cada vez más pronunciado entre las filas pues a los retiros arbitrarios se suma la crisis de abastecimiento que afecta al país y ya ha comenzado a reflejarse en las familias de los uniformados.

La persecución de militares “institucionalistas” que comenzó con Chávez, tuvo como figura emblemática al general Raúl Baduel quien fuera compañero de Chávez y que lo salvara cuando se produjo el golpe que lo desalojó del poder en 1992. Baduel, que entonces comanda la división blindada, apoyó a Chávez y evitó su desplazamiento definitivo. Luego resultaron enfrentados a raíz de la elaboración de la Constitución.

 En 1992, Raúl Buduel desbarató el golpe contra Hugo Chávez.
 En 1992, Raúl Buduel desbarató el golpe contra Hugo Chávez.

Como es de práctica en estos casos, Baduel fue denunciado por corrupción siendo arrestado en 2009. Su hijo también está preso por haber participado en las protestas de 2014. En este mes de marzo, el general debía cumplir su sentencia pero tres días antes de su liberación fue acusado de traición a la patria y mantenido en prisión. Había estado un corto período en casa por cárcel. El tratamiento concedido a este prestigioso general ha incrementado el malestar en las filas de la FAB.

El malestar en la FAB se suma a una situación política de gran incertidumbre. La oposición, que obtuviera una aplastante mayoría en la Asamblea Nacional en 2015, ha caído en el favor popular. Se la acusa de haber actuado con debilidad y haberse involucrado en un diálogo engañoso que frenó la culminación del referendo revocatorio. Hasta el papa Francisco no está exento de responsabilidad en la maniobra del gobierno según calificados observadores. Solo los opositores más radicales gozan de popularidad en Venezuela hoy. Y se especula que una Asamblea Nacional debilitada podría ser objeto de un cierre al estilo Fujimori.

 La crisis humanitaria empieza a afectar a los militares y a sus familias.
 La crisis humanitaria empieza a afectar a los militares y a sus familias.

En el ámbito internacional, el gobierno ve con preocupación que Donald Trump y el vicepresidente Pence hayan recibido en Washington a Lilian Tintori, esposa del preso político Leopoldo López, mientras Luis Almagro, secretario general de la OEA, prometía actualizar el informe sobre Venezuela y pedir nuevamente la activación de la Carta Democrática.

El gobierno venezolano, sin embargo, goza del decidido apoyo de Vladimir Putin, lo cual tiene una connotación indefinible en el confuso momento por el que atraviesa Washington. Venezuela puede ser el detonante que exija a América Latina definiciones de largo plazo y una solidaridad regional basada en la democracia y en los derechos humanos.