Moro, con estudios en las universidades de Curitiba y Harvard, se inició en la judicatura a los 26 años. Hoy tiene 45.
Moro, con estudios en las universidades de Curitiba y Harvard, se inició en la judicatura a los 26 años. Hoy tiene 45.
Edición 2476: Jueves, 23 de Febrero de 2017

Moro en Nuestras Costas

Por: César Prado | De visita en Lima, implacable juez brasileño Sergio Moro puso los puntos sobre las íes en caso Lava Jato

Moro, con estudios en las universidades de Curitiba y Harvard, se inició en la judicatura a los 26 años. Hoy tiene 45.
Moro, con estudios en las universidades de Curitiba y Harvard, se inició en la judicatura a los 26 años. Hoy tiene 45.

Se ha llevado todos los elogios desde que comenzó la cacería contra los implicados en el caso Lava Jato, allá por el 2014. Sergio Moro, por aquel entonces juez de primera instancia de Curitiba, ordenó abrir una investigación contra Alberto Youssef y 97 personas implicadas en el proceso denominado Banestado. La trama de corrupción al interior de la estatal Petrobras lo fogueó en el oficio y desde entonces no se ha detenido ni siquiera ante al expresidente Lula da Silva, acusado de recibir millonarias coimas de Odebrecht.

Este mismo personaje, a quien en las calles de Brasil llaman “El Salvador”, fue la estrella del seminario internacional “Corrupción y Estado de Derecho”, que se desarrolla en Lima hasta el 24 de febrero. Invitado por la Unión Internacional de Magistrados (UIM) y la Federación Latinoamericana de Magistrados (FLAM), Moro disertó ayer sobre un tema que conoce de sobra: “Democracia y Corrupción Sistémica”. Sus más de 100 condenas en 24 fases del caso Lava Jato lo convierten en un experto deshojando las pieles de la corrupción.

“No existe una salvación nacional, no existe un hecho o una persona que vaya a salvar al país. Por su escala, un caso como Lava Jato sí puede ayudar a mejorar la calidad de la democracia”, había dicho Moro al diario O Estado de Sao Paulo semanas antes de la trágica muerte de su colega, el juez supremo Teori Zavascki, ocurrida el 20 de enero último.

Las investigaciones del caso Lava Jato han salpicado a los expresidentes Lula Da Silva y Dilma Rousseff.
Las investigaciones del caso Lava Jato han salpicado a los expresidentes Lula Da Silva y Dilma Rousseff.

Confeso admirador de la operación Mani Pulite  o “Manos Limpias” que se llevó a cabo en Italia contra la mafia en la década del noventa, Moro ha aplicado algunas de las estrategias de la justicia europea para el caso Lava Jato. De ese grupo, las célebres “delaciones premiadas” constituyen el mejor ejemplo. Es gracias a esta metodología de reducción de penas a cambio de información que Marcelo Odebrecht y Jorge Barata han confesado las coimas que entregaron en el Perú entre el 2004 y el 2015.

Pero son quizá su astucia y determinación los rasgos que mejor lo definen. El 4 de marzo del 2014, con Dilma Rousseff aún en la presidencia de Brasil, Moro abrió una investigación contra la cabeza del Partido de los Trabajadores (PT), Lula da Silva. El exmandatario fue citado a comparecer ante el Juzgado Federal de la 13ª Vara Criminal Federal de Curitiba, pero este se negó a hacerlo. Fue entonces que, ante la incredulidad de la opinión pública, Moro ordenó que allanaran el domicilio del expresidente.

Este tipo de acciones son las que han generado una serie de asperezas entre el Congreso y la judicatura brasileña. Los actuales presidentes del Senado y la Cámara de Diputados, Eunicio Oliveira y Rodrigo Maia, están incluidos en las investigaciones de Lava Jato por sus vinculaciones con Petrobras. Razón de sobra para escamotear el trabajo de Moro desde el Legislativo.

Juez Sergio Moro “El Salvador” recibe apoyo popular.
Juez Sergio Moro “El Salvador” recibe apoyo popular.

El episodio de Lula tiene gravitante actualidad en el Perú, pues hace apenas dos semanas el fiscal Hamilton Castro solicitó al Poder Judicial la misma medida contra el expresidente Alejandro Toledo. En la residencia del líder de Perú Posible se halló información sobre cuentas bancarias que podría dar más luces sobre las coimas recibidas de manos de Jorge Barata, mandamás de la brasileña Odebrecht en el Perú y propulsor de múltiples contratos con el Estado.

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“Es preciso aplicar remedios amargos. La justicia necesita ser efectiva para demostrar que esa práctica (la corrupción) no es tolerada”, señaló en la misma entrevista a O Estado el juez brasileño. Dogma de fe. 


Declaración de Brasilia

La visita de Sergio Moro se produce unos días después de que el Fiscal de la Nación, Pablo Sánchez, realizara un viaje a la capital brasileña. Allí se reunió con sus homólogos de 10 países de la región para analizar mecanismos de cooperación internacional en torno a los actos de corrupción relacionados al caso ‘Odebrecht’. Además, Sánchez sostuvo una reunión bilateral con el procurador general de Brasil, Rodrigo Janot, con quien abordó temas referidos al intercambio de información referente a Lava Jato.